El ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, mostró su rechazo a la decisión de la junta directiva del Banco de la República de incrementar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos (pbs), ubicándola en un 11,25%.
El jefe de la cartera calificó de irresponsable el ajuste y se retiró abruptamente de la reunión que se llevó a cabo el 31 de marzo. Posteriormente, en una rueda de prensa, se pronunció sobre lo ocurrido, indicando que el incremento de la tasa de interés, que fue respaldado por cuatro directores, afecta el esfuerzo de mantener el crecimiento económico del país.
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“Todos los indicadores económicos muestran que estamos en una senda de recuperación de la economía; claramente estas decisiones del Banco de la República o de la junta directiva están afectando de manera sensible, grave y significativa los esfuerzos del Gobierno por mantener una dinámica de recuperación de la economía”, precisó el jefe de la cartera ante los medios de comunicación.
Insistió en que el Gobierno nacional no va a “cohonestar” con las decisiones del Banco de la República y que, en ese sentido, prefiere distanciarse de ellas y efectuar una “ruptura” con su presencia y con la dinámica de la junta directiva.
El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, respaldó la postura del jefe de la cartera de Hacienda, indicando que, desde su perspectiva, buena parte de los directivos que integran la junta directiva están actuando desde la oposición política. A su juicio, esto se evidencia en el aparente desconocimiento de indicadores que muestran una mejoría en la economía colombiana.
“Una mayoría de la Junta Directiva del Banco de la República que actúa como opositora política y que cierra los ojos antes las evidentes del buen desempeño de nuestra economía como resultados de las políticas económicas y salariales, y de reformas como la laboral del Gobierno del Cambio, obliga a nuestro retiro (sic)”, precisó el funcionario en su cuenta de X.
En consecuencia, afirmó que está de acuerdo con las advertencias hechas por el ministro Germán Ávila y por su decisión de retirarse de la reunión, asegurando que el incremento de la tasa de interés es “obtuso” y que tendrá consecuencias negativas en la economía, debido al encarecimiento del crédito y a los cambios inflacionarios.
El exministro del Interior Juan Fernando Cristo se unió a las reacciones por el choque entre el Gobierno Petro y el Banco de la República. Según indicó, aunque se puede discrepar de las decisiones que se toman, no es sensato establecer una ruptura entre las partes, porque supone un riesgo para la economía del país.
Por eso, instó a las partes a mantener el diálogo. “Discrepar de las decisiones del Banrepública y controvertirlas públicamente es válido y legítimo. Todos los gobiernos desde 1991 lo han hecho. Ellos también se equivocan. Lo que resulta inconveniente y peligroso para la estabilidad económica del país es una ruptura institucional entre el gobierno y la Junta. Es urgente restablecer el diálogo civilizado en medio de las diferencias”, señaló.
Sin embargo, el presidente Gustavo Petro se mantiene en una postura de rechazo frente a la junta directiva del Banco de la República, a la que señaló de tomar decisiones orientadas al deterioro de la economía del país. Esto, teniendo en cuenta que el banco persistió en la determinación de incrementar la tasa de interés de política monetaria, sustentando la medida en la necesidad de que la inflación decrezca.
En ese sentido, el primer mandatario confirmó el quiebre en la relación Gobierno-Banco de la República. “El gobierno se retira de la junta. No somos partícipes de una posición de oposición suicida”, señaló en X.