El presidente de la República, Gustavo Petro, advirtió el martes 10 de febrero de 2026 sobre un nuevo plan para asesinarlo, al involucrar a mafias con presunta influencia tanto en el país como en el extranjero, que tendrían intereses en dar un golpe de grandes proporciones en el escenario político. Con dicientes detalles, el gobernante dijo cómo sería este entramado para acabar con su existencia y encendió las alarmas sobre su integridad física.
La alerta del jefe de Estado se hizo durante un Consejo de Ministros en Montería (Córdoba), en donde señaló que los responsables buscan con este tipo de actos desestabilizar el Gobierno y regresar al país a un escenario de violencia. De esta manera, el líder político dejó entrever lo que sería la fragilidad de su seguridad, justo cuando el país fue testigo del reciente atentado al senador Jairo Castellanos, en el que fueron asesinados dos escoltas.
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“Quieren dañar al presidente físicamente. Y quieren dañarnos a quienes mantenemos estas ideas. Los aliados no son solo de aquí, sino que tienen las mafias aliadas”, expresó el gobernante, que aseguró que las organizaciones criminales estarían interesadas en que “no se hable de paz” en Colombia, debido a que su beneficio económico proviene de la violencia. Una afirmación que no pasó desapercidida en estos nuevos señalamientos sobre estrategias para ultimarlo.
En su intervención, Petro mencionó que los intentos de atentar en su contra no solo lo incluyen a él, sino también a su familia. En sus declaraciones, también puso la lupa sobre la existencia de un supuesto montaje para instalar alucinógenos en uno de sus vehículos oficiales; una estrategia con la que buscarían desacreditar su lucha ante este negocio ilícito, justo cuando se encuentra sin visa americana e incluido en la Lista Clinton.
¿Quiénes estarían detrás del plan para atentar contre el presidente Gustavo Petro?
Así describió la supuesta alianza entre mafias locales y extranjeras, a quienes acusó de buscar controlar el rumbo político del país. “Unos se visten aquí de guayabera muy fina y otros allá en Bogotá de corbata elegantísima”, señaló el jefe de Estado, que se refirió así a cómo lo que quieren sus contradictores es “hundir a Colombia en la violencia. No vamos a caer en esa trampa, pero vamos a ser firmes aquí. Firmes. El que no quiera puede irse, nadie obliga”, enfatizó.
Las delicadas afirmaciones, que fuentes del Gobierno analizan mientras refuerzan las medidas de seguridad para proteger tanto al mandatario como a su círculo cercano, se registran en un panorama en el que los enfrentamientos con estructuras criminales y la presencia de grupos armados ilegales continúan generando preocupación en los territorios, en los que la presencia del Estado ha sido insuficiente para poner freno a la ilegalidad.
En relación con esta denuncia, proveniente del mismo jefe de Estado, el Ministerio del Interior y la Casa de Nariño no han divulgado información adicional sobre la investigación en curso. Sin embargo, y por el momento, se espera que las fuerzas de seguridad intensifiquen los operativos para evitar cualquier atentado que ponga en riesgo la integridad del presidente y de su familia, aunque algunos de sus miembros ya residen en el exterior, justamente, por estos miedos.
No es la primera vez que el gobernante denuncia la intención de atentar contra su integridad. Durante 2024 y 2025 fueron múltiples los episodios en los que Petro habló de los planes para poner fin a su vida; pese a que todavía no avanzan las investigaciones sobre estos casos, mientras que en otros, las afirmaciones del primer mandatario se quedaron en señalamientos que no tuvieron mayor asidero jurídico.