Un ataque con explosivos contra una patrulla de la Policía Nacional dejó un agente muerto y al menos 13 personas heridas, entre ellas tres uniformados y diez civiles, en la vía Panamericana, entre los municipios de Timbío y Rosas, en el departamento del Cauca, según confirmaron desde la Dirección de la institución.
El hecho se registró en la tarde del lunes 23 de marzo, en el sector conocido como Río Las Piedras, y representa un nuevo golpe a la seguridad en una de las regiones más afectadas por la presencia de grupos armados ilegales en Colombia. La explosión obligó al cierre total de este eje vial que comunica el suroccidente con el resto del país.
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De acuerdo con las autoridades, la víctima mortal fue identificada como Juan David Grande Cantero, patrullero de la Policía Nacional oriundo de Piendamó, Cauca. Fuentes oficiales detallaron que otros tres uniformados resultaron heridos: el patrullero Miguel Papajoy Muñoz y los subintendentes Juan David Ortiz Gómez y Néstor Jiménez, que pertenecen a la estación de Timbío.
Entre los heridos también se encuentran cinco civiles que transitaban por el sector al momento de la detonación, según confirmó el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán.
Explosión dirigida a la fuerza pública y daños a la vía
De acuerdo con reportes de la Policía Metropolitana de Popayán, los uniformados y técnicos antiexplosivos se desplazaban por la vía Panamericana, tras recibir alertas sobre la posible presencia de artefactos explosivos instalados en la carretera.
En ese contexto, la patrulla fue blanco de una potente carga explosiva activada al paso de los vehículos oficiales. La explosión destruyó parte de la carpeta asfáltica, generó un cráter considerable y paralizó el tránsito entre Popayán y Pasto, capital del departamento de Nariño.
Posteriormente, equipos de la Sijín y del CTI de la Fiscalía fueron desplegados en la zona para inspeccionar el lugar y descartar la existencia de más explosivos.
El gobernador Guzmán expresó en X: “Este es un ataque directo, cobarde y absolutamente reprochable de grupos criminales contra la población civil y la Fuerza Pública”. El mandatario agregó que lamenta profundamente la muerte del patrullero Grande y manifestó su solidaridad con los heridos y sus familias.
“Lamentamos con dolor esta pérdida irreparable de un valiente que entregó su vida en cumplimiento del deber. Expresamos nuestras más sentidas condolencias a su familia y a la Policía Metropolitana de Popayán; acompañamos también a los tres uniformados y cinco civiles heridos, con el deseo de pronta recuperación”, expresó el funcionario en el mismo comunicado.
El director de la Policía Nacional, general William Rincón mostró su rechazo por el acto terrorista y se solidarizo con la familia del uniformado fallecido. “Este hecho violento enluta al país y evidencia, una vez más, el impacto devastador de la violencia”.
De igual modo, el gobernador indicó que la Secretaría de Salud adelanta un seguimiento permanente a la evolución de los heridos, y desde la Secretaría de Gobierno “se activan las rutas necesarias para atender esta situación con toda la capacidad institucional”.
La magnitud de la explosión y el temor a nuevas amenazas llevaron a la suspensión total del tránsito entre Cauca y Nariño, dejando incomunicadas a varias poblaciones y afectando el flujo de transporte de carga y pasajeros. Conductores y residentes en la zona tuvieron que regresar a Popayán en medio del temor y la incertidumbre, mientras equipos de seguridad acordonaban la zona para evitar nuevos incidentes.
El atentado provocó reacciones de rechazo por parte de autoridades y organizaciones sociales, que exigieron garantías para la seguridad de la población y el restablecimiento de la movilidad. La Policía Nacional y el gobierno departamental reiteraron su compromiso para investigar lo sucedido y dar con los responsables del ataque, al tiempo que anunciaron el refuerzo del dispositivo de seguridad en la región.
Contexto de violencia en el Cauca
El departamento del Cauca enfrenta una escalada de ataques contra la fuerza pública y la población civil, atribuida a la presencia de disidencias de las Farc, como el Frente Carlos Patiño, que buscan controlar territorios estratégicos para actividades ilícitas.
Es preciso recordar que desde el sábado 21 de marzo se habían reportado alertas sobre la instalación de cilindros bomba a los costados de la vía Panamericana, lo que llevó a reforzar la presencia policial y militar en el corredor vial.