El sector de la construcción en Colombia sigue sin encontrar una recuperación sólida. De acuerdo con el más reciente Radar Bancolombia, esta actividad fue una de las que más se desaceleró durante el primer trimestre de 2026, golpeada por el aumento de los costos, las tasas de interés elevadas y las dificultades de acceso al crédito.
El análisis, elaborado por Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, muestra que el subsector de edificaciones residenciales y no residenciales registró una caída anual de 8,2 % durante el primer trimestre del año.
Además, el valor agregado del sector descendió 4,6 % frente al trimestre anterior, lo que representa el retroceso más fuerte desde la pandemia. La cifra confirma que la construcción continúa en terreno débil y que los desarrolladores inmobiliarios mantienen una postura cautelosa frente a nuevos proyectos.
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De acuerdo con la información publicada por Semana, uno de los principales factores que explica este comportamiento es el incremento de los costos de construcción. Aunque la actividad edificadora se ha moderado, los precios asociados a la operación no han bajado al mismo ritmo.
Mano de obra y materiales presionan al sector
La mayor presión viene de la mano de obra, cuyo costo acumuló un aumento de 13,9 % a mayo de 2026. Según el informe, este incremento está relacionado principalmente con el aumento del salario mínimo, que elevó los costos laborales en proyectos de vivienda, obras no residenciales y desarrollos públicos.
A esto se suman mayores precios en equipos especializados y en algunos materiales de construcción, influenciados por el comportamiento de los mercados internacionales. El efecto ha sido generalizado: las edificaciones no residenciales acumulan un incremento de costos de 6,7 % en el año, mientras que las residenciales registran un avance de 6,6 %.
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Bancolombia también advierte que las mayores alzas se observan en proyectos destinados a la administración pública. Sin embargo, el informe aclara que esto no responde necesariamente a un aumento de la demanda, sino al encarecimiento de la mano de obra.
El comportamiento reciente de los materiales ofrece un alivio parcial. La moderación en el Índice de Precios al Productor para insumos de construcción podría mejorar los márgenes de los desarrolladores y facilitar nuevas inversiones, aunque todavía no es suficiente para revertir el deterioro del sector.
Vivienda nueva también pierde impulso
El informe señala que las iniciaciones de vivienda cayeron cerca de 17 %, mientras que los lanzamientos de nuevos proyectos disminuyeron 18 %. Estos datos reflejan una mayor prudencia de los constructores ante un entorno de costos altos, demanda moderada y condiciones financieras exigentes.
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El acceso al financiamiento es otro de los grandes obstáculos. Bancolombia señala que las tasas hipotecarias elevadas, la situación fiscal del país, el riesgo soberano y el aumento de la Unidad de Valor Real, UVR, han reducido la capacidad de compra de los hogares.
Ese escenario limita la demanda de vivienda y retrasa la ejecución de nuevas inversiones. Para muchas familias, comprar casa se vuelve más difícil cuando las cuotas suben, el crédito se encarece y los ingresos no crecen al mismo ritmo que los costos financieros.
La recuperación de la construcción dependerá de que estos factores empiecen a corregirse en los próximos años. Mientras persistan una inflación alta, tasas de interés elevadas y restricciones en el crédito, el sector seguirá enfrentando dificultades para recuperar dinamismo.
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Bancolombia advierte que la evolución fiscal del país y el riesgo soberano también serán determinantes, porque influyen directamente en el costo del financiamiento. Por ahora, el sector constructor continúa presionado por un entorno en el que producir cuesta más, financiar proyectos es más complejo y comprar vivienda resulta menos accesible para los hogares.