Las autoridades de Medellín confirmaron que murió Johan Sebastián Ovalle Vélez, un joven de 17 años que se disparó en la cabeza con un arma traumática dentro de la institución educativa Gabriel García Márquez.
El fallecimiento ocurrió cerca de las 6:00 p. m. del 25 de septiembre de 2026 en el hospital San Vicente Fundación, donde permanecía internado desde el 9 de septiembre, de acuerdo con información de El Colombiano.
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Según la Alcaldía de Medellín, el adolescente presentaba conductas agresivas y violentas contra docentes y compañeros desde el año pasado, por lo que recibía acompañamiento psicológico y psicosocial.
En las semanas previas, el comité académico había decidido que tomara clases en su casa mientras se realizaba una nueva valoración, pero el joven manifestó que no quería continuar con el tratamiento, de acuerdo con el secretario de Seguridad, Manuel Villa.
El 9 de septiembre, Ovalle habría ingresado al colegio, ubicado en la carrera 9 con calle 57, en Villa Hermosa, tras saltar una tapia cerca de las 9:00 a.m.
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Una vez dentro, realizó varios disparos en el patio para intimidar a estudiantes y profesores, quienes se refugiaron en los salones, y luego se autolesionó en la cabeza, cuando fue acorralado por otros estudiantes. El menor de edad fue trasladado inicialmente a la Clínica Sagrado Corazón de Buenos Aires y después al San Vicente Fundación.
Tras el hecho, dos adultos entraron a la institución y retiraron el arma del lugar. La Policía capturó a John Jairo Lora Sánchez, de 37 años, y Wilson Alberto Rodas Lenis, de 46, por los delitos de porte ilegal y uso de menores en delitos.
Así fue la balacera que se vivió en la institución educativa
El estudiante Johan Sebastián Ovalle Vélez ingresó con un arma a la institución educativa Gabriel García Márquez, en Medellín, realizó varios disparos para intimidar a estudiantes y docentes y se causó una lesión en la cabeza durante la mañana del miércoles 9 de septiembre de 2026.
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El adolescente habría buscado a una profesora que no se encontraba en el plantel del sector La Sierra, en la comuna 8.
Ese mismo 9 de septiembre entró en vigor el Decreto 1368, que terminó con la suspensión general al porte legal de armas en Colombia tras cerca de 11 años de vigencia. El Gobierno nacional justificó la medida con la incautación de 15.700 armas ilegales en 2026, de las cuales más de 14.100 habrían estado vinculadas directamente con delitos.
El joven escaló uno de los muros de la sede educativa para entrar por la parte trasera y evitar ser detectado. Ya dentro del colegio, golpeó varias puertas de salones en busca de la docente, según las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales.
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La profesora con la que presuntamente había tenido problemas en días anteriores no estaba en la institución.
El teniente coronel John Gómez, comandante de la Estación de Policía Villa Hermosa, precisó que el menor portaba un arma de compresión.
“Queremos informar que en la Comuna 8, el día de hoy, más exactamente en el sector La Sierra, Institución Educativa Gabriel García Márquez, un joven de 17 años ingresa a la institución con un arma de compresión”.
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Dos hombres bajo investigación por retirar el arma
Los equipos de emergencia trasladaron al adolescente a un centro asistencial debido a la gravedad de sus heridas. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, calificó lo ocurrido como una situación grave y señaló que se trataba de un arma de menor letalidad.
“El joven de 17 años ingresó al colegio con un arma de menor letalidad, realizó varios disparos para intimidar a las personas y posteriormente se autolesionó”.
Dos hombres ingresaron posteriormente al establecimiento, tomaron el arma traumática y huyeron, de acuerdo con las pesquisas preliminares. Las autoridades consideran que alteraron la escena y buscan establecer qué relación tendrían con el estudiante lesionado.
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El sistema de cámaras de biovigilancia permitió individualizarlos y trasladarlos a la Estación de Policía Villa Hermosa. Gómez informó que permanecían bajo investigación para esclarecer su participación en los hechos.
La suspensión general había sido promovida en 2015 por el entonces presidente Juan Manuel Santos mediante el Decreto 2515. Sus sucesores extendieron la restricción hasta la nueva disposición del presidente Abelardo de la Espriella.
En ese contexto, el Decreto 1368 elimina la suspensión que operaba como regla general y que sujetaba el porte a permisos especiales de carácter excepcional. Sin embargo, no establece una autorización indiscriminada para llevar armas de fuego.
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El monopolio estatal sobre las armas continúa en manos de las Fuerzas Militares, y se mantienen los requisitos del Decreto 2535 de 1993 para las personas que pretendan portar un arma de defensa personal. La autorización militar y las exigencias previas siguen vigentes, aunque la prohibición general dejó de ser la regla.
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