El anuncio de la creación del frente Andrés Patiño, una nueva estructura armada vinculada a la disidencia del Estado Mayor Central al mando de Iván Mordisco, representa un punto de quiebre en la dinámica de seguridad del sur del Cauca.
La aparición de este nuevo frente fue confirmada por el propio grupo mediante un comunicado dirigido a las comunidades de Bolívar, Sucre, Almaguer, La Vega, Rosas, La Sierra, San Sebastián y Santa Rosa, con lo que buscan formalizar su presencia e influencia sobre una amplia zona del Macizo Colombiano, de acuerdo con lo divulgado por las disidencias de las Farc.
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La declaración del frente Andrés Patiño no solo implica la reconfiguración del control territorial, sino también una advertencia de confrontación abierta con el ELN, grupo ilegal con amplia trayectoria en el área.
El comunicado, difundido por canales digitales, expuso la llegada del nuevo frente como parte de la estrategia de las disidencias de las Farc-EP para intervenir activamente en los asuntos sociales, aunque, según expertos y organizaciones, la verdadera finalidad sería consolidar un dominio armado y responder a intereses asociados al narcotráfico.
“Les anunciamos que un nuevo frente de las FARC-EP llega al territorio, el Frente Andrés Patiño”, se lee en el comunicado del grupo armado
Según información publicada por Indepaz, la aparición de esta facción introduce un actor adicional en la ya compleja situación de orden público, incrementando el riesgo de enfrentamientos y agravando la crisis humanitaria.
De acuerdo con el director de la organización, Leonardo González, la creación de este frente responde a un patrón observado en otras zonas del país, donde la superposición de estructuras ilegales rápidamente se traduce en choques violentos, desplazamientos forzados y confinamiento de la población civil.
“la superposición de estos actores armados ilegales podría desencadenar choques directos, con graves consecuencias para la población civil”, comentó el director de Indepaz.
A raíz del establecimiento del frente Andrés Patiño en el sur del Cauca, ya se reportó un primer enfrentamiento con el ELN en el corregimiento de La Carbonera, municipio de Bolívar.
El saldo fue trágico: dos personas murieron, entre ellas un menor, y otra resultó herida, según indicó la secretaria de Gobierno del Cauca, Maribel Perafán. Este hecho evidencia la inmediata escalada de la violencia tras la formación de la nueva estructura armada.
La secretaría de Gobierno departamental confirmó que se han iniciado procesos de articulación institucional para contener la expansión del nuevo frente y afrontar la alteración del orden público.
La titular del despacho, Perafán, insistió en la urgencia de que la fuerza pública retome el control de los territorios disputados y restablezca condiciones mínimas de seguridad para la población.
El surgimiento del frente Andrés Patiño ha generado fuerte rechazo entre analistas y sectores sociales del Cauca, quienes advierten sobre la tendencia de los grupos armados ilegales a justificar su intervención en nombre de la protección comunitaria y la estabilidad social.
Voces críticas, como la de González de Indepaz, aseguran que, pese al discurso oficial, estos nuevos frentes buscan imponer órdenes autoritarias mediante el uso de la fuerza, intimidar a líderes sociales y suplantar a las instituciones legítimas.
“Lo que está ocurriendo en el Cauca es igual de grave. Están intentando imponer una dictadura local a sangre y fuego, bajo la excusa de proteger a las comunidades, pero lo que traen es más control armado, más miedo y más silencio”, aseguró el dirigente.
La reciente creación del nuevo frente se suma a la advertencia hecha por el jefe de la delegación de las disidencias, alias Walter Mendoza, sobre un posible recrudecimiento de la violencia debido a los retrasos en los diálogos de paz con el Gobierno nacional.
“Colombia puede estar segura de que, si no apoyan la paz, hay que prepararse para otros 50 años de guerra y otros 200 mil muertos. Así de sencillo”, señaló el jefe negociador en una entrevista concedida a Blu Radio.
Incluso, el líder guerrillero también aseguró que el Gobierno debe trabajar para encontrar un mecanismo distinto al sometimiento total de los grupos armados. ““Aquí nadie se va a someter, nadie va a entregar un fusil a cambio de nada, eso se lo hemos dejado claro a la Comisión de Paz del Gobierno”, aseguró Mendoza al medio radial