La contienda electoral por la Presidencia en 2026 entró en su fase decisiva, con 8 candidaturas formalmente inscritas antes del cierre de inscripciones el viernes 13 de marzo.
El sector político orienta su estrategia hacia los cinco millones de votos de los partidos tradicionales, una cifra que podría inclinar el rumbo de la primera vuelta electoral prevista para el 31 de mayo.
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El terreno de competencia está marcado por la búsqueda activa del electorado indeciso y la consolidación de alianzas que buscan proyectar una imagen de moderación y apertura.
El tablero electoral se mueve tras la definición reciente de postulaciones clave, como la de Paloma Valencia por el Centro Democrático, que logró 3.236.286 votos (55,2%) en la Gran Consulta por Colombia, o la designación de Claudia López y Roy Barreras tras las consultas de centro e izquierda realizadas el 8 de marzo.
Mientras Valencia se posicionó como figura central de la derecha, López encabezó la ‘Consulta de las soluciones: salud, seguridad y educación’ tras obtener 574.670 votos, y Barreras lideraró el ‘Frente por la vida’ con 257.037 sufragios.
En un intento por sumar fuerzas, Valencia optó por Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial, que alcanzó la segunda votación más alta dentro de la consulta interna.
Las negociaciones entre ambos incluyeron tres reuniones, una de ellas mediada por Álvaro Uribe, expresidente y líder del Centro Democrático, paso que, de acuerdo con declaraciones de Oviedo recogidas por El Espectador, busca “una propuesta de gobierno que quiere sumar entre distintos”.
La competencia principal, según los diferentes sondeos que se han realizado, la encabezan Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico, y Abelardo de la Espriella, del movimiento Firmes por la Patria.
Cepeda escogió como compañera de fórmula a Aida Quilcué, senadora y lideresa indígena, a quien apunta como representante de “la gran cultura, los principios éticos y la herencia de lucha de los pueblos indígenas”.
Por su parte, De la Espriella integró a su equipo al exministro José Manuel Restrepo, a quien calificó como “académico reputado, economista excelso, exministro muy bien calificado y técnico excepcional”.
Otros de los movimientos que se generaron fueron el de Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia, que seleccionó a Edna Bonilla —exsecretaria de Educación de Bogotá— como su coequipera bajo la consigna de complementariedad y renovación, y defendiendo que ambos son docentes comprometidos con la agenda de cambio.
Fajardo declaró a El Espectador: “La forma de la política es muy importante. No es el cuento del (Armando) Benedetti que ayudó a ganar”, reforzando su intención de distanciarse de prácticas tradicionales y destacar la transparencia en su campaña.
Roy Barreras, tras ganar la consulta de sectores de izquierda y del ‘Frente por la vida’, eligió a la exfiscal Martha Lucía Zamora como dupla. En palabras de Barreras, Zamora representa una apuesta por el fortalecimiento institucional, la formación técnica y el compromiso con el Estado social de derecho.
El abanico de candidaturas también incluye a Luis Gilberto Murillo, excanciller, acompañado por la politóloga Luz María Zapata, reconocida por su experiencia al frente de Asocapitales.
Clara López junto a la abogada y exveedora distrital María Consuelo Del Río; Miguel Uribe Londoño con la administradora de empresas Luisa Villegas y Sondra Macollins y Leonardo Karam Helo.
Aunque partidos emblemáticos como el Conservador, La U, Cambio Radical y el Liberal no tienen hoy una candidatura unificada, mantienen bajo observación las alternativas de Valencia y De la Espriella.
El directorio nacional conservador, presidido por Efraín Cepeda, desistió de presentar postulante y faculta la exploración de alianzas externas.
En las elecciones al Congreso del 8 de marzo, estos cuatro partidos sumaron cerca de cinco millones de votos; su decisión podría determinar el desenlace de la primera vuelta, pues históricos respaldos, como el que impulsó a Gustavo Petro en 2022, demuestran la capacidad real de transformación que tienen estas alianzas.
El camino hacia la Presidencia de Colombia en 2026 lo protagonizan diez binomios definidos que representan un espectro político amplio: Iván Cepeda-Aida Quilcué, Abelardo de la Espriella-José Manuel Restrepo, Paloma Valencia-Juan Daniel Oviedo, Sergio Fajardo-Edna Bonilla, Clara López-María Consuelo Del Río, Luis Gilberto Murillo-Luz María Zapata, Roy Barreras-Martha Lucía Zamora, Miguel Uribe Londoño-Luisa Villegas y Sondra Macollins-Leonardo Karam Helo; y Mauricio Lizcano y Luis Carlos Reyes.
La definición de coaliciones, movimientos de cúpulas partidistas y la elección de fórmulas vicepresidenciales dan forma al tarjetón de la primera vuelta, inaugurando una campaña que se jugará, en gran medida, entre la capacidad de sumar los votos de las tradicionales bancadas y la atracción de los sectores indecisos, configurando así el mapa electoral que determinará el relevo en la casa de Nariño.