La compañía estadounidense Duracell anunció la apertura de un Centro Global de Servicios Empresariales en Costa Rica para brindar soporte eficiente y escalable a sus operaciones en todo el mundo.
Esta nueva instalación centralizará procesos clave del negocio, con un enfoque principal en servicios financieros, y dará soporte a equipos internos en Norteamérica, América Latina y otros mercados internacionales.
Según un comunicado difundido por la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde), Costa Rica fue seleccionada tras un riguroso proceso de evaluación, en el que se valoró el talento profesional, la eficiencia operativa y la trayectoria del país como hub de servicios globales de alto valor.
Lisa McCarthy, directora de operaciones de Duracell, destacó que establecer el centro en Costa Rica representa “un paso estratégico para desarrollar hubs escalables que apoyen la operación global de Duracell”. McCarthy subrayó que el país ofrece el talento, la estabilidad y las capacidades necesarias para brindar soluciones de alta calidad y a escala.
La instalación dará soporte a las actividades de la compañía, que incluyen dos plantas de manufactura en Estados Unidos y cuatro plantas en Bélgica y China. El centro permitirá a Duracell fortalecer sus operaciones internacionales y consolidar procesos de alto valor agregado en la región.
La gerente de Asesoría de Inversión de Cinde, Ana Romero, afirmó que “Costa Rica se consolida como un destino donde las empresas integran procesos sofisticados, de alto valor agregado y con un rol clave en la operación y la toma de decisiones”. Romero añadió que la inversión de Duracell representa una apuesta por el crecimiento mediante la combinación de talento y tecnología, incluida la automatización interna.
Innovación, calidad y expansión internacional
El auge de Duracell se cimentó en la innovación tecnológica, con el lanzamiento de las primeras pilas alcalinas AA/AAA y la consolidación de su liderazgo mediante una calidad y durabilidad superiores. La marca se hizo reconocida internacionalmente desde los años 60, tanto por sus productos como por su icónico “conejito” publicitario.
En 1965, la compañía creó el acrónimo “Duracell” (celda duradera), impulsando el uso de pilas en dispositivos portátiles como grabadoras y cámaras. En 1969, sus pilas fueron las primeras en llegar a la Luna, acompañando la misión Apolo 11.
La campaña publicitaria del conejo de Duracell, iniciada en 1973, estableció la asociación mental de la marca con una duración superior. El éxito de la empresa también se atribuye a rigurosos controles de calidad para garantizar la ausencia de fugas y una mayor durabilidad, lo que respalda su posicionamiento como producto premium.
Desde las pilas alcalinas, la empresa ha evolucionado con innovaciones como Duralock (almacenamiento de energía a largo plazo), Duracell Quantum, y productos diseñados para dispositivos de alto consumo energético como Duracell Optimum y baterías recargables.
La expansión global de Duracell se fortaleció tras su adquisición por Gillette en 1996 y luego por Procter & Gamble en 2005, aumentando su presencia en mercados como India y China, y manteniendo su liderazgo en supermercados.
Duracell sigue enfocándose en soluciones energéticas para dispositivos de alta tecnología, consolidando su reputación como sinónimo de confiabilidad y calidad en el sector.