Las recientes declaraciones sobre la coyuntura política entre Colombia y Estados Unidos desataron un fuerte cruce de mensajes en redes sociales, con el presidente Gustavo Petro en el centro del debate y dos congresistas enfrentadas por el tono y el trasfondo de sus posturas.
La representante a la Cámara por el Centro Democrático, Carolina Arbeláez, cuestionó al mandatario por su manejo del episodio relacionado con una llamada al presidente estadounidense Donald Trump, lo que derivó en una respuesta directa y polémica de la también congresista del Pacto Histórico Angélica Monsalve Gaviria.
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A través de su cuenta en X, Arbeláez afirmó que Petro “pasó semanas incendiando el discurso y convocando a la calle… y al final terminó llamando a Trump”, una crítica que apunta a lo que considera una contradicción entre la narrativa inicial del Gobierno y la versión posterior de los hechos.
La foto en el Despacho Oval que avivó la polémica
Según la congresista, tras la llamada el presidente habría intentado mostrarse como un mediador clave de la situación, pese a que —sostiene— la realidad fue distinta.
“Después salió a vender el cuento al revés: que lo habían llamado a él y que todo se calmó gracias a su ‘gestión’”, escribió Arbeláez, quien reforzó su argumento al señalar que existe “constancia fotográfica” del encuentro, luego de que el fotógrafo Doug Mills captara la escena dentro del Despacho Oval para The New York Times.
Para la representante, ese registro contradice la versión divulgada por el mandatario colombiano.
Las declaraciones no pasaron desapercibidas y provocaron una reacción inmediata de Angélica Monsalve Gaviria, quien lanzó un mensaje con un tono personal y descalificador.
“La congresista de ‘estrato 80’ que se cree el 90 % de la población. Compañera de bancada de la mujer de cabello largo e ideas cortas, siempre despotrica cuando a Colombia le ocurre algo bueno”, escribió Monsalve, sugiriendo que las críticas de Arbeláez estarían motivadas más por el interés en el caos que por el bienestar del país.
“Hablar de ‘estrato 80’ es no conocer mi historia”
La respuesta de Arbeláez no se hizo esperar. La congresista rechazó de plano la etiqueta de “estrato 80” y defendió su trayectoria personal y política, asegurando que su carrera no ha estado marcada por privilegios.
“Hablar de ‘estrato 80’ es no conocer mi historia”, afirmó, antes de relatar episodios de su vida que, según dijo, reflejan un origen humilde y un camino construido con esfuerzo propio.
“Vendí huevos en la plaza de mercado y películas para pagar mi universidad, que hice de noche. Vengo de una familia desplazada de Casabianca, Tolima, y soy hija de una madre cabeza de hogar que sobrevivió a la violencia intrafamiliar”, señaló Arbeláez, en un mensaje con el que buscó desmentir las acusaciones y reivindicar su experiencia personal.
La invitación a recorrer los barrios del sur de Bogotá
En su réplica, la representante insistió en que su actividad política se ha desarrollado lejos de los privilegios y de la comodidad de las redes sociales. “Todo me lo he ganado por mérito. No hago política desde la casa ni en redes sociales, la hago en los barrios, en el territorio”, sostuvo, marcando distancia con lo que considera una militancia desconectada de la realidad social.
Arbeláez también lanzó una invitación directa a Monsalve para confrontar, en el terreno, las distintas visiones sobre el país. “Cuando quiera, la invito a salir de su burbuja digital y recorrer conmigo el sur y los barrios de Bogotá”, escribió, sugiriendo que el contacto con las comunidades permitiría comprender mejor el malestar ciudadano.
El cruce concluyó con una nueva crítica al Gobierno nacional. Según Arbeláez, el descontento no responde a una división de clases ni a intereses partidistas, sino a un cansancio generalizado frente a la actual administración. “Ahí podrá entender que la gente de todos los estratos está cansada de las incoherencias y del desastre de Gustavo Petro”, afirmó.