¿Cómo se vive una extinción?: Melanie Smith investiga el ajolote y el caracol púrpura en IVAM

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La artista mexicana-británica Melanie Smith estrena en el Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) sus dos últimas producciones, 'Axolotl' y 'Tixinda', que investigan desde "la extrañeza" a dos animales en peligro de extinción, el ajolote y el caracol púrpura, para reflexionar sobre la relación entre el arte y la naturaleza e invitar a "pensar en nuestras vidas alrededor de estos animales, en vez de pensar desde lo humano".

Así lo ha explicado la artista en la presentación de la exposición que reúne ambos proyectos, que lleva por nombre 'Solo una cosa era extraña, seguir pensando como antes', una frase tomada del relato de Julio Cortázar 'Axolotl'.

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'Solo una cosa era extraña, seguir pensando como antes' reúne cerca de 40 obras de las dos últimas producciones de Melanie Smith y ambos proyectos giran en relación con dos animales en peligro de extinción, por un lado, el Ambystoma mexicanum conocido también como ajolote mexicano; anfibio endémico del Valle de México del que quedan entre 500 y 1.000 individuos en su hábitat natural y, por el otro, el Plicopurpura pansa, o caracol púrpura; animal que, históricamente, ha teñido las telas de morado en diferentes geografías y que hoy solo habita, en peligro, en las costas de Oaxaca en México.

La exposición se pregunta sobre la mirada y la imagen, sobre cómo se vive una extinción, cómo irán notando estos animales su desaparición. Reflexiona sobre la relación entre cultura y naturaleza e invita a practicar otra manera de mirar, más empática y más curiosa, que quiere, en los límites del propio arte, intentar aprender de los otros seres con los que vivimos. "Lo que quiero visualizar es una cierta extrañeza, quizás provocar que el espectador tenga percepciones distintas", ha indicado la artista.

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Melanie Smith nació en Inglaterra en 1965 y vive y trabaja entre la Ciudad de México y Londres. Su trabajo ha sido expuesto en numerosas instituciones incluyendo PS1 y MOMA, Nueva York; Hammer Museum, Los Ángeles; Tate Britain, Tate Liverpool y Tate Modern, Londres; Hamburger Bahnhof, Berlín; Museo Tamayo y MUCA Campus UNAM, Ciudad de México; Museo Amparo, Puebla; The Modern, Fort Worth, SITE Santa Fe Bienal, Santa Fe.

"Mi obra siempre está construida en capas o estratos, y los concibo como una serie de discontinuos. Es una obra que crea tensiones. La manera en la que trabajo es muy circular, en forma de espiral. Preguntas muy cercanas sobre la vida humana han ido abriéndose hasta los limites de la producción industrial, especialmente en América Latina, donde lo humano y lo industrial tocan con la naturaleza", ha explicado.

Para la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, esta exposición es "una oportunidad para seguir consolidando su vocación internacional y demostrar que desde Valencia podemos participar activamente en las conversaciones que atraviesan hoy la creación contemporánea a escala global".

"LA OBSTINACIÓN HUMANA DE SITUARSE EN EL CENTRO"

En palabras de la directora del IVAM, Blanca de la Torre, en esta muestra, "dos animales en peligro de extinción son el punto de partida para plantear cuestiones mucho más amplias sobre cómo miramos, cómo construimos imágenes de aquello que consideramos diferente y desde qué posición nos relacionamos con otros seres".

"El ajolote y el caracol púrpura son seres suspendidos entre el mito y la biología que nos hablan de una historia insperabale de la nuestra. De fascinación y de violencia, y de la obstinación humana de situarse en el centro de las cosas", ha añadido.

LA REGENERACIÓN DE LOS AJOLOTES

Los ajolotes pertenecen al género Ambystoma. De las 33 especies que se han encontrado en América del Norte, 18 están en territorio que ocupa México y 17 son endémicas de este. Todas están en peligro de desaparición. Son capaces de regenerar músculos, huesos, nervios y órganos completos de su cuerpo las veces que sean necesarias. Esta plasticidad también les permite metamorfosearse. Son animales muy populares, y aparecen en billetes, aplicaciones digitales y objetos decorativos, pero solo quedan 500 individuos en su hábitat natural.

Melanie Smith ha explicado que parte del relato de Cortázar 'Axolotl' para crear "una especie de reinterpretación" del cuento enfocado "en la posibilidad de la plasticidad que nos da el ajolote, la potencia de dar forma".

La comisaria de la exposición, Helena Chávez Mac Gregor, ha destacado cómo la artista conecta la plasticidad con la práctica artística "en una dirección más existencial", y ha detallado que la investigación artística se desarrolló de la mano de una bióloga molecular, Eria Rebollar. El proyecto utiliza la microscopia de barrido, examina diferentes capas de piel del animal, y a la vez su "gran presencia" en el pensamiento y la literatura.

Helena Chávez Mac Gregor ha relatado que el hecho de que algunas especies se metamorfoseen en salamandra y otras no, unido a su capacidad de regeneración, ha constituido un "misterio que ha ocupado la imaginación durante siglos", convirtiendo al ajolote en una especie a la que se le han atribuido poderes afrodisíacos.

En esa línea, la directora del IVAM, Blanca de la Torre, ha destacado el ajolote como "una criatura de extraña belleza, que curiosamente hoy puebla todo el imaginario infantil, convertida en un icono y mercancía casi afectiva, pero con una piel extraordinariamente sensible a los pesticidas y contaminación", que hacen de este animal un bioindicador.

EL PÚRPURA DE CARACOL QUE DISTINGUIÓ A LA NOBLEZA

Por su parte, el caracol púrpura, también llamado tixinda en la lengua ñuu savi, es un molusco que habita en las costas del Pacífico, desde Baja California hasta Perú. Tal y como ha recordado Blanca de la Torre, de este caracol se extraía su pigmento púrpura para elaborar tintes de una tonalidad que era símbolo de nobleza, con centros de producción también en el territorio español. El Plicopurpura pansa está en peligro de extinción por los cambios de temperatura, acidificación y movimiento del océano, el consumo de especies que son su alimento y la extracción no sostenible de compañías productoras de tinta.

El teñido y el tejido de huipiles con este color es la actividad principal de la comunidad mixteca de Pinotepa de San Luis. A diferencia de otros agentes extractivos, esta comunidad ordeña la tinta del caracol sobre fibras de algodón sin lastimar al animal. Melanie Smith, en colaboración con Patricio Vilareal, han pasado "mucho tiempo con los tintoreros", ha explicado la artista.

Así, "se pone el caracol y el color en el centro de la exposición" y se visualiza "cómo estas comunidades tienen una cosmología distinta, cómo conciben su relación con la naturaleza y el entorno, que es mucho más horizontal", ha apuntado Smith.

La comisaria ha indicado que la exposición "muestra cómo una población mizteca organizó toda su vida social en relación a este animal". Los dos proyectos son una "invitación a todos para tener curiosidad sobre estos mundos animales, culturales, las formas que cobran esta plasticidad y este color, cómo se inscriben en los objetos"