El fallecimiento de Kevin Acosta, niño de siete años diagnosticado con hemofilia A severa, motivó el inicio de indagaciones por parte de la Fiscalía General de la Nación. Esto, teniendo en cuenta que el menor estaba afiliado a la Nueva EPS (intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud) y, según la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer), no pudo acceder al medicamento que requería desde diciembre de 2025.
Fuentes del ente acusador confirmaron a Infobae Colombia que se está indagando sobre el caso para verificar si la entidad promotora de salud incurrió en algún tipo de responsabilidad penal en la muerte del menor, que estuvo al menos dos meses sin tratamiento para la enfermedad. Un fiscal de la Unidad de Vida está al frente de la investigación.
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Kevin Acosta falleció el 13 de febrero, luego de que fuera hospitalizado por haber presentado consecuencias graves en su salud tras haberse caído de su bicicleta. Fecoer informó que el menor presentó un sangrado cerebral que puso su vida en riesgo.
La Sociedad Colombiana de Pediatría se pronunció a través de un comunicado, solicitando a las autoridades competentes adelantar todas las investigaciones pertinentes sobre el caso.
“Como sociedad científica comprometida con la defensa de la salud y la vida de los niños, niñas y adolescentes, manifestamos nuestra profunda preocupación por cualquier situación en la que el acceso oportuno a medicamentos y tratamientos esenciales pueda verse interrumpido, especialmente en patologías crónicas y de alto riesgo que requieren tratamientos continuos, especializados y oportunos para preservar la vida”, añadió.
Nueva EPS explicó por qué el niño no recibió el medicamento
La Nueva EPS se pronunció sobre el caso del menor, confirmando que estaba afiliado a la entidad desde el régimen subsidiado. Su atención en salud se efectuaba en el municipio de Pitalito (Huila), donde se le daba manejo profiláctico mensual (cada 28 días). Había recibido el tratamiento desde octubre de 2019 hasta diciembre de 2025. La última dosis le fue aplicada el 14 de diciembre.
Posteriormente, la madre del niño solicitó un traslado temporal de atención en salud al municipio de Charalá (Santander). Allí, el nuevo prestador de los servicios que le fue asignado al niño, ligado a la Nueva EPS, fue Integral Solutions, que, según precisó, programó la aplicación del medicamento para el menor para el 27 de enero en Bucaramanga.
Sin embargo, la mamá del paciente pidió la terminación de la portabilidad y regresó a Pitalito. Al parecer, esta decisión afectó la aplicación de la medicina que necesitaba Kevin. A pesar de eso, la entidad promotora aseguró haber gestionado inmediatamente la prestación del servicio el Pitalito.
La versión de la familia del menor es distinta. Según Sergio Torres, primo del niño, que también padece de hemofilia, la IPS Integral Solutions jamás pudo continuar con su tratamiento y con el de Kevin Acosta porque no tenía contrato con la Nueva EPS.
“Llaman a la mamá también de esta IPS. A ella le tocó ir hasta Cali, donde efectivamente fue (...) Allí lo atendieron y también lo mismo, le ordenaron los exámenes, y cuando ya la llaman a decirles las palabras mismas textuales, que no podían continuar con el proceso porque no habían firmado contrato con la EPS”, detalló el familiar del niño, en conversación con Noticias Caracol.
Por su parte, Sergio Robledo Riaga, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, informó que hay decenas de personas con diagnóstico de hemofilia que desde diciembre no reciben su medicina. “Hoy tengo más o menos 50 pacientes, hay potencialidad de otros 50 casos como Kevin, sean adultos o niños, porque no han recibido su medicamento desde diciembre. En enero y febrero de 2026 no han recibido el medicamento”, dijo el experto, citado por El Heraldo.