En marzo de 2023, Pedro Sánchez se posesionó como ministro de Defensa de Colombia, siendo el primer militar retirado que ocupa este cargo desde 1991.
En la actualidad, tras dos años de gestión, en diálogo con Infobae Colombia, habló sobre los principales temas coyunturales que involucran a la cartera que lidera, incluyendo la relación con otros países para mitigar el narcotráfico.
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—¿Cómo avanza la lucha contra el narcotráfico en el ámbito de operativos y avances?
Al narcotráfico lo estamos atacando con total contundencia en el eslabón más sensible de la cadena: la producción y el tráfico. Respecto a la producción, se estima que a comienzos de abril cerca de 9.000 hectáreas de cultivos ilícitos dejarán de existir, principalmente por la articulación de la erradicación con el programa de sustitución de cultivos de uso ilícito. Los principales esfuerzos son en Putumayo, Nariño y Catatumbo. Pero también hemos estado destruyendo laboratorios y a la fecha llevamos ubicados 1.253 de ellos.
Respecto a la incautación, llevamos más de 180 toneladas. Obviamente, si se reduce la producción, se reducirán las cifras de incautación. Así mismo, hemos neutralizado a 615 integrantes de los grupos armados organizados, y en dichas operaciones este año hemos realizado tres bombardeos con cero daño colateral, lo que ha debilitado su capacidad delictiva.
—¿Qué tan importante es la aprobación de Estados Unidos para el Ministerio de Defensa?
Colombia es el país que combate el narcotráfico con mayor contundencia, persistencia y pagando un sacrificio muy alto. Colombia es pieza esencial para resolver el rompecabezas del narcotráfico. Se calcula que el 80% de la cocaína que se incauta internacionalmente, con los acuerdos de América liderados por Estados Unidos, es producto de la inteligencia colombiana.
Las drogas son un problema global, de salud y económico. Si es global, se requiere la cooperación internacional. Si es de salud, se requiere que los países consumidores adelanten estrategias más vigorosas para reducirlo. Si es económico, no se puede atacar solo con armas. Cuando alguien consume un gramo de cocaína en el mundo, está financiando indirectamente la violencia en nuestro país. La conciencia debe ser global y la estrategia debe ser integral. Todo lo que está haciendo Colombia es respaldado por Estados Unidos y la comunidad internacional, y trabajamos muy fuerte para hacerlo mejor.
—¿Cómo ha sido el trabajo para solidificar la relación con Venezuela y Ecuador en estos momentos?
Con Ecuador, la relación en términos de seguridad es muy buena. En zona fronteriza hemos desplegado las máximas capacidades disponibles. Es más, asignamos otra Fuerza de Despliegue Rápido para poder afectar en la retaguardia a los criminales. A pesar de las diferencias políticas que puedan presentarse, avanzamos con total decisión para derrotar un enemigo común: el crimen organizado transnacional.
Respecto a Venezuela, se avanzó con una reunión de alto nivel la semana pasada entre los Ministerios de Defensa de ambas naciones, pero debido al cambio del titular de esa cartera allá, estamos atentos para comenzar a interactuar con ellos en términos de intercambio de información y en términos de operaciones espejo, cada uno desarrollando sus propias operaciones, pero con algún grado de coordinación cuando las circunstancias así lo ameriten.
—¿Cómo avanza el proceso para la defensa del país de los ataques con drones?
Vamos a iniciar las pruebas técnicas de las tecnologías que ofrecen las diferentes empresas interesadas. La clave es comprobar lo que escriben en el papel. Más de 40 firmas han mostrado su interés. Necesitamos celeridad, pero cumpliendo los procesos contractuales. Hay total transparencia en el proceso, y esperamos que este proceso que se anunció en diciembre de 2025, se tenga firmado en mayo.