Burnham admite que su primer presupuesto no fue tan 'radical' como hubiera querido

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Londres, 30 oct (EFE).- Andy Burnham admitió este viernes que su primer presupuesto como jefe del Gobierno británico no ha sido tan 'radical' o ambicioso como le hubiera gustado, debido a la incertidumbre que afronta el Reino Unido por acontecimientos externos, entre ellos la guerra en Irán, que han incrementado los costes del endeudamiento y reducido el margen de gasto.

Al presentar el presupuesto el pasado miércoles en el Parlamento, el titular de Economía, John Healey, dijo que el país deberá pagar unos intereses de la deuda -estimada en el 94 % del PIB británico- de 15.000 millones de libras (17.850 millones de euros) para 2029/30.

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Anunció además una serie de medidas de coste relativamente bajo, como un pago de 100 libras (119 millones de euros) para los hogares, destinado a hacer frente a las facturas energéticas este invierno y que se financiará en forma de descuento sobre el 'council tax' o tasa municipal que paga cada vivienda.

Burnham ha recibido críticas por no tomar medidas más valientes en diversos ámbitos, como el gasto en defensa, los recortes en las prestaciones sociales o ayudas a los jóvenes graduados que se endeudan para poder pagar las matrículas universitarias.

Llegó al gobierno el pasado julio con una sensibilidad supuestamente más progresista que la de su predecesor Keir Starmer y con mensajes de que quería acabar con "cuatro décadas de neoliberalismo" y dar "espacio para respirar" a las clases trabajadoras. Por ello, las expectativas depositadas en estos primeros presupuestos eran altas.

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"El margen de maniobra no fue el que yo habría deseado", reconoció el primer ministro en declaraciones hoy a la cadena ITV, pero defendió que de alguna manera fue radical, un "paso bastante significativo", al decidir pagar 100 libras a 20 millones de hogares en Inglaterra.

Con todo, manifestó su intención de impulsar cambios en el sistema de prestaciones sociales, de enorme coste para las arcas públicas, a fin de que los jóvenes no tengan que recurrir a esos subsidios.

"No quiero ver a nadie de veintitantos años dependiendo de las ayudas sociales. No me parece una buena situación, a menos que la persona no pueda trabajar debido a una discapacidad o a cualquier otro motivo", puntualizó.

Para el año financiero 2025/2026, el gasto anual estimado en prestaciones sociales y bienestar en el Reino Unido asciende a 333.700 millones de libras (397.103 millones de euros), lo que supone entre el 10 % y el 11 % del PIB del país. EFE