El llamado de la Iglesia católica en Semana Santa cobró relevancia nacional después de que monseñor Héctor Fabio Henao, delegado para las relaciones con el Estado, instara a los grupos armados ilegales a realizar gestos concretos de paz y excluir a la población civil del conflicto armado.
La petición, emitida en un momento simbólico para Colombia, reiteró la exigencia de que la voluntad de paz se traduzca en acciones comprobables y no solo en declaraciones.
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Monseñor Héctor Fabio Henao, en nombre de la Iglesia Católica, solicitó públicamente a los grupos armados ilegales que detuvieran sus acciones violentas durante la Semana Santa en Colombia y protegieran a la población civil.
El delegado enfatizó que estos gestos son esenciales para avanzar hacia la reconciliación y que la paz debe ser evidente en la vida diaria de la sociedad.
Durante la Semana Santa, la Iglesia Católica transmitió este mensaje a través de monseñor Henao, que, según Caracol Radio, insistió en la necesidad de silenciar los fusiles y de dar pasos firmes hacia la paz.
El delegado subrayó el significado de este periodo, describiéndolo como una oportunidad para avanzar en la reconciliación. “A quienes hoy están en armas les hablamos con respeto y claridad. Este es un tiempo propicio para dar pasos propicios hacia la paz”, señaló, en declaraciones recogidas por Caracol Radio.
Pedido de la Iglesia Católica a los grupos armados ilegales
La solicitud de monseñor Henao a los grupos armados ilegales fue directa: silenciar los fusiles y dejar fuera del conflicto a la población civil. El delegado indicó que tales acciones no representan debilidad, sino que muestran “la verdadera grandeza del ser humano”.
Henao insistió en que los grupos deben comprometerse diariamente con la construcción de una paz duradera. De acuerdo con las declaraciones difundidas por Caracol Radio, la paz genuina se basa en hechos concretos y en la protección constante de la sociedad.
El mensaje de la Iglesia también incluyó un llamado a abandonar cualquier acción que atente contra la seguridad de las comunidades. Para Henao, salvaguardar la vida y la dignidad de la población es una condición imprescindible para avanzar hacia la reconciliación.
Una llamada a la reconciliación y la dignidad humana
Según recogió Caracol Radio, la Iglesia Católica subrayó que la sociedad debe creer en la posibilidad de la reconciliación y trabajar para que la violencia no “se vuelva costumbre”. Henao destacó que sanar las heridas y superar la confrontación social requiere el reconocimiento pleno de la dignidad de cada persona en Colombia.
El delegado resaltó la importancia de que la paz se construya “día a día” y a partir de gestos tangibles. Afirmó que solo con hechos firmes se logrará que el proceso hacia la pacificación resulte creíble y sostenible para el país.
El rol institucional y moral de la Iglesia católica ganó renovada actualidad, al posicionarse una vez más como interlocutora ante los grupos armados en un contexto crítico. Caracol Radio concluyó que el mensaje eclesial busca cimentar la ética y el respeto en la vida social colombiana.
Desde la perspectiva de la Iglesia, la paz debe dejar de ser un ideal distante y asumirse como una tarea cotidiana, sostenida por hechos que la conviertan en una realidad palpable para toda la sociedad.
El arzobispo de Colombia lava los pies a mujeres trans y trabajadoras sexuales en Bogotá
El arzobispo primado de Colombia, monseñor Luis José Rueda, realizó este jueves santo un gesto inédito al lavar los pies a mujeres trans y trabajadoras sexuales en el barrio Santa Fe de Bogotá, una de las zonas de tolerancia más emblemáticas de la capital.
La ceremonia, celebrada el 3 de abril de 2026, fue interpretada como una señal de acercamiento de la Iglesia católica hacia grupos tradicionalmente excluidos de los espacios religiosos.
El acto, seguido por organizaciones sociales y líderes comunitarios, marcó la agenda litúrgica al ofrecer un mensaje claro de respeto y dignidad para todos los integrantes de la sociedad sin distinción, informó Infobae.
Durante la actividad, monseñor Rueda se arrodilló ante las participantes y llevó a cabo el rito establecido por la tradición católica para rememorar la Última Cena.
Entre las asistentes, una trabajadora sexual respondió al gesto con un abrazo, en un hecho que imágenes del evento registraron como símbolo de reciprocidad y agradecimiento.
El propio escenario —el barrio Santa Fe— representó un mensaje explícito de inclusión, decisión que algunos vecinos y organizaciones interpretaron como una voluntad de diálogo por parte de la Iglesia con aquellos sectores frecuentemente marginados.
Este rito del lavado de pies, habitual durante la Semana Santa, adquirió en esta ocasión un significado adicional al incorporar a personas trans y trabajadoras sexuales entre las doce seleccionadas, lo que generó múltiples comentarios en redes sociales y en el entorno inmediato. Entre las reacciones recogidas por Infobae, sobresalieron expresiones de apoyo como: “Un gesto de humildad e inclusión que recuerda el verdadero sentido del Jueves Santo. El arzobispo llevando el mensaje de amor al prójimo a quienes más lo necesitan”.