El partido entre Junior y Alianza Valledupar en el estadio Romelio Martínez estuvo marcado por situaciones polémicas ajenas al juego. Felipe Pardo, delantero de la visita, provocó a la afición local con gestos hacia la tribuna norte, lo que generó insultos y requirió la intervención de la Policía.
Durante el encuentro, “Pipe” realizó gestos polémicos a la afición de Junior en el Romelio Martínez. La reacción fue inmediata: los hinchas respondieron con insultos y arrojaron objetos que no impactaron a los jugadores, pero sí afectaron el trabajo de fotógrafos y la labor policial. El episodio aumentó la tensión en el estadio y obligó a reforzar la vigilancia.
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La actitud provocadora de Pardo persistió durante varios minutos. Un miembro de la Policía le exigió que dejara de incitar a la hinchada, advirtiendo que podría ser retirado del campo si continuaba con esa conducta. La presión en la grada creció y el ambiente se mantuvo tenso mientras se desarrollaba el resto del partido.
Advertencia policial y tensión en las gradas
La advertencia de la Policía a Felipe Pardo marcó uno de los momentos más álgidos de la jornada. La vigilancia fue reforzada en los accesos de la tribuna norte para evitar incidentes mayores. El episodio produjo desconcierto entre los asistentes y añadió presión tanto a jugadores como a personal de seguridad.
La hostilidad se mantuvo entre la afición y algunos integrantes del visitante, especialmente tras la intervención de la Policía. El ritmo del partido se vio alterado por los constantes focos de tensión fuera y dentro del campo.
El enfrentamiento no terminó ahí. Al finalizar el partido, Guillermo Paiva, delantero de Junior, se acercó a Felipe Pardo para reclamarle directamente por sus actitudes, según relató El Heraldo. Durante ese altercado, el árbitro Wílmar Montaño mostró tarjeta amarilla a Paiva en medio de un conato de bronca en el terreno de juego.
Simultáneamente, la afición local dirigió cánticos hostiles y frases ofensivas contra Fabián Cantillo, centrocampista de Alianza Valledupar y exjugador de Junior. Cantillo respondió con sonrisas y un gesto alusivo a la ‘Garra Samaria’, barra del Unión Magdalena, rival histórico de Junior.
El partido y su impacto para Junior y Alianza Valledupar
El resultado final fue un empate 1–1 que no benefició a Junior en la tabla. El equipo dirigido por Alfredo Arias acumula 16 puntos y dejó escapar la oportunidad de avanzar posiciones, pese al regreso de Carlos Bacca tras ocho meses de ausencia.
El primer gol del partido llegó gracias a Cristian Barrios, quien cabeceó tras un rebote del portero Johan Wallens. Alianza Valledupar igualó en el segundo tiempo con un penalti ejecutado por Carlos Lucumí, tras una mano señalada dentro del área. El visitante resistió la presión en los minutos finales y sumó un punto clave, mientras Wallens se consolidó como figura con una intervención decisiva frente a Bryan Castrillón sobre el final.
Junior queda a la espera de su próximo compromiso, previsto para el martes 10 de marzo, otra vez en el Romelio Martínez ante Atlético Nacional. El empate dejó a los rojiblancos con más dudas que certezas respecto al control emocional en partidos de alta rivalidad.
El exceso de provocaciones por parte de Felipe Pardo elevó la tensión hasta el punto de requerir una firme respuesta policial, reflejando cómo las conductas antideportivas pueden tener consecuencias inmediatas y afectar el desarrollo de un partido de fútbol colombiano.