El presidente de la República, Gustavo Petro, llamó a la ciudadanía a las calles el 1 de mayo para respaldar la convocatoria a una asamblea nacional constituyente: una iniciativa que busca agregar y aclarar puntos de la Constitución vigente, según la visión de su promotor. Lo anterior, en medio de enérgicas voces de rechazo a la intención de llamar a los colombianos para reformar su Carta Magna a casi 35 años de su promulgación.
El anuncio, que hizo en sus redes sociales y que se gesta en un ambiente de alta polarización política, sitúa la movilización como una convocatoria que surge a 30 días de que se lleve a cabo la primera vuelta presidencial, en la que se empezará a elegir su reemplazo. Todo esto, mientras diversos sectores reevalúan el alcance y las implicaciones de la propuesta, incluso desde su propia colectividad, el Pacto Histórico.
La invitación destaca la intención de impulsar reformas estructurales en salud, pensiones, justicia y servicios públicos mediante el mecanismo constituyente. Petro enfatizó que la reforma no pretende sustituir la Constitución de 1991, sino destrabar artículos y principios que, a su juicio, se encuentran obstaculizados por actores que rechazan el modelo de Estado Social de Derecho en Colombia.
“Este 1 de mayo nos vemos en las calles. Los invito a movilizarse en todas las plazas públicas de los municipios de Colombia”, expresó el jefe de Estado en su cuenta de X. Según Petro, la reforma a la salud que se quiere impulsar por este mecanismo extraordinario tiene como propósito el de eliminar intermediarios, fortalecer la red pública hospitalaria y garantizar atención inmediata, así como el acceso a servicios vitales.
¿Qué quiere cambiar Gustavo Petro con su propuesta de una asamblea nacional constituyente?
De acuerdo con el presidente, la salud debe orientarse hacia la prevención y la financiación pública de servicios esenciales. Por su parte en materia educativa, busca establecer el derecho a la educación preescolar y superior, asignando la prioridad presupuestal a la niñez, siendo estas algunas de sus principales propuestas en el ámbito social, al señalar que ha existido una especie de bloqueo legislativo a sus iniciativas.
El mandatario también incluyó en la agenda de la asamblea la reforma pensional, destinada a asegurar el acceso a la pensión para todos los trabajadores que cumplan los requisitos de tiempo laborado. La propuesta, según explicó Petro, contempla la garantía constitucional de un salario vital y móvil, la reducción de la jornada laboral conforme a los incrementos de productividad y la estabilidad en el empleo para los colombianos.
A su vez, la reforma de la justicia constituye otro de los puntos centrales. El presidente planteó la necesidad de combatir la impunidad, manteniendo la Corte Constitucional y revisando los mecanismos de elección de los magistrados; en tanto que en materia de servicios públicos, el proyecto propone modificar el régimen para erradicar la especulación tarifaria, el derecho al agua potable, la energía eléctrica y el aseo.
De la misma manera, en el ámbito político, la iniciativa apunta a modificar el régimen para enfrentar la corrupción y el clientelismo, así como crear un verdadero árbitro electoral y garantizar la transparencia en la Registraduría. Así, el primer mandatario propuso endurecer las penas para los delitos de corrupción, señalando que quienes incurran en estas prácticas deberán cumplir condenas en cárceles del país.
El presidente también incluyó una reforma de las instituciones económicas, con el objetivo de garantizar la independencia del Banco de la República y coordinar la política antiinflacionaria en sintonía con el crecimiento económico y la generación de empleo. De igual modo, se planteó el reconocimiento del derecho de los campesinos a la tierra, así como la definición del gasto social orientado a la primera infancia.
La movilización del 1 de mayo servirá, según explicaron voceros de la Casa de Nariño, para recoger firmas que serán entregadas al Congreso el 20 de julio, como parte del proceso formal para convocar la asamblea nacional constituyente: que, en caso de recolectar las 2 millones de firmas que se requieren, tendrá que ser discutida en el Congreso, como parte del mandato popular que se le entregaría al órgano legislativo.
La convocatoria también incorpora un rechazo al alza de la tasa de interés. El presidente sostuvo que la política monetaria debe coordinarse con los objetivos de crecimiento económico y generación de empleo, un enfoque que buscaría reducir el impacto de la inflación en los sectores más vulnerables. Como es bien sabido, las organizaciones sociales y sindicales ya expresaron su apoyo a la movilización en todo el país.
Así pues, el Gobierno aspira a que la movilización del 1 de mayo marque el inicio de un proceso de cambio institucional respaldado por la ciudadanía. “Marchemos por el poder constituyente de la ciudadanía”, reiteró Petro, quien busca convertir la jornada en un punto de partida para la recolección de firmas y la puesta en marcha de una iniciativa que, pese a sus promesas, quiere impulsar en lo que le resta de mandato.