La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de suspender durante dos semanas los ataques militares contra Irán causó, como era de esperarse, reacciones inmediatas a nivel internacional. Entre los primeros en pronunciarse se encontró el mandatario colombiano Gustavo Petro, que celebró la medida y expuso un llamado urgente a la preservación de la vida y a la reanudación del diálogo en el conflicto.
El alto el fuego bilateral, anunciado el 7 de abril de 2026 a menos de dos horas del vencimiento de un ultimátum promovido por el jefe de Estado norteamericano, condicionó la continuidad de la pausa militar a la apertura total y segura del Estrecho de Hormuz por parte del país asiático. Un anuncio que recibió validación por parte del Consejo Supremo de Seguridad Nacional del régimen iraní, en pro de iniciar negociaciones.
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“Me parece bien la última decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Jamás ser humano puede extinguir, y ni siquiera hablar de acabar con una civilización humana”, según consignó en su perfil de X. Y del mismo modo destacó el valor simbólico de la bandera estadounidense en la “formación como Nación” y recordó que representa “el respeto de la diversidad, que es la base de la humanidad”.
El acuerdo actual surgió tras una secuencia de tensiones que comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes, en una confrontación que se radicalizó tras el duro mensaje lanzado por Trump para la reapertura del estratégico paso marítimo, en el que incluso se habló de exterminar a toda una “civilización” si no se accedían a las peticiones estimadas.
Frente a este cese temporal, Petro también dirigió una petición directa al gobierno iraní. “Le solicito a la república de Irán y a su presidente aceptar reiniciar diálogo para la paz y poder cesar el conflicto armado en el Medio Oriente”, expresó en su perfil, seguido por más de 8,3 millones de seguidores. Con ello, buscaría impulsar la instalación de un proceso negociador sustentado en la voluntad expresa de ambas partes.
Así se anunció el cese de ataques de Estados Unidos a Irán, en medio de tensión por ultimátum
El mensaje de Trump apareció tras nuevas conversaciones con el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif y el jefe del Estado Mayor Asim Munir, a los que responsabilizó de la mediación que condujo a la pausa en la ofensiva militar. Ambos pidieron a Washington detener el despliegue de fuerza destructiva planeado para la noche del martes 7 de abril, por lo que la administración estadounidense accedió a un cese recíproco.
Eso sí, condicionado a la apertura del mencionado estrecho, por donde circula alrededor del 20% del crudo global. “Se ha llegado a un acuerdo entre los Estados Unidos e Irán respecto a casi todos los pasados puntos de desacuerdo; no obstante, un período de dos semanas permitirá finalizar y consumar dicho acuerdo”, expresó en la declaración hecha en su perfil en Truth Social, su plataforma de comunicación.
Por su parte, la propuesta iraní, de 10 puntos, contiene disposiciones relativas a paso seguro por las aguas estratégicas y el levantamiento de sanciones. Esta pausa, de 14 días, pondrá fin de manera temporal a las hostilidades en la región y ataques a infraestructura crítica iraní y condiciona el cese de operaciones militares a la apertura inmediata y segura de las embarcaciones que transitan por la zona.
Horas antes de la entrada en vigor del alto el fuego, Estados Unidos adelantó bombardeos sobre puentes, un aeropuerto y una planta petroquímica en Irán, así como incursiones en la isla de Kharg: punto crítico para las exportaciones energéticas del país. Entretanto, Teherán respondió con advertencias a los Estados del golfo Pérsico y acciones armadas sobre un buque y una instalación petroquímica en Arabia Saudí.
El impacto económico no tardó en reflejarse. El barril de crudo West Texas Intermediate llegó a descender un 11% y cayó por debajo de USD101, mientras que el Brent cerró la jornada en torno a los USD109. La campaña de “presión máxima”, relanzada por Trump al comenzar su segundo mandato en febrero de 2025, ha incluido desde entonces la imposición de sanciones y el objetivo de reducir a cero las exportaciones iraníes.