Exsecretario de Aladi dice que la integración latinoamericana "necesita voluntad política"

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Santiago Carbone

Montevideo, 19 sep (EFE).- El uruguayo Sergio Abreu, quien hace unos días concluyó dos períodos como secretario general de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), de 2020 a 2026, aseguró en una entrevista con EFE que la integración de Latinoamérica es baja y "necesita voluntad política".

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Abreu, quien fuera canciller de Uruguay (1993-1995), agrega que el comercio entre los países latinoamericanos es del 14 % y que las negociaciones entre las trece naciones miembro de la Aladi representan el 11 % de sus exportaciones desde hace treinta años.

El uruguayo destaca que la integración necesita un pensamiento estratégico que vaya más allá de un Gobierno.

"Las democracias de hoy son: 'A mí lo que me importa es la próxima elección', pero nadie está pensando en la próxima generación", subraya.

Abreu dice que no ha encontrado una voluntad política dinámica.

"Está contaminada por el nuevo mundo. Entonces uno ve que hay enfrentamientos muy duros de países que tienen una posición global distinta", agrega.

También necesita buena vecindad porque los países no se mudan, asegura.

Los países de la Aladi no han tenido "la rapidez ni la creatividad" de avanzar en temas que incluso pueden trabajar de forma bilateral.

"Un tema difícil es la facilitación del comercio. Acá no es fácil cruzar una frontera. Un camión que demora un día, dos días o tres días en cualquier país de América lo que pierde es competitividad", explica Abreu.

"En nuestra región, que es una región que puede correr el riesgo de la irrelevancia en términos generales, ni siquiera somos capaces de unificar un paso de frontera, emitir un certificado, que la pequeña empresa pueda prestar servicios de un lado y del otro", añade.

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Abreu también habla sobre la "enorme crisis" que atraviesa el multilateralismo en la actualidad.

Sostiene que en el mundo hay "un nuevo equilibrio del poder" y "un cambio de época" en el que dos grandes potencias -Estados Unidos y China- compiten tanto en materia comercial como tecnológica.

"La competencia es muy grande y es muy importante el quiebre que ha tenido el multilateralismo", subraya Abreu.

También asegura que a eso se le debe sumar que muchos Gobiernos "apuestan a una fragmentación y a una descalificación con criterios ideológicos que ya no existen".

En ese sentido, al ser consultado sobre lo ocurrido este año entre Argentina y Brasil, dice que la situación "complica enormemente" a Suramérica y recuerda que, tanto por su cercanía como por geografía, ambos países "están condenados a entenderse".

Más allá de esto, Abreu sostiene que deja su cargo contento, porque deja una organización, pero no la causa.

De hecho, durante el acto que marcó el cierre de su periodo al frente de la Aladi, "en plena revolución tecnológica", destacó algunos hitos de su gestión, como la creación de una "plataforma digital moderna y gratuita para las pequeñas y medianas empresas" y la firma del acuerdo para la eliminación de obstáculos técnicos al comercio de cosméticos.

Abreu, quien será reemplazado por el boliviano Adhemar Guzmán Ballivián, dijo ese día que concluyó su gestión con la idea "de que la integración es un mandato que sigue vivo, más urgente que nunca, que su concreción no es fácil y no lo será, que la voluntad política de estos tiempos necesita una mano tendida en lugar de un puño crispado". EFE

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