La nueva revolución de la edad está más cerca de lo que crees.

"Lo viejo es el nuevo joven". Este ha sido uno de los titulares más leídos en los medios de comunicación de moda y, como muchas de las declaraciones de tendencias, suena un poco a promesa vacía, aunque no porque las casas de moda no lo hayan intentado: Joan Didion (80 años) para Céline; Joni Mitchell (71 años) para Saint Laurent; Iris Apfel (94 años) para Kate Spade; Cher (69 años) para Marc Jacobs; Donatella Versace (60 años) para Givenchy y Madonna (57 años) para Versace.

(Fotografía Juergen Teller)
(Fotografía Juergen Teller)

A pesar de las predicciones de los expertos en moda, fuera de la industria parece que la aparición de esta nueva "edad de oro" solo se trata de un simple espejismo. En el mundo real, la discriminación a las mujeres por su edad está más presente que nunca, pero no se habla de ello. Russell Crowe no se equivocó del todo cuando, a principios de año, dijo que las actrices de más de 40 que se quejan de que ya no obtienen papeles, es porque todavía "quieren interpretar a la chica ingenua y no entienden por qué no les dan el papel de la chica de 21 años". Lo que Russell no ha pensado es que hay muy pocos papeles escritos para mujeres de más de 40.

De igual manera —si no contamos las campañas de este año—, es difícil encontrar mujeres de avanzada edad en la mayoría de revistas de moda y, cuando aparecen, los medios las presentan como mujeres que "están muy bien para su edad". Vivimos en una cultura tan enfocada en la juventud que nos enseña a temerle a la edad y a ridiculizarla.

De hecho, parece que estamos cómodos con estas mujeres mayores de cincuenta en las campañas porque están en un contexto de "moda de autor", como si fuesen simples personajes. Mientras que la excentricidad natural que a menudo llega con la edad debería de ser aclamada como eso, parece que el tributo no va más allá. Una vez que una mujer mayor sale de la norma, lo que hace es cruzar las esquivas fronteras de la sociedad sobre lo que se considera "propio para su edad".

Imagen vía @krisjenner
Imagen vía @krisjenner

Casos concretos: Los mini vestidos de personajes claves de la cultura pop, como Madonna, Mariah Carey, Sharon Stone, Kris Jenner o Ivanna Trump. "Propio para la edad" es un término muy despectivo. ¿Por qué? Porque menosprecia a las mujeres como si fueran adolescentes sexualmente inapropiadas semidesnudas y extremadamente maquilladas. Si fuera una mujer, odiaría llegar a los cincuenta solo para que me digan que no puedo llevar nada de lo que me gusta ni hacer nada que me haga sentir bien.

"Ser sexy tiene que ver más con la actitud y el poder ser tú mismo sin que te importen los demás", me comenta Luella Bartley (41 años), una de las antiguas diseñadoras de Marc by Marc Jacobs, y añade: "Cuando envejeces, empiezas a entenderte a ti misma y a tu cuerpo, y eso te hace sentir sexy. Es una pena que después te den la patada y te digan que envejecer es horrible".

Este año, Bartley fundó la marca Hillier Bartley junto a Katie Hillier (40 años) con el deseo de crear ropa para gente de su edad, es decir, ropa que las mujeres de más de cuarenta quisieran llevar en lugar de lo que los demás digan que deberían llevar. "Tendríamos que poder llevarlo todo a cualquier edad. No hay que ponerse reglas; hay que cambiarlas", dice Bartley. La crítica de la sociedad hacia las mujeres de edad media no solo tiene que ver con su aspecto, sino también con la manera en la que se deberían comportar.

Hace unos meses le pregunté a Marilyn Manson que quién le parecía relevante en estos momentos: "Estoy muy interesado en el nuevo álbum de Madonna. Diría que es uno de los álbumes que más ganas tengo de escuchar en lo que a 'relevancia' respecta. Está más guapa que nunca. Aún me pone Madonna y me acostaría con ella sin pensarlo", dijo refiriéndose a Rebel Heart.

Podría decirse que hablamos de un veterano de la industria siendo simpático por otro, pero conociendo la mente de Manson —46 años y promoviendo su primer álbum después de un parón notorio—, la carga de importancia social en su declaración va más allá de la manera en que lo endulza sexualmente.

Imagen vía @madonna
Imagen vía @madonna

Me parece vergonzosa la forma en la que los medios han ridiculizado a Madonna como si fuese un dinosaurio de cincuenta y tantos por caerse de un escenario (en los Brit Awards); por besar a un cantante joven (Drake) y por vestir demasiado sexy (como siempre). Semanas después de la entrevista con Manson, Madonna colgó ese fragmento en las redes sociales. Lleva unos meses aguantando mucha presión y acaba de tachar de discriminatorio al equipo de Radio 1 por negarse a poner su nueva canción en las listas.

"Las canciones se escogen con base en el mérito musical y en la relevancia para nuestra audiencia joven según cada caso", declaró la estación en un comunicado, añadiendo que todavía ponen en su lista a artistas como Paul McCartney (un hombre de 73), que acababa de sacar un tema con Rihanna (27) y Kanye West (38). "Hemos avanzado en muchos otros campos —derechos civiles, derechos gays…—, pero envejecer sigue siendo tabú", comentó Madonna, a lo que Diplo —su productor— añadió: "Parece que nadie quiere que triunfe. Su canción "Ghosttown" es un número uno garantizado para cualquier otro, pero ella no tuvo esa oportunidad. Ya de por sí es nefasto ser mujer en la industria musical, pero ser una mujer con poder es todavía más difícil".

"Las mujeres fuertes tiene fama de perras o egocéntricas", asegura Christopher Kane (32 años), uno de los diseñadores más en pro de la edad. "Si fuera yo, entonces dirían: '¡Oh, es un gran hombre!'. ¿Cuándo acabará esto? La verdad es que te vuelves mejor con la edad. Todas las mujeres pueden llevar minifaldas. El mundo no se va a venir abajo". No podemos evitar preguntarnos, ¿por qué el adjetivo de "relevante" en la cultura pop siempre se le otorga a los artistas jóvenes que no tienen logros significativos sociales o culturales en su carrera?

Madonna revolucionó los roles de género hace décadas; estuvo al frente del feminismo posterior a los setenta y desafió el tabú del sexo en foros públicos, pero ahora se la tacha porque "está desesperada por mantenerse joven". He hablado sobre Madonna con mucha gente este año y la opinión pública me escandaliza. Es como si todos opinaran lo mismo que la humorista Cecily Strong cuando en el discurso de la Cena de Corresponsales de Obama dijo: "Te pareces mucho a Madonna. Ambos le han dado mucho a este país, pero en algo menos de un año y medio tendrán que dejar de intentarlo".

Fotografía Terry Tsioli
Fotografía Terry Tsioli

Fue gracioso, pero el verdadero significado es un poco oscuro. Es sabido por popular que conforme la gente envejece de alguna manera contamina su legado, y que tu edad te prohíbe hacer —vestir o decir— ciertas cosas. ¿Por qué no queremos que los talentos de la música sigan produciendo y presentándose hasta que puedan de la misma forma que lo hacen los diseñadores? Para Madonna, la respuesta se basa en la discriminación de género con la que lleva toda su carrera batallando. Cuando aparece en una campaña de Versace, anuncia Versace. Cuando aparece en una alfombra roja vestida con uno de sus provocadores conjuntos, se anuncia a sí misma y eso, al parecer, la hace parecer una "desesperada".

"Deberías de vestirte o comportarte siempre de una forma que sea apropiada a tu estilo de vida personal", afirmó Paul Smith (69 años) cuando le pregunté sobre Madonna. "Odio la idea de que critiquen el hecho de 'vestirse joven', pero esa es básicamente su manera personal de venderse. Si Louise Bourgeois apareciese desnuda, probablemente no dirías nada porque se dedica al arte, pero como Madonna siempre se ha promocionado a sí misma, todos creen que es inapropiado. Si te fijas en Iggy Pop, todavía se lo ve con el pecho desnudo. Todo esto es muy subjetivo", argumenta.

Si se transfiere esa teoría a una de las mujeres más difamadas de la cultura pop, Kris Jenner (59 años), parece aún más real. Mientras que la matriarca de los Kardashian ha sido criticada por vestirse muy juvenil, la discriminación por su edad parece enfocarse en su apariencia juvenil, las conversaciones frívolas con sus hijos, sus amigos jóvenes y su toy boy, Corey Gamble (34 años).”No tiene nada que ver con envejecer; esto está relacionado con tu espíritu”, confiesa su amigo Olivier Rousteing (29 años), director creativo de Balmain. “A Kris puedes hablarle de cultura pop, gente joven y cantantes antiguos. Es de mente muy abierta y siempre tiene la mirada puesta en el nuevo mundo. Sabe quién molará y quien no con tan solo verlo por primera vez y eso sí que tiene que ver con su edad, pero se mantiene joven porque está rodeada de jóvenes”.

Cuando en un episodio de Keeping Up With The Kardashians, Kim le dice a Kris que era muy mayor para apuntarse a la clase de baile con barra, Jenner le responde: “¿Qué quieres que haga, sentarme en casa a hacer ganchillo?”. Para aquellas mujeres que piensan que tanto Jenner como Madonna deberían de actuar más “acorde con su edad”, esta es una buena pregunta que deberían plantearse. ¿Debería Madonna dejar atrás la música electrónica para cantar baladas en un bar con un piano cubierta de pieles y joyas, como una versión millenial de Marlene Dietrich? Eso lo hizo hace 25 años.

Imagen vía @sarahjessicaparker
Imagen vía @sarahjessicaparker

En un mundo posfeminista y más cercano a la igualdad que nunca, la visión clásica de las expectativas por la edad no son realistas. A menos que seas un adolescente, no debería existir el concepto de vestirte acorde con tu edad porque la sociedad —siguiendo el ejemplo de Kris Jenner— ahora nos otorga el privilegio del espíritu que no envejece. La juventud, en otras palabras, no está reservada para los jóvenes. Puede ser que esta sea la razón por la que la sociedad —todavía obsesionada irremediablemente con la juventud— critica a aquellas que, después de los cincuenta, se niegan a cambiar las minifaldas por los vaqueros de madre, como si fueran un grupo reivindicando los derechos de la edad.

Pero ¿no tenemos ya suficiente juventud para repartir? Si las chicas de 20 y tantos —con ganas de que las tomen en serio— pudieran tomar prestada la sabiduría de las mujeres de cincuenta y tantos, ¿aprovecharían la oportunidad? En lugar de tachar de “desesperadas” a mujeres como Madonna, deberíamos apreciar su disposición juvenil que les dará más permanencia y podrán seguir inspirando a futuras generaciones. Antiguamente, si querías aprender algo nuevo, te acercabas a la persona más vieja de la tribu (no a la más joven). A lo mejor, esa noción es parte de la misma ola que ha puesto la imagen de mujeres mayores de 50 en las campañas más importantes del mundo de la moda esta temporada.

Con las redes sociales publicando cada pulgada de novedad en el mundo diario, la moda —que históricamente ha dependido de la cultura joven y de las escenas underground— podría estar batallando y tratando de identificar las subculturas emergentes, si es que aún existen. Y mientras nos encontramos hablando desesperadamente con los chicos de veintitantos, tratando de descifrar alguna tendencia oculta, la verdadera novedad se está creando poco a poco y con pasos firmes por aquellos mayores de cuarenta, que ya lo han hecho y lo han vivido, y están liberados de las tendencias de complacencia y de la mentalidad de rebaño que las redes sociales a menudo instaura en los jóvenes de hoy.

De acuerdo con el artista, estilista y diseñador de moda Charlie Le Mindu (28 años), ese es precisamente el caso. “Para las mujeres mayores, la moda es algo importante”, dice refiriéndose a las mujeres mayores de 50. “¿Te has fijado cuando vas a Harrods y ves a todas esas mujeres mayores? A ellas les da todo igual. Lo llevan todo. Son una gran inspiración para mí. Una mujer joven llevando ropa cool no me inspira porque todas parecen iguales”.

La introducción de mujeres mayores en la moda es un gran paso hacia el logro de un espíritu que no discrimine a las personas por su edad, pero eso no quita que tengamos que desencadenar una revolución. La celebración de las mujeres de edad avanzada no debería de ser una tendencia pasajera como si hablásemos de “el bolso de la temporada”.

Deberían de ser respetadas junto con las generaciones jóvenes a quienes les han abierto el camino por su talento y la sintonía con su mente. Ellas evolucionan a nuevos niveles de expresión y por eso tendrían que ser trascendentes para la cultura pop como lo fueron en su juventud. “Ser joven es sinónimo de ansiedad y energía y esa es una revolución que va a más cuanto más mayor te haces. Te sientes mucho más cómoda en tu propio cuerpo y te sientes con ganas para hacer lo que quieras”, nos cuenta Luella. A sus 57, la revolución de Madonna podría ser uno de los mayores regalos que le podemos hacer a las futuras generaciones de mujeres y, en palabras de Marilyn Manson, “cuanto más ruido hace, más guapa está”.

Publicado originalmente en VICE.com.