El Gobierno de Abelardo de la Espriella confirmó en que ya fue puesto en marcha el mecanismo extraordinario para destrabar más de un millón de atenciones médicas y entregas de fármacos represadas en el sistema sanitario estatal. El denominado plan de choque fue explicado en detalle por la ministra de Salud, Ana María Vesga, que confirmó las principales determinaciones tomadas.
La estrategia busca canalizar recursos financieros de manera directa hacia hospitales, clínicas y proveedores para convertir, según la titular de la cartera, los requerimientos pendientes en atenciones efectivas en favor de la ciudadanía. La intervención responde a un diagnóstico crítico sobre el acceso a la atención médica en el país, hecho durante el proceso de empalme del Gobierno.
PUBLICIDAD
En efecto, entre enero y julio de 2026, la Superintendencia de Salud contabilizó más de 1,2 millones de reclamos por parte de los usuarios, de los cuales el 92% correspondió a barreras operativas para acceder a tratamientos, insumos y consultas. Según Vesga, la sistematización de estas solicitudes y el trabajo conjunto con las EPS permitieron identificar la población afectada.
Giro directo a prestadores busca liquidez inmediata con cero por ciento de interés: Vesga
Para solventar los problemas de liquidez y la falta de oferta, se lleva a cabo una compra extraordinaria de cartera financiada a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). El esquema establece que los fondos llegarán sin intermediación a la red encargada de las intervenciones clínicas y suministrar fórmulas pendientes.
“A través de Adres, mediante el giro directo, los recursos llegarán a los prestadores y proveedores que conformen la red del plan de choque para facilitar la atención de los pacientes y la entrega de los medicamentos y procedimientos pendientes”, explicó la ministra, que enfatizó que las EPS contarán con 0% de interés y un año de gracia para el saneamiento de las deudas.
PUBLICIDAD
La medida busca inyectar flujo de caja inmediato a la red prestadora de servicios de salud, sin que esto signifique sobrecostos o reconocimientos duplicados con cargo al erario público. “Quiero ser muy clara: estos recursos tienen un propósito específico, convertir atenciones pendientes en atenciones efectivamente realizadas”, explicó Vesga en su pronunciamiento sobre este tema.
Con ello, dejó en claro que no consiste en duplicar pagos ni de reconocer servicios anteriores. “Se trata de generar la liquidez necesaria para destrabar estas atenciones represadas”, agregó la jefe de esta dependencia, que viene de ser la presidenta de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), que agrupa a las principales Entidades Promotoras de Salud (EPS).
El alcance de esta primera fase abarca la totalidad del territorio colombiano y se concentra en dos grandes grupos poblacionales impactados por las demoras en el sistema. La prioridad del despliegue se focaliza en más de 700.000 usuarios que aguardan la entrega de medicamentos y más de 300.000 personas con procedimientos quirúrgicos o diagnósticos postergados.
PUBLICIDAD
Por ello, para velar por el cumplimiento de cada caso, las autoridades establecieron un protocolo de rastreo personalizado que comprende desde la radicación del requerimiento hasta la entrega comprobada del insumo o la realización de la intervención clínica. Con este seguimiento busca reducirse de forma sostenida la congestión de peticiones y reclamos que saturan la red pública.
Una mesa técnica interinstitucional fiscalizará el flujo de fondos y los avances
Según Vesga, la transparencia en la gestión presupuestal y la verificación del impacto asistencial estarán bajo la supervisión directa de un comité permanente conformado por el Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional de Salud y la Adres. Esta mesa evaluará en tiempo real el destino de las partidas crediticias y la baja progresiva en los listados de espera de los ciudadanos.
“El plan de choque es extraordinario, temporal, pero la obligación de garantizar la continuidad de la atención permanece. Nuestro objetivo es claro: que el recurso se convierta en atención, que el medicamento llegue y que el procedimiento se realice”, aseveró Vesga sobre las tareas de auditoría que tendrá a su cargo el ministerio en pro de avanzar en la recuperación del sistema de salud.
PUBLICIDAD
El plan de emergencia integra una estrategia orientada al ordenamiento financiero del sector salud en Colombia. En las próximas semanas, la Superintendencia de Salud pondrá en marcha un proceso formal de conciliación de cuentas entre las distintas entidades del sistema, a la vez que mantendrá una fiscalización estricta sobre las solicitudes que presentan las EPS intervenidas.
En paralelo, Vesga analiza herramientas jurídicas y financieras para estructurar la cancelación diferida de los pasivos acumulados en el sector. Con ello, remarcó que la estabilización del sistema sanitario demanda rigurosidad y trazabilidad por parte de todos los agentes involucrados, por lo que prometió máxima fiscalización al giro de recursos para la estabilización.
“Esta medida de oxigenación, sumada a la conciliación de cuentas del sector salud, que se iniciará por la Superintendencia en las próximas semanas, así como el control estricto sobre las postulaciones de las EPS intervenidas por parte de la Supersalud ante la Adres, contribuirá a la normalización de los flujos corrientes del sector para todos los prestadores”, sostuvo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD