Londres, 18 sep (EFE).- Los resultados cosechados por los intérpretes británicos en las últimas ediciones de Eurovisión han sido tan decepcionantes que van a merecer una sesión parlamentaria en la Cámara de los Comunes para estudiar las razones de esos fracasos.
Mientras que otros países debaten sobre su la conveniencia de tomar parte en el concurso televisivo debido a la presencia de Israel y sus implicaciones políticas, en el Reino Unido están preocupados por los pobres resultados de sus representantes: en la última edición de mayo, la canción británica quedó la última con un solo punto; en la de 2023 quedó penúltima y en la de 2021 cosechó cero votos.
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En los últimos quince años los intérpretes del Reino Unido han quedado una sola vez en el grupo de los "top 15". Hay que retroceder casi 30 años atrás, hasta 1997, para encontrar una victoria británica, en aquel caso con un tema de Katrina and the Waves.
Por ello, la presidenta del comité de medios, cultura y mundo digital, Caroline Dinenage ha solicitado esta sesión -para la que aún no hay fecha- para "llegar al fondo sobre quién elige a nuestros representantes, sobre qué bases y (saber) si nuestro triste registro en los últimos años es resultado de una mala elección, una pobre interpretación u otra cosa", según dijo a la BBC.
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La representación del Reino Unido en Eurovisión es desde 2020 un proceso interno sin participación del público, a diferencia de otros países donde se permite y fomenta el voto popular.
Pese a los pobres resultados de las canciones británicas, el concurso de Eurovisión sigue atrayendo a audiencias millonarias, razón por la cual la jefa del comité encargado de cuestiones culturales han considerado que es una cuestión de interés público que bien merece la atención de los parlamentarios. EFE
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