París, 30 oct (EFE).- La localidad de Trappes fue este viernes escenario de un multitudinario acto en recuerdo a las víctimas del tiroteo del pasado viernes, un homenaje en el que se lanzó un contundente mensaje de repulsa contra el racismo y se señaló a la extrema derecha por contaminar con sus discursos de odio.
"El espíritu de nuestros compatriotas está envenenado por la propaganda racista", criticó el alcalde de Trappes, Ali Rabeh, al tomar la palabra en el acto, donde lanzó un llamamiento a rechazar "ser contaminados" dirigido, en particular, a los votantes de la extrema derecha de Marine Le Pen.
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"Compartimos los mismos problemas que vosotros. Sufrimos por el alto coste de la vida, el desempleo y la crisis de la vivienda", dijo el alcalde de esta localidad a las afueras de París, quien aseguró que votar a la Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés, el partido de Le Pen) es elegir "ponernos en peligro a nosotros, que somos plenamente franceses como vosotros".
El acto se había convocado en la plaza des Merisiers de Trappes para rendir homenaje al fallecido y a los siete heridos que dejó el tiroteo con motivaciones racistas perpetrado por Kévin T., quien disparó hasta 128 balas contra la gente tanto en esa localidad como en la vecina La Verriére, ambas situadas a unos 30 kilómetros al sureste de París y con elevado porcentaje de población de origen inmigrante.
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A la convocatoria acudieron, además de ciudadanos anónimos, numerosos políticos, en especial de los partidos de izquierda, como el aspirante presidencial Jean-Luc Mélenchon, el primer secretario socialista, Olivier Faure, o la líder ecologista, Marine Tondelier, según detalló la prensa local.
En el evento, donde también se guardó un minuto de silencio, tomaron la palabra otras personalidades, como la teniente de alcalde de Trappes, Aminata Diallo, pero el más contundente en su mensaje fue Rabeh, perteneciente al pequeño partido de izquierdas Génération.s.
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"Abramos los ojos, su odio no viene de la nada", recalcó, y cargó igualmente contra los medios que reproducen los discursos de la ultraderecha y en concreto a los que posee el millonario empresario Vincent Bolloré.
Durante los interrogatorios tras su detención el mismo viernes, Kévin T. confesó su voluntad de disparar contra "musulmanes, africanos o norteafricanos", aunque consideró que no se trata de terrorismo porque considera su acción "legítima", según explicó este jueves el fiscal antiterrorista, Olivier Christen.
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En su domicilio se encontraron emblemas de Agrupación Nacional y el detenido definió Trappes como un "refugio de islamistas". EFE
(foto) (vídeo)
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