El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 25 de noviembre de 2025 en un promedio de $4.400,87, lo que representó una subida $14,94 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de +0,34%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.415,41 y un mínimo de $4.371,73, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.
Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.
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Con respecto a la última semana, el euro marca un ascenso 2,58%, por lo que desde hace un año todavía mantiene una subida del 0,73%.
Respecto de días previos, invirtió el dato de la jornada previa, cuando cerró con una disminución del 3,66%, mostrando una falta de continuidad en el resultado. La volatilidad referente a estos siete días presentó un balance notoriamente superior a la volatilidad que reflejaron las cifras del último año, presentándose como un activo con mayores cambios de lo normal.
Análisis de mercado
El comportamiento reciente del euro se volvió un termómetro clave para interpretar la reacción de los mercados internacionales frente al viraje monetario en Estados Unidos. La divisa europea avanza con cautela mientras los inversionistas asimilan el creciente consenso de que la Reserva Federal podría recortar su tasa de referencia en diciembre. Esta expectativa, que ahora supera el 80%, no solo modifica la percepción del riesgo global, sino que abre un posible margen de alivio para el Banco Central Europeo, que aún lidia con señales mixtas de actividad y un panorama fiscal heterogéneo entre los países del bloque.
La volatilidad en Europa se incrementó ante la espera de datos sensibles, el PIB alemán del tercer trimestre y los indicadores de confianza del consumidor en Francia, dos referencias que permitirán evaluar si el repunte económico proyectado para 2025 tiene bases sólidas o continúa dependiendo de factores externos como el ciclo monetario estadounidense.
El impulso parcial del euro contrasta con la fragilidad del entorno británico. En el Reino Unido, las ventas minoristas volvieron a marcar una contracción severa en noviembre, con el balance de la CBI desplomándose a -32, su peor lectura desde junio. Este deterioro prolongado acentúa la caída de la confianza empresarial, que ya se ubica en niveles mínimos de casi dos décadas. Los mercados aguardan con atención el Presupuesto de Otoño y las proyecciones de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, que serán determinantes para medir el margen fiscal del Gobierno y las probabilidades de que el Banco de Inglaterra replantee su postura monetaria en medio de un consumo debilitado.
Mientras tanto, el desempeño del peso colombiano se convierte en uno de los puntos centrales para la región. En Colombia, el debate económico se concentra hoy en el inicio del trámite de la reforma tributaria, cuyo objetivo es recaudar 16 billones de pesos adicionales para 2026. La discusión ocurre en un momento de particular sensibilidad cambiaria, el COP enfrenta presiones asociadas tanto al entorno internacional, marcado por el posible recorte de la Fed y sus efectos sobre los flujos hacia emergentes, como a la incertidumbre fiscal interna. Aunque el peso ha mostrado episodios de resistencia en semanas recientes, el comportamiento del mercado sugiere que los inversionistas están reevaluando el riesgo local y anticipan una mayor volatilidad a medida que avance la discusión legislativa.
En Asia, China mantiene un enfoque de estímulo progresivo. El Banco Popular dejó intactas sus tasas de referencia por sexto mes consecutivo, pero reforzó la liquidez mediante una inyección neta de 100.000 millones de yuanes a través de la Línea de Préstamos a Mediano Plazo. Este movimiento, acompañado por un fortalecimiento del yuan, refleja la intención de combinar estabilidad cambiaria con apoyo al crédito en medio de señales de desaceleración estructural.
Japón, por su parte, aprobó un amplio paquete fiscal superior a 21 billones de yenes para mitigar los efectos de la inflación. La posibilidad de una intervención cambiaria continúa latente si el yen se aproxima nuevamente a 160 por dólar. En el continente americano, los mercados siguen atentos a la revisión del T-MEC en México y al avance de los recortes de tasas en Brasil, factores que completan un escenario global donde Europa y Colombia asumen un protagonismo creciente en el análisis de los inversionistas.