Kobho Labs apuesta por el eje intestino-cerebro con KobhoCALM, su fórmula antiestrés con psicobióticos

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Kobho Labs ha presentado KobhoCALM, una nueva fórmula de suplementación que combina seis cepas psicobióticas -- un total de 12.000 millones de microorganismos vivos-- y suma a la actuación sobre la microbiota la acción complementaria de adaptógenos y nootrópicos, para actuar sobre el eje microbiota-intestino-cerebro y ayudar a gestionar el estrés, recuperar la calma, favorecer el equilibrio emocional y mantener el foco y la claridad mental.

Durante años, el estrés se ha abordado principalmente desde la perspectiva del cerebro. Sin embargo, la investigación sobre el eje microbiota-intestino-cerebro estudia la comunicación bidireccional entre el aparato digestivo y el cerebro y el posible papel de la microbiota en mecanismos relacionados con el estrés, el estado de ánimo y determinadas funciones cognitivas.

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El intestino y el cerebro están conectados y se influyen mutuamente a través de distintas vías, entre ellas el nervio vago, la microbiota, los neurotransmisores, el sistema inmunitario, determinados metabolitos como el butirato y las hormonas relacionadas con la respuesta al estrés, como el cortisol. Al mismo tiempo, el cerebro influye sobre el funcionamiento intestinal a través del estrés, el sistema nervioso y las señales hormonales.

"Hoy día sabemos que casi todo tiene un origen en el tubo digestivo. El tubo digestivo no solo sirve para hacer la digestión, de hecho lo menos interesante que hace el tubo digestivo es la digestión, el tubo digestivo es un fabricante de estados de ánimo para bien y para mal", ha explicado el doctor Álvaro Campillo, cirujano general y digestivo en el Hospital General Universitario J.M. Morales Meseguer (Murcia) y miembro del comité científico de Kobho Labs.

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Esta conexión ayuda a explicar por qué factores como las emociones, el estrés, el sueño y la alimentación pueden influir en procesos relacionados con la digestión, la inflamación, el estado de ánimo, la energía, la ansiedad y determinadas funciones cognitivas.

Y ante estas situaciones, "los médicos tenemos la costumbre de tratar muchas veces de forma integral al paciente. Si una persona está nerviosa, le damos algo que le baje el tono. Eso es poner parches sin ver realmente un enfoque, aparte de indagar en la causa", ha señalado Campillo, quien apuesta por abordar el estrés actuando sobre los distintos mecanismos implicados en su aparición.

Y es ahí donde actúa este suplemento, modulando la respuesta al estrés, reduciendo la inflamación, mejorando la integridad intestinal (menos endotoxinas inflamatorias hacia el cerebro) y favoreciendo un entorno más equilibrado para la producción de neurotransmisores como la serotonina, que es un neurotransmisor relacionado con ánimo, sueño, apetito, etc, y GABA, que es el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central.

El resultado final de formulación que no busca simplemente "relajar", sino algo más complejo y especialmente relevante en momentos de alta exigencia: ayudar a estar más calmado sin renunciar a pensar con claridad, favorece el equilibrio emocional, ayudando a mantener un estado de ánimo más estable, reduce la irritabilidad, aumenta la motivación, favorece el descanso y disminuye la fatiga. Y esto se consigue gracias a su composición.

EL ESTRÉS AFECTA AL INTESTINO

Desde la perspectiva psicológica, el estrés tampoco debe entenderse siempre como algo negativo. Durante la rueda de prensa, la psicóloga Elena Carretero ha señalado que existe un estrés adaptativo o eustrés, una respuesta fisiológica que ayuda a afrontar determinadas situaciones y a adaptarse al entorno. El problema aparece cuando esa activación se mantiene en el tiempo y se convierte en estrés crónico o distrés, superando la capacidad de la persona para gestionar lo que ocurre a su alrededor.

Carretero ha explicado que los actuales ritmos de vida, la hiperproductividad, la sobreexposición a estímulos y el uso constante de pantallas están contribuyendo a mantener a muchas personas en un estado de activación permanente. Esta situación puede acabar repercutiendo no solo en el bienestar psicológico, sino también en aspectos como el sueño, la alimentación y la percepción de fatiga. En este contexto, la psicóloga ha puesto también el foco en la conexión entre el estado emocional y el aparato digestivo. Ansiedad, tristeza o estrés pueden manifestarse a través de síntomas digestivos, mientras que las alteraciones intestinales pueden influir a su vez en cómo nos sentimos.

"El estrés no empieza ni termina solo en el cerebro", plantea Carretero, en línea con la importancia que está adquiriendo el eje microbiota-intestino-cerebro. Por ello, la gestión del estrés requiere una visión más amplia que permita atender a los diferentes factores que intervienen en el bienestar: descanso, alimentación, actividad física, hábitos diarios y salud mental.

QUÉ SON LOS PSICOBIÓTICOS Y POR QUÉ HACEN ÚNICO A KOBHOCALM

La diferencia frente a otros suplementos son los psicobióticos, que constituyen "la marca diferencial con respecto a todo lo que hay en el mercado, al menos en el mercado español y europeo a día de hoy", explica el doctor Campillo, quien destaca que este producto es completo porque combina psicobióticos con adaptógenos y nootrópicos para actuar sobre el eje microbiota-intestino-cerebro.

Los psicobióticos son microorganismos vivos - principalmente ciertas bacterias y, en algunos casos, levaduras - que pueden influir en la función cerebral y el estado de ánimo a través del eje intestino-cerebro. Y en este caso concreto su formulación es única, gracias a seis cepas que ayudan a conectar intestino y cerebro: Lactobacillus paracasei LC86, Lactobacillus rhamnosus LRa05, Bifidobacterium longum BL21, Bifidobacterium breve BBr60, Bifidobacterium bifidum BBi32 y Bifidobacterium infantis BI45.

Además de las seis cepas, KobhoCALM incorpora ashwagandha 'Shoden', un extracto patentado que la compañía describe como adaptógeno; rhodiola, que presenta como adaptógeno y nootrópico; griffonia, fuente de 5-HTP; y amapola de California, utilizada tradicionalmente por sus propiedades relajantes y ansiolíticas.

Cada uno de estos ingredientes aporta una función complementaria dentro de la fórmula. La ashwagandha 'Shoden', un extracto patentado que la compañía presenta como adaptógeno, está orientada a ayudar a regular la respuesta al estrés, mejorar la calidad del sueño y favorecer el foco cognitivo. La rhodiola, que combina la función de adaptógeno y nootrópico, se incorpora para ayudar a reducir la fatiga asociada al estrés y favorecer el rendimiento mental. Por su parte, la griffonia es una fuente natural de 5-HTP, precursor de la serotonina, mientras que la amapola de California se utiliza tradicionalmente por sus propiedades relajantes y ansiolíticas.

La fórmula está dirigida especialmente a personas sometidas a situaciones de estrés sostenido, picos de trabajo o estudio, sobrecarga mental, dificultades para concentrarse, irritabilidad o problemas para desconectar al finalizar el día. En estos contextos, el objetivo no es únicamente favorecer la relajación, sino ayudar a gestionar el estrés sin comprometer la capacidad de concentración y rendimiento. Es precisamente esta idea la que define uno de los principales planteamientos de KobhoCALM: conseguir calma sin apagar la mente.

La fórmula busca ayudar a reducir el ruido asociado al estrés para recuperar el foco y mantener la claridad mental, al mismo tiempo que favorece el equilibrio emocional, el descanso y la reducción de la fatiga. En definitiva, se plantea como una opción para afrontar momentos de alta exigencia sin que relajarse implique dejar de estar activo mentalmente.