Hasta la noche del miércoles 7 de junio, todo estaba listo para el acto protocolario de cierre del tercer ciclo de los diálogos de paz entre el Gobierno nacional y el ELN. Antonio García, primer comandante de la guerrilla activa, viajó a La Habana para estar presente en el evento y solo faltaba la llegada del presidente Gustavo Petro.
Sin embargo, en la mañana del jueves 8 manifestó en su cuenta de Twitter que “en las próximas horas” iba a tomar un vuelo rumbo a la isla y minutos antes, la mesa de diálogos solicitó al jefe de Estado y a García prorrogar por un día más el evento de clausura. En ese orden, se hará el viernes 9 de junio, para así “ultimar detalles de los textos de los Acuerdos de Cuba y sus respectivos protocolos”.
Con ese llamado surgió la duda de si el cese al fuego se iba a anunciar o no. Al respecto, la integrante del equipo negociador del Gobierno, María José Pizarro, dijo que el anuncio oficial del inicio de la interrupción de acciones armadas entre el ELN y las fuerzas del Estado sigue en pie.
Al respecto, aclaró en rueda de medios que la dilación fue para efectuar ajustes menores. “Sencillamente, se está ajustando el documento, se están ajustando los protocolos en términos de redacción. Nos han pedido un plazo mientras se realiza ese ajuste. Es muy claro que seguimos adelante, solo es un tema de ajuste de redacción”, dijo la también senadora del Pacto histórico desde el aeropuerto militar Catam, en Bogotá.
De hecho, Pizarro hizo parte de la comitiva que viajó con el presidente Petro a la isla, donde lo esperaron tanto la delegación del ELN como los demás integrantes del equipo negociador de la actual administración, entre ellos su jefe, Otty Patiño, así como el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda.
El tercer ciclo de negociaciones con la guerrilla activa había iniciado el 2 de mayo, y durante 35 días se discutieron tres puntos sensibles que, de acuerdo con los mensajes entregados por las partes en medio de las señales de crisis: la entrega de alivios humanitarios acordados desde el primer ciclo procedido en Caracas (y cuya primera jornada se realizó en el Bajo Calima —Valle del Cauca–y Medio San Juan —Chocó–); la participación de civiles y organizaciones sociales en los diálogos, y la creación de mecanismos para lograr un cese al fuego bilateral.
Sobre esto, Pizarro indicó que las bases de esos puntos fueron sentadas en el segundo ciclo de conversaciones, adelantado en México.
“Desde el momento primer momento dijimos, y también así se acordó cuando salimos del segundo ciclo en México, que avanzaríamos en el tercer ciclo en dos temas muy importantes: que eran participación y cese al fuego (...) El ciclo estaba organizado para que terminara en este momento y que los resultados fueran estos, al contrario, creo que el país tiene que sentirse tranquilo”, aseguró.
Por su parte, el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, resaltó en entrevista con El País de España que es la primera vez que el ELN dispone de un cese bilateral por seis meses. En ese orden, calificó el hecho como “histórico”. De paso, descartó la existencia de “crisis” desatadas por mensajes del presidente Petro que fueron replicados en la mesa de diálogos.
“Aquí no hay fuegos que apagar. Nuestro propósito es apagar el fuego de las múltiples violencias armadas que tantas víctimas nos han generado”, agregó el funcionario al medio citado.