El candidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, aseguró que, de llegar al Poder Ejecutivo, impulsará una agenda enfocada en la justicia salarial, la defensa de los derechos laborales y la revisión de reformas estructurales, que, a su criterio, han debilitado la democracia costarricense.
Así lo manifestó durante un encuentro con sectores sindicales y representantes de la mesa de diálogo social, realizado en las instalaciones del Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES).
Durante la actividad, Robles expresó su respaldo a la propuesta de ley de justicia salarial y equilibrio fiscal, iniciativa promovida por organizaciones sociales y sindicales, la cual, según indicó, será impulsada desde su eventual gobierno.
El aspirante presidencial sostuvo que el país enfrenta un momento crítico, especialmente para las personas trabajadoras del sector público, a quienes, afirmó, se les han restringido derechos fundamentales en los últimos años.
“Creemos que hay que ser claros con el sector público de nuestro país, con la gente que tiene salarios congelados, con la gente a la que se le impidió protestar en huelgas y defender sus derechos”, afirmó Robles, quien atribuyó esta situación a decisiones políticas tomadas en administraciones anteriores.
En ese sentido, el candidato cuestionó directamente las reformas aprobadas durante el gobierno del expresidente Carlos Alvarado, con el respaldo de fracciones legislativas del Partido Liberación Nacional y el Partido Unidad Social Cristiana.
Entre ellas, mencionó de manera explícita la llamada ley antihuelgas, normativa que, según el Frente Amplio, ha limitado de forma severa el derecho de las personas trabajadoras a manifestarse.
Robles fue enfático al señalar que su compromiso no se limita a revisar esa legislación, sino a eliminarla por completo. “No se trata de medias tintas. Hay que aceptar que se cometieron errores y corregirlos”, aseguró, al tiempo que calificó la ley como un retroceso para la democracia y los derechos laborales en Costa Rica.
Dentro de sus principales propuestas, el aspirante presidencial también mencionó la eliminación de las desigualdades salariales que, según indicó, fueron provocadas por la Ley Marco de Empleo Público.
Además, planteó la exclusión total de la inversión en educación de la regla fiscal, una demanda histórica de sectores académicos y sindicales que consideran que las restricciones fiscales han afectado el financiamiento del sistema educativo.
Robles agregó que su eventual administración buscaría el descongelamiento de la pensión del régimen del maicero y otros regímenes especiales, así como una oposición frontal a las iniciativas que promueven jornadas laborales de doce horas, las cuales han generado un amplio debate en el país por su impacto en la salud y la calidad de vida de las personas trabajadoras.
“El compromiso es coherente y firme. Vamos a seguir defendiendo los derechos de las amplias mayorías y trabajando de la mano con los sectores sociales para cambiar el rumbo de este país”, sostuvo el candidato, quien reiteró que su proyecto político se basa en el fortalecimiento del diálogo social y la participación ciudadana.
Finalmente, Robles hizo un llamado directo al electorado, de cara al proceso electoral, a ejercer el voto sin temor y sin dejarse influenciar por discursos basados en el miedo. “Que la gente salga a votar por amor a este país, que vote con el corazón y no se deje engañar. El rumbo de Costa Rica puede cambiar”, concluyó.
El pronunciamiento del candidato del Frente Amplio se da en un contexto de creciente polarización política, donde temas como la reforma del Estado, el empleo público y los derechos laborales ocupan un lugar central en la discusión nacional.