Por séptima temporada consecutiva, la reconocida actriz colombiana Sofía Vergara participa como jurado de America’s Got Talent, uno de los programas insignia de la cadena NBC y uno de los más populares de la televisión de los Estados Unidos.
Su incorporación marcó un hito al convertirse en la primera jueza de origen hispano en la historia de la franquicia y al asumir el papel justo después de concluir su etapa con el programa Modern Family. Sofía inyectó al concurso de talentos más visto de ese país el carisma, humor y calidez propia de los latinos.
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Ocasionalmente, la barranquillera comparte material en sus cuentas oficiales de redes sociales sobre lo que sucede detrás de cámaras, ya sea enfocando al equipo de producción o al público asistente en los episodios. Pero más inusual fue lo que le sucedió en los camerinos con un grupo de robots que viene causando sensación en la presente temporada, que ya está en la recta final.
Uno de los finalistas es el bailarín e ingeniero chino Wu Yufei —conocido artísticamente como Flying Bug—, que se viene presentando con un grupo de robots diseñados por la compañía Unitree Robotics, transformándose en uno de los mayores fenómenos de la televisión en lo corrido del año. La propuesta fusiona el talento artístico humano con la programación de vanguardia, cautivando tanto al público masivo como a los expertos en tecnología por la complejidad de su puesta en escena.
Wu, que cuenta con más de una década de experiencia en la danza callejera, es ingeniero robótico a tiempo completo en Unitree y fue el encargado de diseñar los patrones de movimiento y convencer a la directiva de la empresa para usar este proyecto artístico como una innovadora demostración tecnológica en America’s Got Talent.
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Los acompañantes en el escenario fueron los robots humanoides Unitree G1, a los que Wu bautizó cariñosamente como el grupo Homies. Estos androides bipedales destacan en el mercado por su alta flexibilidad y un costo comercialmente accesible en comparación con otros competidores de la industria.
Durante la preparación, Wu explicó que la programación ofrece una gran ventaja: una vez que se diseña un paso de baile y lo aprende un robot, el algoritmo se replica instantáneamente en todos los demás, logrando una sincronización matemática que los humanos difícilmente pueden igualar.
La aparición del grupo en America’s Got Talent causó un impacto inmediato desde las audiciones, donde bailaron al ritmo de Abracadabra, de Lady Gaga. La precisión de los movimientos, que combinaron danza urbana con acrobacias inspiradas en el Kung-Fu, impresionó a tal grado a Sofía Vergara, que les otorgó el codiciado Golden Buzzer, enviándolos directamente a las galas en vivo.
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Su avance hasta la gran final al ritmo del tema Lit, de Lay Zhang, consolidó este acto como un hito televisivo que reabrió el debate global sobre la velocidad con la que las máquinas asimilan expresiones puramente humanas como el arte y la danza.
Pero, a pesar del voto de confianza de la “Toty”, todo apunta a que la robótica le genera todavía algunas reservas. Así quedó en evidencia en un video compartido por la barranquillera en su cuenta de Instagram, detrás de cámaras mientras se encontraba con un grupo de Unitree G1 como los que Wu utiliza en sus presentaciones.
“Traje las empanadas”, se escuchó decir en inglés a la actriz, que cargaba la comida en la mano. De repente, se vio rodeada por los robots que esta vez portaban vestidos femeninos. Sorprendida por el movimiento de los Unitree, Sofía les dijo: “No, no, no, espera, espera. No traje para todos. Solo tengo dos”.
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Mientras los presentes grababan el momento entre risas, la colombiana le ofreció una empanada a uno de los robots, pero esta no se percató de que el humanoide le estaba ofreciendo su brazo para recibirla y, en lugar de darle la empanada, intentó acercarla a su cara como si tuviera la posibilidad de comerla.
Luego se percató de lo que debía hacer y se dirigió a uno de los robots. “Mejor tenlo tú y dáselos a ellos, ¿de acuerdo?, no peleen”, dijo, mientras se retiraba a toda velocidad, con una risa nerviosa y queriendo evitar quedar en medio de una posible pelea de robots.
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