El número de colisiones entre trenes y vehículos ha aumentado en los últimos años, de 673 en 2021 a 784 en 2024.
Diez personas murieron y 61 resultaron heridas el lunes por la mañana cuando un tren de carga chocó contra un autobús de pasajeros de dos pisos en el centro de México, dijeron las autoridades, uno de los accidentes más recientes y letales en un momento en el que el país amplía su red ferroviaria.
El accidente ocurrió en la zona industrial del municipio de Atlacomulco, a unas dos horas en auto al noroeste de Ciudad de México. El autobús se dirigía de una pequeña localidad del Estado de México a Ciudad de México, según informes locales.
La fiscalía general del estado estaba investigando el accidente. Dijo que siete mujeres y tres hombres habían muerto en el lugar de los hechos.
"Nos unimos al dolor de las familias y amigos de las víctimas y extendemos nuestras más sinceras condolencias", decía un comunicado del ayuntamiento local.
Aunque las autoridades no facilitaron más detalles sobre el accidente, los videos difundidos en las redes sociales parecían mostrar el autobús atascado en el tráfico y luego avanzando lentamente hacia las vías cuando el tren impactó su lado derecho. El autobús quedó destrozado y fue empujado hacia las vías. No se veían puertas ni señales de cruce.
Otras imágenes parecían mostrar el autobús esencialmente cortado en pedazos y a los pasajeros saliendo de los restos.
El número de colisiones entre trenes y vehículos ha aumentado en los últimos años, de 673 en 2021 a 784 en 2024, según la agencia federal mexicana que supervisa el transporte ferroviario.
En los tres primeros meses de este año, la agencia informó de 35 heridos y tres muertos en colisiones de trenes con vehículos.
La agencia dijo en un informe de marzo que las colisiones de trenes con vehículos eran el tipo más común de accidente ferroviario, sobre todo en zonas urbanas, y que la causa principal era la "violación del conductor a las leyes de tránsito que regulan los cruceros de vías con carreteras".
Muchos de los accidentes ocurrieron en el Estado de México, el más poblado del país, y en los estados de Nuevo León y Guanajuato, dos centros industriales.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, basándose en el trabajo de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, ha hecho de la ampliación de la infraestructura ferroviaria del país un objetivo importante.
López Obrador declaró en su día que los trenes de pasajeros eran una "área prioritaria para el desarrollo nacional" e hizo del Tren Maya de pasajeros, un proyecto de más de 1600 kilómetros a través de cinco estados del sur de México, uno de los proyectos emblemáticos de su mandato.
La línea de tren, que se inauguró en diciembre de 2023, estuvo plagada de preocupaciones sobre su presupuesto y su impacto en el medioambiente y en las comunidades indígenas locales. Más recientemente ha sufrido descarrilamientos y un bajo uso.
El gobierno de Sheinbaum, quien asumió el cargo el pasado otoño, prometió 8 mil millones de dólares para proyectos ferroviarios en todo México, incluidas nuevas líneas de pasajeros en las regiones norte y centro del país. Ha dicho que su objetivo es construir cerca de 3000 kilómetros de líneas de tren de pasajeros --el doble de las construidas bajo el mandato de su predecesor-- durante su sexenio.
El incremento de la red ferroviaria de pasajeros y mercancías, ha dicho, creará empleo, agilizará las cadenas de suministro y aumentará el turismo.
"Nosotros pensamos que el tren va a ser una gran alternativa para el transporte de pasajeros", dijo Sheinbaum en febrero al hablar de una línea que conectaría Ciudad de México con Querétaro, otra ciudad industrial. "Va a ser más rápido, mucho más ágil, seguro, viajar en tren que viajar en carretera".
James Wagner cubre América Latina, incluyendo deportes, y está radicado en Ciudad de México. Es nicaragüense-estadounidense del área de Washington, y su lengua materna es el español.