Mikey Madison, una Don Quijote que desafía al gigante Facebook en 'El precio de la red'

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Raúl Bobé

Londres, 7 oct (EFE).- Tras obtener un Óscar en 2025 por su papel en 'Anora', la joven actriz estadounidense Mikey Madison protagoniza 'El precio de la red' ('The Social Reckoning') la película de Aaron Sorkin que se estrena este viernes en la que ella encarna a una empleada de Facebook que se enfrenta a la plataforma tecnológica para denunciar los efectos nocivos del algoritmo.

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El filme llega 16 años después de 'La red social' (2010), aunque como una película complementaria y con un elenco renovado y encabezado por Madison, que se pone en la piel de la ingeniera de datos Frances Haugen, aquella extrabajadora de Facebook que filtró en 2021 documentos internos de la compañía a Jeff Horwithz, el periodista de The Wall Street Journal interpretado por Jeremy Allen White ('The Bear').

Su director, el estadounidense Aaron Sorkin ('The Newsroom') es aficionado confeso de Don Quijote de la Mancha y afirma en una entrevista con EFE en Londres que el personaje de Madison enarbola el espíritu del protagonista de la novela de Cervantes: "Está sola ahí fuera, intentando convertir un mundo horrible en uno mejor... y luchando contra los gigantes".

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La oscarizada actriz de 27 años, también presente en la charla, asegura a EFE que le ha resultado inspirador encarnar a la ingeniera, a quien define como una "brújula moral" que "se enfrenta a algo mucho más grande que ella solo por el bien de los demás".

"Me gustaría, aunque sea a pequeña escala, hacer algo parecido. No creo que pueda lograr un cambio tan grande como el que ha conseguido Frances, pero quizá en lo personal estaría bien", apunta Madison a EFE.

Si 'La red social' -por la que Sorkin ganó un Óscar como guionista en 2010- hablaba de la creación de Facebook, el cineasta estadounidense explica que 'El precio de la red' muestra cómo la plataforma (o más bien, su algoritmo) ha polarizado a la sociedad actual "difundiendo desinformación destinada a enfadarte" y mantenerte conectado.

Es paradójico que, pese a que la película hable de las redes sociales, ni Madison ni Sorkin tienen presencia pública en ellas. Sin embargo, este último revela que, mientras escribía el guion, se abrió un perfil temporal en Facebook para tener una "nueva perspectiva" y asimilar su funcionamiento.

La cinta, de algo menos de dos horas, se divide en varios actos y líneas temporales entre 2019 y 2021. La escena inicial muestra a una joven que, durante un control de carretera y con síntomas de embriaguez, intenta zafarse de dos agentes de Policía grabándoles con su móvil y victimizándose con argumentarios racistas.

El vídeo del altercado acaba subido a Facebook, donde lo ve Frances (Madison), amiga de la chica, que trata de buscar una explicación a su repentina radicalización en línea. Primero, intenta advertir de manera interna a la compañía de lo sucedido, pero finalmente recurre al periodista de The Wall Street Journal para publicar la información.

Como es lógico, el filme también explora la figura del fundador de Facebook (ahora Meta), Mark Zuckerberg, -al que encarna Jeremy Strong, en sustitución de Jesse Eisenberg- retratado como alguien frío, sin empatía, y cuyo discurso, calculado al milímetro, es casi robótico.

El propio Sorkin publicó una carta abierta al magnate tecnológico en 2019 en The New York Times en la que le acusaba de "atacar la verdad" bajo la excusa de la libertad de expresión. Asimismo, explicaba que el guion de 'La red social' fue revisado minuciosamente por un equipo legal con el único objetivo de evitar una demanda del actual director ejecutivo de Meta.

Por ello, en 'El precio de la red', que podría interpretarse como la continuación cinematográfica de esta misiva, también contaron con "abogados por todas partes", explica Sorkin. Sin embargo, sostiene que eso no lo obligó a autocensurarse demasiado: "Solo cambié una palabra aquí, y otra allá".

Aunque expone una realidad social oscura y preocupante, la historia evita caer en el derrotismo y transmite un cierto tono esperanzador. En palabras de Sorkin, "es el tipo de optimismo que tendrías si David le lanzase una piedra a Goliat y le diera a la primera". EFE

(foto) (vídeo)