La investigación por la muerte de Laura Valentina Lozano Torres, la estudiante de ciencia política y patinadora artística de 21 años que falleció en febrero de 2026 en el norte de Bogotá, tomó un nuevo rumbo tras conocerse desgarradores testimonios de su madre y de la abogada que representa a la familia, así como los nuevos elementos probatorios que, según reveló Noticias Caracol, llevaron a la Fiscalía General de la Nación a obtener una nueva orden de captura contra José David López Celis, señalado como el presunto responsable del crimen.
Los detalles de la mamá de la víctima fueron expuestos en una entrevista concedida al periodista Rafael Poveda en el programa Más allá del silencio, donde Nancy Torres reconstruyó, minuto a minuto, las últimas horas con vida de su hija y cuestionó las decisiones judiciales que, inicialmente, permitieron que el principal sospechoso recuperara la libertad menos de 24 horas después de haber sido capturado en flagrancia.
“Mi hija Laura Valentina tenía 21 años. El 20 de febrero era su primer día de clase del último semestre de ciencia política. Esa mañana me dijo que iba a salir de rumba con sus compañeros. En la tarde llegó al apartamento, dejó la motocicleta, se cambió y salió al sitio donde acostumbraban reunirse. A las 9:28 de la noche le escribí como siempre: ‘Holi, mami, ¿dónde andas?’. Ella me respondió con una fotografía, la última que tengo de mi hija con vida, y me escribió: ‘Holi, rumbianding’. Me acosté tranquila porque me había dicho que la recogería el Uber de siempre. Después de la medianoche empecé a escribirle nuevamente, pero nunca volvió a responderme. Mi hija ya no podía contestarme porque ya estaba muerta”, relató entre lágrimas.
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De acuerdo con la madre de la joven, las averiguaciones que realizó posteriormente con amigos y compañeros de universidad permitieron reconstruir parte de lo ocurrido antes de que Laura Valentina llegara al apartamento de su expareja, ubicado en el sector de Cedritos.
Según explicó, una compañera que trabajaba en el establecimiento donde la joven departía esa noche le contó que Laura Valentina se mostró angustiada durante varias horas y permaneció escribiendo mensajes desde su celular.
Nancy Torres aseguró que, con el paso de la investigación, concluyó que la razón de esa preocupación estaba relacionada con la mascota que compartía con José David López Celis.
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“Este tipo la estaba acosando porque unos días antes había quedado cuidando a la perrita. Le decía: ‘Si usted no viene por su perra, yo la echo a la calle’, utilizándola como una forma de manipulación. Valentina llamó al Uber y fue hasta el apartamento para recoger a Miel. Durante el recorrido, el conductor me contó que mi hija le dijo que esa era una relación tóxica, que ya no quería seguir con él, pero que él tenía herramientas para manipularla. Una era la perra y la otra, según me he enterado después, era que tenía acceso a sus cuentas bancarias y a sus tarjetas. Así la coaccionaba”, afirmó.
La madre narró en la entrevista que, tras recoger a la mascota y regresar al vehículo de transporte por aplicación, cuando ya estaban listos para marcharse, José David López Celis le gritó desde el edificio que había olvidado el celular por lo que Laura Valentina descendió nuevamente del automóvil para subir al apartamento y, según el relato, nunca volvió a salir.
“El conductor me dijo que esperó cerca de media hora. Después apareció José David en la ventana con unas sábanas en el cuello gritando que la había embarrado, que la había cagado y que se iba a quitar la vida. El vigilante empezó a decirle que no se lanzara. Poco después llegó el papá de él, entró al apartamento y fue quien encontró a mi hija. Pero dijo una frase que nunca voy a olvidar: ‘No se vaya a tirar, que Valentina se está haciendo la muerta’. Mi hija no se estaba haciendo la muerta. A ella ya la habían matado”, sostuvo la señora en el pódcast.
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Nancy Torres también cuestionó que nadie le hubiera informado oportunamente lo sucedido: “Mientras todo eso ocurría, mientras estaban la Policía, el CTI, la Fiscalía y la familia de él en el lugar, yo seguía durmiendo. Era la persona que más derecho tenía a estar ahí y fui la última en enterarme. Me avisaron cerca de las seis de la mañana. Desde ese momento también comenzó mi revictimización”, aseguró.
Por su parte, María Fernanda Chica, abogada que representa a la familia de la víctima, cuestionó la decisión del primer juez de control de garantías que rechazó la solicitud de medida de aseguramiento presentada por la Fiscalía.
“José David fue capturado en flagrancia porque el CTI lo encontró dentro del apartamento donde estaba el cuerpo sin vida de Laura Valentina. Sin embargo, el juez consideró que no era necesario enviarlo a prisión porque tenía arraigo y porque, según esa decisión, haber matado a una mujer no representaba un peligro para la comunidad. Hoy ese apartamento ya ni siquiera es su residencia. Esa conclusión es gravísima porque demuestra cómo la violencia de género puede terminar siendo minimizada incluso desde algunas decisiones judiciales”, afirmó la abogada.
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La jurista también reveló los hallazgos de Medicina Legal: “La necropsia estableció que Laura Valentina murió por una asfixia mecánica. Además presentaba golpes fuertes en el costado derecho del cuerpo, circunstancias que tampoco fueron valoradas adecuadamente cuando se resolvió dejar en libertad al hoy procesado. Consideramos que existían suficientes elementos para imponer una medida de aseguramiento desde el primer momento”, agregó.
Fiscalía fortaleció el caso con videos, chats y nuevos testimonios
A estos testimonios se sumaron los elementos conocidos por Noticias Caracol sobre la investigación adelantada por la Fiscalía General de la Nación.
De acuerdo con el expediente, uno de los principales soportes es un video grabado por el conductor de la plataforma Uber que llevó a Laura Valentina hasta el edificio donde residía su expareja.
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El hombre declaró que comenzó a registrar con su celular lo que ocurría después de notar que la joven tardaba demasiado en regresar al vehículo.
“Llegamos aproximadamente a las 11:40 de la noche. Ella dejó el bolso en el carro, me pidió que la esperara y entró al edificio. Pasaron entre quince y veinte minutos. Presentí que algo no estaba bien, saqué el celular y empecé a grabar hacia la ventana del tercer piso. Allí vi salir a un muchacho por la ventana como si fuera a lanzarse; luego volvió a entrar y después lo observé enviando mensajes”, declaró el conductor, según el material presentado por la Fiscalía y recogido por el medio.
Ese video, junto con las conversaciones sostenidas entre el conductor y Laura Valentina antes de perder comunicación con ella, hace parte del nuevo conjunto de evidencias que permitió solicitar nuevamente la captura de José David López Celis.
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Durante la audiencia en la que se ordenó su recaptura, la juez consideró que la modalidad en la que presuntamente ocurrieron los hechos evidenciaría un alto grado de violencia.
“La modalidad empleada denota una especial perversidad y aprovechamiento de la vulnerabilidad de la víctima. El agresor utilizó su superioridad física para reducir a Laura Valentina Lozano mediante golpes para luego proceder a asfixiarla”, dijo durante la diligencia.
La funcionaria también sostuvo que, de acuerdo con la investigación, las amenazas de suicidio habrían sido utilizadas para hacer que la joven regresara al apartamento: “Ese peligro para la seguridad de la sociedad se fundamenta en la gravedad y la modalidad de estrangulación por la espalda tras haber coaccionado a la víctima mediante una falsa amenaza de suicidio para que regresara al inmueble. Evidencia una instrumentación de la culpa y la manipulación”.
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La juez agregó que, bajo una perspectiva de género, los hechos corresponderían a “la fase de explosión de un ciclo de violencia donde el agresor no acepta la autonomía de la mujer para terminar su relación”. Además, tuvo en cuenta que el investigado presuntamente tenía acceso a las cuentas bancarias y redes sociales de Laura Valentina, circunstancia que también fue valorada como un posible riesgo para el desarrollo del proceso judicial.