David Luna, exsenador y actual candidato presidencial, presentó una solicitud formal al Congreso de la República para que se convoque una moción de censura contra el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Además, citó su presunta responsabilidad en la muerte de Kevin Acosta, un niño de siete años diagnosticado con hemofilia A severa, que no recibió sus medicamentos y falleció tras una caída en bicicleta. Este hecho ha causado profunda indignación en Colombia.
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A su vez, el excongresista enfatizó en que la salida del funcionario no dejaría el caso del menor en la impunidad.
“El crimen de Kevin no puede quedar impune. Por eso le pido respetuosamente al Congreso de la República que cite de manera inmediata un debate de moción de censura en contra del ministro de Salud. Llegó la hora que el ministro responda políticamente y que renuncie a su cargo”, expresó Luna.
El dirigente político también hizo un llamado a la Procuraduría General de la Nación para que disponga la suspensión inmediata del jefe de la cartera mientras se desarrollan las investigaciones.
“Le solicito al señor procurador general de la Nación (Gregorio Eljach Pacheco) que determine si debe suspender de manera inmediata a los funcionarios que cometieron omisión en este lamentable hecho”, indicó.
Así mismo, el aspirante presidencial salió en defensa de la madre del menor fallecido, tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien la acusó de no autorizar la intervención quirúrgica que Acosta requería. “A una mamá no se le señala por querer salvar a su hijo. Lo que hizo fue luchar por él”, concluyó.
Este no ha sido el único llamado de David Luna a las autoridades competentes. El 18 de febrero de 2026, el candidato presidencial radicó una demanda ante la Fiscalía General de la Nación para exigir investigaciones sobre la responsabilidad penal del Ministerio de Salud y la Nueva EPS en el caso.
En la petición presentada ante la Fiscalía General de la Nación, Luna argumentó que la familia del menor “merece respeto” y que no se deben desviar las discusiones revelando aspectos de la historia clínica, protegida por ley.
“Un niño de seis años no puede morir esperando un medicamento en Colombia. Y mucho menos puede revictimizarse a su familia ni desviar la discusión hablando de su historia clínica, que es reservada por ley”, precisó el exsenador.
También, David Luna precisó que su petición busca determinar si existen “posibles responsabilidades penales por la cadena de errores y omisiones que terminó en su muerte, y que se evalúe la actuación del Ministerio de Salud y de la Nueva EPS en el marco de sus funciones”.
“No estoy haciendo un juicio político. Estoy exigiendo que la justicia actúe”, agregó.
Por último, el dirigente político manifestó que “un niño de seis años no puede morir esperando un medicamento en Colombia. Y mucho menos puede revictimizarse a su familia ni desviar la discusión hablando de su historia clínica, que es reservada por ley”.
El costo y acceso al tratamiento también evidencian profundas dificultades. El medicamento más utilizado en estos casos, Emicizumab, supera los 40 millones de pesos colombianos y resulta inaccesible para muchas familias.
Pese a la gravedad de la situación, distintos miembros de la familia Acosta Pico continúan sin acceder a la medicación esencial para tratar adecuadamente la enfermedad, según relató Sergio Torres, primo de Kevin, diagnosticado con el mismo tipo de hemofilia.
“Quiero reiterar que no tengo el medicamento en actualidad. También tengo el diagnóstico de hemofilia tipo A severa”, declaro Torres a Noticias Caracol.
El drama se extiende a otros familiares: tanto un sobrino de 30 meses en Bogotá como otro primo de 10 años en San Alberto, César, permanecen sin recibir los medicamentos necesarios. “Ninguno nos hemos cambiado de lugar de residencia. Seguimos en el mismo lugar y hasta el día de hoy no nos han hecho llegar el medicamento”, manifestó el familiar de Kevin Acosta.
El caso mantiene la atención sobre la Nueva EPS y las instituciones del sector salud, mientras la familia Acosta Pico enfrenta incertidumbre y dolor en medio de un entorno que, reprochan, posterga el acceso a medicamentos esenciales.