Los Veintisete dan su visto bueno al régimen virtual para crear empresas en 48 horas en toda la UE

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Los Estados miembro de la Unión Europea han acordado este viernes su posición para crear un nuevo modelo de empresa que permitirá constituir sociedades por Internet en un plazo de dos días y por un coste máximo de 100 euros, con el objetivo de facilitar que las compañías, especialmente las emergentes y aquellas en expansión, puedan desarrollar su actividad en distintos países del bloque sin tener que adaptarse a las diferentes normas nacionales.

La iniciativa, denominada 'EU Inc', plantea establecer un marco jurídico común que funcionará como alternativa a los 27 sistemas nacionales de sociedades, de manera que las firmas podrán elegir entre constituirse conforme a la legislación de un Estado miembro o acogerse a este nuevo régimen europeo, según ha informado el Consejo de la UE, que ha introducido cambios en la propuesta inicial de la Comisión Europea para simplificar los trámites y reforzar los controles contra posibles abusos.

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El acuerdo supone un primer paso en la tramitación de la futura normativa, que todavía deberá negociarse con el Parlamento Europeo antes de su aprobación definitiva, y forma parte de los esfuerzos comunitarios para eliminar las barreras que dificultan la actividad empresarial entre los distintos países de la Unión.

En concreto, el Consejo plantea reducir al mínimo los trámites administrativos necesarios para constituir estas sociedades, facilitar su gestión por medios digitales y simplificar las normas relativas al registro de accionistas, con el propósito de que las compañías puedan establecerse y ampliar sus operaciones en otros mercados europeos con mayor facilidad.

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"Será más fácil crear una empresa, atraer y retener personal cualificado y aprovechar las oportunidades del mercado único", ha defendido el primer ministro irlandés, Micheál Martin, cuyo país ejerce la presidencia rotatoria del Consejo de la UE y ha situado esta iniciativa entre sus prioridades para mejorar la competitividad europea.

MÁS CONTROLES PARA EVITAR FRAUDES

No obstante, los Veintisiete han introducido mayores garantías para evitar que el nuevo sistema pueda utilizarse con fines fraudulentos, de modo que los Estados miembro podrán rechazar la inscripción de sociedades cuando existan motivos relacionados con el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo u otras actividades delictivas, de acuerdo con su legislación nacional.

La posición acordada también mantiene la posibilidad de que estas empresas ofrezcan acciones a sus trabajadores como parte de su remuneración, una herramienta que el Consejo considera útil para "atraer y retener talento", aunque limita su aplicación a compañías de hasta 750 empleados y una facturación anual de 150 millones de euros.

En cuanto a los derechos laborales, las sociedades acogidas al nuevo régimen estarán sujetas a las normas de participación de los trabajadores del país en el que tengan su domicilio social, si bien el Consejo incorpora un mecanismo adicional para garantizar el cumplimiento de estas obligaciones cuando desarrollen actividades en otros Estados miembro con requisitos diferentes.

Por otra parte, el acuerdo contempla un plazo de 21 meses para que los países adapten sus procedimientos a la nueva normativa una vez que sea aprobada, aunque su entrada en vigor dependerá de las negociaciones pendientes con la Eurocámara.

La propuesta responde a las recomendaciones de los informes elaborados por los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y Enrico Letta, que identificaron la fragmentación de las normas empresariales como uno de los obstáculos para el crecimiento de las compañías europeas y reclamaron avanzar hacia un entorno jurídico más integrado.