Malecón: La Habana "es un personaje más” en un filme de decisiones que "cambian la vida”

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Claudia Dupeirón

La Habana, 5 oct (EFE).- El español Carlos Larrazábal, director de ‘Malecón’, aseguró que La Habana "es un personaje más" en el primer filme presentado por Cuba a la carrera de los Óscar en una década y detalló que la ciudad tiene “mucha presencia” en esta historia sobre las decisiones de la gente “que pueden cambiarle la vida”.

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“Me interesa contar historias en lugares que conozco, cuyas calles he recorrido, hasta que la ciudad se convierte casi en un personaje más. La Habana tiene esa presencia en Malecón”, contó Larrazábal en una entrevista con EFE.

Esta coproducción entre la isla, España y Estados Unidos, narra la historia de Elvis, un joven exconvicto que regresa a una realidad precaria en una ciudad muy diferente a la que dejó tras cumplir diez años de prisión por asesinar a su abusivo padrastro.

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El protagonista se divide entre rehacer su vida con el amor de la infancia o abandonarlo todo para migrar y comenzar de cero en EE.UU.

La idea de Malecón, escrita por el cubano Fabián Suárez y el propio Larrazábal, nació de “una responsabilidad enorme” que sintió el director español con la nación caribeña, luego de haber estudiado en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de Los Baños (oeste).

“Yo estudié cine en Cuba y le tengo mucho cariño al país, pero sabía que una película nunca puede hablar por todos los cubanos”, confesó.

Con Malecón, cuenta Larrazábal, “quería acercarme a estos personajes sin juzgarlos, dejar espacio para sus contradicciones, su humor, sus afectos y sus decisiones”.

“Si alguien reconoce en la película la historia de un amigo, de un familiar o parte de la suya, para mí eso es lo más valioso”, acotó.

'Malecón' toma su nombre del famoso paseo marítimo que custodia la costa norte de La Habana y protagonista de la primera gran protesta antigubernamental desde 1959, ocurrida el 5 de agosto de 1994 y conocida como el ´Maleconazo´.

En aquel momento la isla vivía el llamado Periodo Especial, una crisis económica que golpeó fuertemente al país tras la desaparición de la Unión Soviética y la caída del bloque socialista en Europa.

Al igual que en la crisis actual de su país los cubanos sufrían prolongados apagones y escasez de productos básicos como alimentos y medicamentos.

Entonces, migrar terminó siendo la solución de unos 30.000 cubanos que salieron en naves improvisadas hacia EE.UU., conocidos como “balseros”, luego de que el entonces presidente, Fidel Castro, ordenó que se les permitiese salir por mar.

El filme de Larrazábal vuelve a esta disyuntiva de la migración; pero también habla de “la amistad, el amor, la familia y el deseo de encontrar un lugar propio”, señaló su director.

“El cine puede acercarnos a esa intimidad. Puede hacer que dejemos de mirar la isla como un símbolo durante un momento y miremos a las personas que viven allí”, puntualizó.

Se trata, aclara Larrazábal, de contar “historias centradas en los personajes” pues para él resulta "especialmente" interesante "la gente corriente que se ve enfrentada a situaciones extraordinarias”.

De acuerdo con el director español le gusta descubrir qué hace la gente “cuando tiene miedo, cuando se equivoca o cuando debe tomar una decisión que puede cambiarle la vida”.

“Eso estaba presente en Malecón”, afirmó.

Larrazabal confiesa que, tras la selección por Cuba de Malecón para competir por el Óscar a Mejor Película Internacional, “quiere acompañar” al filme y “ayudar a que encuentre público dentro y fuera” de la isla; pero al mismo tiempo se mantiene inmerso en “un thriller ambientado en Los Ángeles”, del cual espera "poder comenzar pronto la preproducción".

El director adelantó que ya finalizó la fase de desarrollo de esa película, en la cual lleva trabajando dos años.

“Llevo quince años viviendo aquí. Ahora quiero explorar Los Ángeles desde una mirada igualmente cercana” (a la de La Habana en Malecón)”, señaló.

Reconoce que “La Habana y Los Ángeles son ciudades muy distintas”, pero ambas con "historias que solo podrían suceder allí”.

“Creo que el cine es una herramienta de empatía: nos permite ponernos durante un tiempo en el lugar de otra persona, comprender sus decisiones y sus miedos, y acercarnos a personas con vidas muy diferentes a la nuestra. Me parece algo muy necesario a día de hoy”, concluyó. EFE