La Sociedad de Activos Especiales (SAE) dio por concluido el proceso de entrega de bienes por parte de las extintas Farc-EP. De acuerdo con el Ministerio del Interior, el informe fue expuesto en la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación al Acuerdo de Paz (Csivi) el 24 de marzo de 2026 e indica que el grupo armado no entregó la totalidad del inventario reportado durante el proceso de dejación de armas y de reincorporación.
Según el documento, hubo varias situaciones que impidieron la recuperación de los bienes de la organización criminal, entre ellas, el hecho de que algunos estaban destinados a la chatarrización o carecían de valor comercial. En otros casos, los inmuebles fueron robados.
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“Esta diferencia responde a diversas realidades del ejercicio, entre ellas, la ausencia de criterios técnicos para la realización del inventario, la imposibilidad de recuperar ciertos activos —especialmente inmuebles—, debido a condiciones de seguridad que impidieron las visitas de reconocimiento por parte de los firmantes y los funcionarios de la SAE S.A.S. y llevaron al hurto de algunos de ellos”, detalló la cartera en un comunicado.
La revista Cambio tuvo acceso al informe, en el que se detalla cuáles fueron los bienes que entregaron las extintas Farc-EP, destinados a la reparación de miles de víctimas del conflicto armado. Según precisó, aunque originalmente se prometió la entrega de cerca de $1 billón, la monetización efectiva apenas alcanzó los $45.978 millones m/cte entre julio de 2021 y diciembre de 2022, una cifra considerablemente inferior a lo que se esperaba recoger.
El 86% de esa suma provino de la venta de 18 lingotes de oro comercializados en una subasta internacional el 15 de diciembre de 2020 por $38.970.998. Gracias a este dinero, se ha indemnizado individualmente a 2.335 víctimas —por un total de $21.186 millones— y entregado 21 indemnizaciones colectivas por $7.874 millones, mientras $16.447 millones se destinaron a otros procesos vinculados a la reparación.
Por otro lado, el documento revelado por la revista Cambio indica que el proceso de verificación evidenció graves dificultades para ubicar o monetizar la mayoría de los activos prometidos, estableciendo entonces solo $548.000 millones como susceptibles de monetización tras la depuración del inventario inicial.
Eso quiere decir que el 43% de los bienes anunciados —calculado en $419.698 millones— se declaró inviabilizado para la monetización, por tratarse de inversiones en infraestructura comunitaria no recuperable, bienes hurtados o incautados y activos imposibles de rastrear.
El inventario inicial de las Farc-EP incluía armas, municiones, 698 inmuebles —447 eran fincas—, USD450.000, $2.000 millones en efectivo, 267.520 gramos de oro, 23.174 semovientes, 200 medios de transporte, 102.456 muebles y enseres. El desglose final revela que solo se formalizó la entrega de un inmueble y el recibo de 132 adicionales, de los cuales 121 eran baldíos; no pertenecían a los exguerrilleros. En ese sentido, nunca se recibieron 590 predios, según se indica en el informe revelado por el medio citado.
En cuanto a semovientes, no se entregaron los más de 24.000 prometidos y únicamente se logró la venta de 221 de ellos en 2018, por $133.218.650. Además, de los más de 51.000 muebles y enseres inventariados, aparecieron apenas 1.830 y no se recibieron los 288 medios de transporte inventariados.
Los recursos de origen ilícito decomisados también reflejaron dificultades. La SAE informó que se registró la incautación de $5.210 millones por parte del Ejército Nacional y el robo de $4.360 millones por disidentes, así como el hallazgo de USD1.500 falsos.
“La Csivi continuará verificando que la monetización de estos recursos se destine de manera ágil y efectiva a los programas de reparación integral, asegurando que el esfuerzo de coordinación entre el Estado y firmantes del Acuerdo Final de Paz se traduzca en beneficios tangibles para las víctimas del conflicto”, indicó el Ministerio del Interior en el comunicado.