La familia de Kevin Acosta volvió a denunciar que la falta de Emicizumab pone en riesgo a otros pacientes con hemofilia A vinculados a la Nueva EPS, tres meses y medio después de la muerte del menor ocurrida el 13 de febrero de 2026, que sus allegados atribuyen a la ausencia de entrega oportuna del medicamento, según contó Sergio Torres a Semana.
Torres, primo de Kevin Acosta, dijo al medio citado que desde el 30 de abril no le aplican la dosis y que, junto con su hermano gemelo, completa 35 días sin el tratamiento.
Según Torres, la última aplicación debía realizarse el 14 de mayo, después de que los médicos cambiaran la dosificación de cada 28 días a una frecuencia de 14 días.
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Torres, de 40 años, afirmó que los pacientes más afectados son los adscritos a la IPS Vihonco de Bucaramanga, la institución que les asignó la Nueva EPS.
En sus declaraciones, el hombre atribuyó la interrupción a un problema financiero de la aseguradora: “Actualmente los pacientes que más nos estamos viendo afectados somos los que estamos adscritos a la IPS Vihonco sede de Bucaramanga. Esa fue la IPS que nos asignó la Nueva EPS”.
El familiar de Kevin Acosta sostuvo que la hematóloga tratante sí ha cumplido con la formulación, pero que la falla está en la Nueva EPS porque “debido al flujo de caja no les ha permitido a ellos (Vihonco IPS) obtener los nuevos medicamentos”.
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También describió una atención deficiente en la IPS: “Uno escribe al número de WhatsApp y nadie contesta, no hay una línea directa de contacto. Nosotros como familia seguimos desprotegidos. Tenemos miedo”.
Torres relató que ya sufrió un episodio reciente. “La semana pasada tuve un episodio de hemorragia en la rodilla y me tocó quedarme en la casa porque en urgencias no se podía. Tengo miedo porque no puedo seguir mi vida normal”.
En la misma declaración agregó que su hermano también presentó síntomas. “Mi hermano por ejemplo se levantó en la mañana y en la tarde ya presentaba un episodio de hemorragia en el codo y no podemos hacer nada. Nos toca aguantar el dolor solos y esperar a que pase la inflamación”.
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La frase con la que resumió la situación enlaza este nuevo episodio con la muerte del menor ocurrida en febrero. “Sin el medicamentos somos el próximo Kevin”, dijo Torres.
La preocupación no se limita al caso de Sergio Torres. Yolanda Torres, madre de Isaac Peña, de 13 años y primo en segundo grado de Kevin, también confirmó que su hijo está en peligro después de dejar de recibir sus dosis.
A la vez, Mayerly Acevedo, madre de Eithan Sebastián, de dos años y medio, dijo que su hijo sí ha mantenido la aplicación constante del medicamento.
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Según su testimonio, la próxima cita para una nueva dosis de Emicizumab está programada para el 11 de junio y después tendrá control con hematología.
Acevedo señaló al mismo medio que, pese a la continuidad del tratamiento de su hijo, le preocupa la falta de dosis para sus hermanos Sergio y Andrés.
También aseguró que Yudy Catherine Pico, madre de Kevin Acosta, sigue atravesando con mucha dificultad el duelo por la muerte de su hijo.
La muerte de Kevin Acosta abre una discusión nacional en Colombia por un medicamento que no llegó
La muerte de Kevin Acosta hemofilia Petro desató una discusión nacional en Colombia porque el niño de siete años murió en un hospital del Huila sin recibir el medicamento que necesitaba, mientras el gobierno del presidente Gustavo Petro atribuyó el caso a fallas de prevención familiar y no al acceso al tratamiento.
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La historia también reavivó una advertencia previa sobre el sistema de salud: la Procuraduría había señalado en un informe publicado en diciembre de 2025 que la falta de acceso a medicamentos estaba “poniendo en riesgo la vida de muchos colombianos”, según ese organismo. Para sectores del gremio sanitario, el caso de Kevin expone ese deterioro de forma directa.
Kevin Arley Acosta tenía siete años y vivía con hemofilia A severa desde los nueve meses de edad. Pasó más de 24 horas en el hospital después de golpearse la cabeza al caer de su bicicleta, con sangrado por la nariz y por un oído, sin recibir el tratamiento que su madre pedía de forma urgente.
Su madre, Yudy Katerine Pico, relató a Caracol Radio que durante ese tiempo la respuesta del centro médico fue siempre la misma: “Ellos no hicieron nada”.
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En esa misma entrevista, Pico añadió: “Lo único que me decían era que tocaba esperar a que la EPS autorizara y que hubiera camas disponibles porque en ningún lado las había”.
Poco después de esas más de 24 horas de espera, Kevin murió sin haber recibido el medicamento que necesitaba para salvarse. El niño, además, era descrito allí como alguien a quien le gustaban las matemáticas y que convivió con la enfermedad durante casi toda su vida.