Gustavo Petro mostró inconformidad por acuerdo con la comunidad embera que se encontraba en el Ministerio del Interior

Se establecerán seis contratos que fortalecerán los servicios ofrecidos por la Secretaría de Salud

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Un grupo de indígenas embera y comunidad campesina se toman la entrada de la Nunciatura apostólica de la capital para exigirle al gobierno nacional el desmonte del paramilitarismo para vivir en paz en sus territorios - crédito Lina Gasca/Colprensa
Un grupo de indígenas embera y comunidad campesina se toman la entrada de la Nunciatura apostólica de la capital para exigirle al gobierno nacional el desmonte del paramilitarismo para vivir en paz en sus territorios - crédito Lina Gasca/Colprensa

Tras dos días de diálogo en el Ministerio del Interior, se alcanzó un acuerdo con la comunidad embera. Los indígenas, quienes habían bloqueado el centro en protesta por la falta de servicios esenciales, lograron obtener una solución concreta a sus demandas. Según el acuerdo, se establecerán seis contratos de salud que fortalecerán los servicios ofrecidos por la secretaría de salud.

Esta medida busca garantizar que la comunidad embera reciba la atención médica adecuada y contribuya a una mejor integración de sus necesidades dentro del sistema de salud local.

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El presidente Gustavo Petro expresó su inconformidad con el acuerdo alcanzado - crédito @petrogustavo/X
El presidente Gustavo Petro expresó su inconformidad con el acuerdo alcanzado - crédito @petrogustavo/X

Sin embargo, el presidente Gustavo Petro expresó su inconformidad con el acuerdo alcanzado. El mandatario señaló que, más allá de los contratos de salud, la comunidad embera debería contar con garantías de no repetición y con condiciones dignas si decidieran permanecer en la ciudad. Según Petro, estas medidas son esenciales para asegurar que la comunidad no vuelva a enfrentar las precarias condiciones que los llevaron a movilizarse y bloquear el centro de la capital.

En la mañana del viernes 14 de junio, la situación en las inmediaciones del Ministerio del Interior seguía sin cambios significativos. Aproximadamente 180 indígenas, en su mayoría mujeres y menores de edad, se instalaron en cambuches, carpas improvisadas y cajeros automáticos.

Líderes de la comunidad embera habían declarado que no levantarían el campamento hasta que el Gobierno no presentara avances tangibles en las propuestas que buscaban mejorar sus actuales condiciones de vida en la ciudad y garantizar un retorno seguro a sus territorios de origen, de los cuales fueron desplazados por el conflicto armado.

Líderes de la comunidad embera habían declarado que no levantarían el campamento hasta que el Gobierno no presentara avances tangibles en las propuestas que buscaban mejorar sus actuales condiciones de vida - crédito @MinInterior/X

La reunión tuvo resultado luego de una cancelación en la mesa de diálogo. Esto debido a que el jueves 13 de junio, los líderes de la comunidad embera, que se encuentra en el parque Nacional, solicitaron la asignación de equipos de salud exclusivos para atender a sus familias. Esta demanda fue rechazada por la Secretaría Distrital de Salud, que argumentó la necesidad de ofrecer una atención equitativa y justa para toda la comunidad, sin distinciones.

El distrito afirmó haber mantenido una presencia constante desde la llegada de la comunidad embera en 2021, ofreciendo diversas propuestas de atención sanitaria. No obstante, los representantes de la comunidad han rechazado todas estas propuestas, insistiendo en la necesidad de contar con personal médico exclusivo para sus líderes y allegados.

La situación se complicó aún más, ya que desde abril de 2024, los líderes Emberá han prohibido repetidamente el acceso de equipos de salud al Parque Nacional. Esta restricción generó un estancamiento en las negociaciones y ha impedido la prestación de servicios sanitarios a la comunidad.

En los últimos días, la comunidad embera ha ocupado titulares en por diversos motivos. Uno de los hechos más destacados fueron las manifestaciones que llevaron a cabo desde la mañana del jueves 13 de junio, cuando un grupo considerable de indígenas marchó por la carrera Séptima en señal de protesta.

La marcha se originó tras la muerte de una niña de tres meses en el parque Nacional - crédito Colprensa
La marcha se originó tras la muerte de una niña de tres meses en el parque Nacional - crédito Colprensa

La marcha se originó tras la muerte de una niña de tres meses en el parque Nacional, evento que tuvo lugar el pasado 9 de junio y que generó una profunda indignación dentro de la comunidad.

Paralelamente a estas movilizaciones, Gerson Bermont, el secretario de Salud de Bogotá, hizo públicos dos alarmantes casos de ablación, o mutilación genital femenina, registrados entre la población indígena embera. Según el reporte del funcionario, estos casos afectaron a una adolescente de 13 años y a un bebé de tan solo 23 días de nacida. La exposición de estos incidentes incrementó la preocupación por la situación de los derechos humanos y la protección de la salud dentro de esta comunidad.

Las protestas de la comunidad embera no solo buscan llamar la atención sobre la muerte de la menor, sino también sobre las condiciones precarias en las que viven y los riesgos a los que están expuestos, tanto en términos de salud como de seguridad.

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