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El embarazo adolescente en Cuba: "Soy una niña aprendiendo a ser mamá"

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Claudia Dupeirón

La Habana, 24 ago (EFE).- Lenia Lemus es una habanera de 19 años con un hijo de 2 años. Su historia refleja la persistencia de la maternidad adolescente en Cuba, un fenómeno multicausal que se resiste a disminuir y desafía las políticas de salud pública y las realidades socioeconómicas insulares.

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A los 16 años Lemus enfrentó la noticia de un embarazo no planificado. "No me lo descubrí a tiempo y no pude hacerme un aborto", cuenta a EFE desde un país donde la interrupción del embarazo es un procedimiento legal y gratuito desde la década de 1960 en las instituciones de salud pública.

Una vez el proceso no tenía marcha atrás, Lemus recuerda las complicaciones que tuvo en el embarazo por el bajo peso del feto, que la mantuvieron internada en un hospital durante cuatro meses antes de dar a luz.

Tras el parto, la realidad: Lemus vive en el barrio periférico de La Lisa, marcado por problemáticas sociales como el consumo de sustancias, condiciones de vivienda precaria y hacinamiento. Una realidad que reconoce que no se "espera en la adolescencia".

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Asegura que la vida de una madre adolescente es muy "activa todos los días", pero a la vez "estresante".

"Yo prácticamente soy una niña también. En estos casi tres años he ido experimentando en el camino gracias a los consejos de mi mamá y de mi abuela (...) y así se va aprendiendo en el camino a ser mamá”, afirma.

El embarazo adolescente en Cuba es considerado un "serio problema social y de salud" por las autoridades de la isla, donde en torno al 18-19 % de los nacimientos son de madres de entre 15 y 19 años.

Además, la tasa del embarazo adolescente en Cuba se mantuvo en el nivel más alto en el grupo de las más jóvenes (de 10 a 14 años), con un 1,3 por cada 100 niñas en el 2021 y un 1,4 en el 2025, de acuerdo a un informe publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei).

Esta realidad es analizada por Grisell Rodríguez, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) en Cuba, quien enfatiza a EFE que la fecundidad en la adolescencia en Cuba es "en primera instancia resultado o expresión de violencia de género".

"Estamos hablando de que, en el caso de Cuba, el embarazo en la adolescencia es no intencionado en un 99 % de los casos" y "se produce en un porcentaje alto con unas altas asimetrías en las edades de las niñas adolescentes y sus parejas".

Ante esta problemática, Unfpa lidera, junto a otras organizaciones de Naciones Unidas en la isla, entidades de salud y educación, un programa para reducir el embarazo adolescente, financiado con un millón de euros (equivalente a 1,1 millones de dólares) de la Unión Europea y que abarca unos 10 municipios de varias provincias orientales del país.

Tatiana Martínez es metodóloga de educación e impulsa este proyecto en La Lisa, al cual pertenece Lemus. Se dedica a la promoción de la salud menstrual, la prevención y el empoderamiento de niñas y adolescentes negras y mestizas.

"Trabajamos el ciclo menstrual como una forma preventiva para que las niñas, jóvenes y adolescentes conozcan su ciclo y así puedan prevenir el embarazo", explica Martínez a EFE y cuenta que el proyecto surgió de la mano de otro similar en México y se ha replicado en Brasil, Ecuador y Panamá.

Martínez describe que trabajan en las escuelas de "una comunidad con necesidades", donde existen "muchas problemáticas de lo que es droga y alcoholismo".

"Y una de las cosas fundamentales que tenemos como generalidad es que hay mucho embarazo en esta localidad, precisamente de personas negras y personas mestizas", añade.

Afropoderosas acogió a Lemus y a otras tres jóvenes menores de 20 años que también son madres.

Lemus agradece la oportunidad, mientras se vuelca en el cuidado de su pequeño Mateo, a la espera de un puesto laboral en el sector del turismo, donde posee estudios en niveles técnicos.

"A las muchachitas de mi edad les aconsejaría que se cuiden. La adolescencia es para aprender y adquirir experiencias", sugiere, antes de concluir compartiendo sus aspiraciones: "Mi sueño es ser una mujer emprendedora y de negocios para que mi hijo tenga un futuro seguro". EFE

(foto)(vídeo)