La muerte de Yeison Jiménez el pasado 10 de enero en zona rural de Paipa, Boyacá luego de un accidente aéreo, conmocionó a Colombia y el continente.
El que era considerado ampliamente como uno de los principales exponentes del regional colombiana, fue homenajeado en el Movistar Arena el 14 de enero en una actuación que incluyó a su banda acompañante junto a cantantes invitados, que aparecieron divididos en un evento de dos partes, concebido así para congregar la mayor cantidad de público posible.
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Sin embargo, el evento terminó antes de lo previsto debido a disturbios en los alrededores y comportamientos polémicos de algunos asistentes.
Lo anterior llevó a que uno de los colegas de Jiménez, Giovanny Ayala, manifestara su rechazo al homenaje, al que calificó de “circo”. A través de sus redes sociales, explicó que no asistió por experiencias previas negativas en eventos similares y criticó la atmósfera festiva que, según él, no correspondía con el luto. Señaló la presencia de colegas en estado de embriaguez y consideró inapropiado el comportamiento de algunos artistas durante la despedida.
Aunque el de Granada, Meta, envió sus condolencias a la familia del caldense y participó en una misa privada en honor a Jiménez y las otras víctimas del accidente, donde ofreció palabras de consuelo y pidió reconciliación y paz entre sus colegas; las reacciones que generaron sus palabras no calaron bien entre la fanaticada de la música popular que lo tacharon de envidioso, ni entre varios de los artistas invitados, ni entre algunos de los familiares de Jiménez.
Transcurridos tres meses de este episodio, Ayala habló con La Red de Caracol Televisión sobre esta controversia y defendió su rechazo al homenaje realizado a Yeison Jiménez, en el que se simuló un funeral, y abordó el impacto de este tipo de manifestaciones en la percepción pública de la industria musical. Además, no dudó en reaccionar a comentarios como los de Ciro Quiñonez, uno de los que reaccionó de manera más dura contra Ayala.
“Cuando hice mi comentario, respetuoso, generé la polémica hacia los que estaban y de pronto les cayó el guante; ellos que maduren en esa parte, porque mañana se nos irá un familiar y a ellos no les gustará que hagan ese tipo de comportamientos”, afirmó al citado programa.
El intérprete de De Rodillas también abordó en la charla el modo en que abordaba las reacciones negativas en redes sociales, haciendo una diferenciación entre envidia positiva y negativa.“Hay envidia de la buena y de la mala, esa que genera zancadillas, discusión, odio. Cuando viene el éxito, desafortunadamente hay ese tipo de personas que van a hacerles zancadillas a ese tipo de personas”, manifestó.
Habiendo realizado esa diferenciación, el cantante rechazó los señalamientos de sentirse celoso del éxito de sus colegas. “¿Por qué tengo que tener envidia? Ya conquisté toda Colombia con mis éxitos, he tenido un reconocimiento a nivel nacional e internacional. Me paro hora y media en ‘show’, lo tengo todo y tengo mucho camino por recorrer. ¿Qué envidia voy a tener?”, apuntó.
Por último, el cantante insistió en que sus palabras están guiadas por convicciones personales y no buscan influir o hacer daño: “No me considero ‘influencer’, pero cada vez que hago un comentario lo digo con el alma, con una lengua sin filtros, son mis principios”, sentenció.
La polémica expuso una división entre quienes valoran la sinceridad de Ayala y quienes consideran legítimos los homenajes innovadores, como el realizado a Jiménez. El propio Ayala subrayó que su posición no responde a sentimientos de competencia ni inferioridad, sino a una ética profesional consolidada por años de trayectoria en la música popular.