Este es el pequeño pueblo de Antioquia que vive de fabricar muñecos de año viejo para quemar el 31 de diciembre

La quema de estos muñecos el último día del no solo es un ritual para despedir el año, sino también se relaciona con la actualidad política y social del país durantre el 2025

Google icon
La quema de muñecos de año viejo es un ritual para despedir lo malo que sucedió durante el año - crédito Camilo Suárez

La fabricación de los muñecos de año viejo en la vereda La Playa, en Rionegro, permanece como una tradición viva y en expansión cada diciembre.

Miles de figuras confeccionadas de manera artesanal no solo alimentan el colorido ritual de despedida anual en Antioquia, sino que actúan como espejo de la coyuntura política y social del país.

Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel

Artesanos como John James Gallego Aguirre aseguraron a El Colombiano que la demanda ha crecido con el paso de los años: “La gente llega y dice: ‘queremos quemar este año lo malo que nos pasó, lo bueno que tuvimos’. Con eso despiden el año”.

PUBLICIDAD

A la multiplicidad de personajes en los muñecos, que se eligen según el contexto nacional, se suma la preferencia por figuras políticas, con el presidente Gustavo Petro como protagonista indiscutido para el 2025.

Gustavo Petro es el personaje más pedido para el fin de año - crédito Javier Nieto Álvarez

Tanto Gallego como Libardo Antonio Muñoz, otro experimentado artesano de la zona, coinciden: “El año pasado el que más se vendió fue Petro y este año... todos buscan a Petro”, asegura Gallego, quien tiene listas cien caras del mandatario para atender la demanda de un público que busca representaciones puntuales.

Explica que su motivación es responder al gusto de la gente, sin tintes políticos: “Yo lo hago por tradición y por darle gusto a la gente”, enfatiza.

PUBLICIDAD

Gallego inicia desde noviembre el proceso para fabricar entre 70 y 100 muñecos cada temporada. En cada figura se invierte entre dos y tres horas, utilizando materiales como hierba, palos, ropa usada y ornamentos.

Los precios varían de acuerdo al tamaño y la confección: “Tengo entre 70, 80, 100, 180”, detalla, y precisa que algunos ejemplares han alcanzado valores de 200.000 a 300.000 pesos. Su punto de venta se ubica en la glorieta del aeropuerto José María Córdova, donde permanece de 7:00 a.m. a 5:00 p. m.

Según la ley colombiana, está prohibido rellenar con pólvora estos muñecos - crédito Joaquín Sarmiento

La costumbre de quemar el Año viejo resume en una sola noche la necesidad colectiva de purificación y transformación espiritual, al mismo tiempo que encierra una carga de crítica social y memoria histórica.

Esta tradición, que tiene raíces en el mestizaje cultural y en antiguos ritos de renovación, busca dejar en el pasado todo aquello que genera dolor, frustración o descontento, para dar paso a nuevas oportunidades con el inicio del año.

La práctica actual, aunque centralizada en la confección de muñecos de trapo, responde a una profunda conexión con visiones cosmogónicas precolombinas, donde el fuego no destruye, sino que simboliza el ciclo perpetuo de muerte y renacimiento.

A lo largo del tiempo, la práctica se conectó con antiguos rituales paganos de Europa, como los saturnales romanos y las celebraciones celtas de la península Ibérica. Esta fusión de influencias reforzó la idea de un tiempo cíclico donde la destrucción, lejos de ser fin, representa la posibilidad de un comienzo renovado.

Estos muñecos son una tradición festiva y espiritual - crédito Javier Nieto Álvarez

La tradición halló su forma más definida en Ecuador durante el siglo XIX, particularmente en ciudades como Guayaquil, donde comenzó a difundirse como una respuesta simbólica a calamidades sanitarias.

Los primeros registros, fechados en 1895, reflejan cómo la quema de muñecos hechos de paja y ropa de los fallecidos tenía como objetivo “limpiar” el ambiente y alejar enfermedades como la fiebre amarilla. En ese ritual, se buscaba evitar el contagio incinerando atados y así proteger a la comunidad.

El auge y la popularización de la celebración en Colombia trajeron consigo normas más estrictas sobre la seguridad.

Aunque la tradición exige la quema de muñecos de trapo, la Ley 2.224 de 2022 prohíbe de forma expresa el uso de pólvora o artefactos pirotécnicos en estos elementos. Dicha legislación, ya reglamentada por decreto, regula la fabricación, manipulación, transporte, almacenamiento y venta de pólvora y productos pirotécnicos en todo el territorio nacional.

Más Noticias

Resultados elecciones Colombia EN VIVO: el procurador Gregorio Eljach descartó fraude electoral tras la victoria de De la Espriella: “No hay evidencia de adulteración”

Pineda aseguró que no se ve como una figura distante sino que va a dejar huella y crear impacto

Álvaro Uribe se despachó contra estratega de Abelardo de la Espriella, pese a victoria del ‘Tigre’: este es el motivo de la polémica

El ex jefe de Estado, que expresó su respaldo al abogado en la contienda del 21 de junio, lanzó nuevas pullas contra Carlos Suárez, al que ya había cuestionado antes de la primera vuelta por sus tácticas para promocionar a su candidato

El triunfo de Abelardo de la Espriella cambió el mapa político de América Latina: así se ve la región entre la derecha y la izquierda

La llegada de la derecha al poder en Colombia podría convertirse en uno de los movimientos políticos más relevantes de la región en 2026

Turismo de cirugías plásticas: mujer murió en Medellín durante un procedimiento para extraer biopolímeros de sus glúteos

Las autoridades verificarán si el especialista y la institución cumplían los requisitos para realizar este tipo de intervenciones, mientras que Medicina Legal busca determinar la causa del fallecimiento

Armando Benedetti reveló que “discutiría con el presidente” las observaciones de las autoridades electorales tras la segunda vuelta

Las organizaciones reiteraron durante la reunión que el sistema electoral funcionó correctamente y que los márgenes de error esperados podrían ser mínimos, por lo que el ministro del Interior se refirió al respecto