El reciente ajuste de la tasa de política monetaria por parte del Banco de la República continúa generando reacciones en el Gobierno. Esta vez, el Ministerio de Vivienda advirtió sobre efectos directos en el acceso a vivienda, especialmente en los hogares de menores ingresos, tras el aumento de 100 puntos básicos que llevó la tasa al 11,25%.
De acuerdo con un informe de la cartera, la decisión se traduce en un encarecimiento del crédito hipotecario que impacta tanto el valor de las cuotas mensuales como el costo total de financiamiento.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Según los cálculos oficiales, un incremento de esta magnitud implicaría un aumento del 5,7% en la cuota mensual de los créditos y del 9,1% en el total de intereses pagados durante la vida del préstamo.
La ministra Helga María Rivas Ardila señaló que el efecto no se limita al encarecimiento financiero. También se reflejaría en la reducción del número de hogares que logran cumplir con los requisitos para acceder a financiación. “Subir tasas es cerrar puertas de acceso a la vivienda, encarecer el crédito para quienes más lo necesitan”, afirmó la funcionaria, según el documento.
El análisis del Ministerio indica que alrededor de 181.000 hogares quedarían por fuera de la posibilidad de adquirir vivienda de interés prioritario (VIP) como consecuencia del aumento en las tasas. Este segmento corresponde a familias con menores ingresos, que dependen de condiciones de crédito más favorables para acceder a soluciones habitacionales.
El informe también plantea que este escenario podría tener efectos sobre las metas de reducción del déficit habitacional. Un menor acceso al crédito, sumado al aumento en los costos de financiamiento, se traduciría en una desaceleración en la compra de vivienda nueva, especialmente en los segmentos de interés social.
Otro de los efectos mencionados está relacionado con el mercado de arriendos. Según el Ministerio, los hogares que no logren adquirir vivienda podrían trasladarse a la demanda de alquiler, lo que presionaría al alza los cánones. Este comportamiento, de materializarse, ampliaría el impacto más allá del sector financiero, trasladándolo al costo de vida de los hogares.
El pronunciamiento se da en medio de un contexto de desacuerdos dentro de la junta del banco central y de cuestionamientos desde distintos sectores del Gobierno frente a la política monetaria. La decisión de subir las tasas se sustentó en la persistencia de la inflación, que en los primeros meses del año se ubicó por encima del nivel de cierre de 2025.
Desde la perspectiva del Ministerio, las decisiones macroeconómicas tienen efectos diferenciados según el nivel de ingresos de la población. En el documento se advierte que el encarecimiento del crédito puede convertirse en una barrera para el acceso a soluciones habitacionales y para la financiación de mejoramientos de vivienda.
El informe también subraya que el impacto no solo se concentra en nuevos compradores. Los hogares con créditos vigentes, especialmente aquellos atados a tasas variables, podrían enfrentar incrementos en sus obligaciones mensuales, lo que afectaría su capacidad de pago.
En este contexto, la cartera de Vivienda plantea que el comportamiento de las tasas de interés tiene una incidencia directa en la dinámica del sector y en el cumplimiento de objetivos relacionados con el acceso a vivienda digna. Las cifras presentadas apuntan a un efecto acumulativo que combina mayores costos financieros, menor acceso al crédito y presiones adicionales sobre el mercado de alquiler.
El pronunciamiento se suma a las tensiones existentes entre el Ejecutivo y el banco central, en un momento en el que la política monetaria se mantiene como uno de los principales instrumentos para contener la inflación, pero con efectos colaterales en sectores como el de vivienda.