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El campeón pide paso y recorta distancias con Antonelli, que sale más líder de Zandvoort

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Madrid, 24 ago (EFE).- La Fórmula Uno volvió de las vacaciones y el piloto británico Lando Norris (McLaren), vigente campeón del mundo, dio un nuevo golpe sobre la mesa al adjudicarse la carrera del GP de Países Bajos, cita que marca el ecuador de la temporada, sumar su segunda victoria consecutiva y evidenciar la mejora de la escudería 'papaya', que estrecha distancias con las posiciones de cabeza y pide paso en la lucha por el Mundial.

Todavía queda lejos el boloñés Kimi Antonelli (Mercedes), actual líder del campeonato con 242 puntos, si bien Norris, cuarto con 159, ha logrado descontar en las dos últimas citas, en las que hizo 'pole' y victoria, con lo que reforzó las buenas sensaciones e impidió que, con media temporada en juego, se descarte la posibilidad de una épica remontada.

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Tras la caótica carrera disputada el pasado domingo en el circuito de Zandvoort, que se despidió del calendario de la F1 por todo lo alto, otro de los beneficiados es Mercedes, que abandona Holanda con una sonrisa, tras subir a sus dos pilotos al podio y aguantar, cuando no era la escudería más rápida, el pulso por proteger el valioso botín que le sitúa en lo más alto tanto del campeonato de pilotos como del de constructores.

Antonelli, que el próximo martes cumplirá veinte años, sale más líder de los Países Bajos, donde amarró una meritoria segunda posición en la carrera larga, un cuarto puesto en la esprint y amplió de 50 a 59 puntos el colchón sobre sus perseguidores cuando queda una cita menos en el calendario para conocer el nombre del próximo campeón.

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Su compañero de equipo, el británico George Russell, hizo un importante ejercicio de contingencia en su paso por tierras neerlandesas: cruzó el primero la meta en la esprint por tercera vez en la temporada y firmó una valiosa tercera posición en la carrera larga tras una defensa estoica en las últimas vueltas ante un rival directo como Lewis Hamilton (Ferrari).

Es cierto que el heptacampeón se vio perjudicado por el 'Virtual Safety Car', pero también lo es que, en cómputo general, cerró un fin de semana discreto para alguien que aspira a ganar el Campeonato del Mundo.

Su principal fortaleza hasta el momento ha sido la fiabilidad, pero su cuarta y su séptima posición en la carrera larga y en la esprint, respectivamente, le han hecho perder la segunda plaza de la general, que ahora comparte con Russell, ambos empatados a 183 puntos.

La nota triste del fin de semana la puso el tetracampeón del mundo Max Verstappen (Red Bull), que en ningún momento estuvo en condiciones de pelear con los coches más rápidos y que se fue contra el muro en la primera vuelta de la prueba larga, despidiendo con gesto amargo la última carrera en la F1 del GP de casa, donde tanto apoyo ha recibido desde 2021 de la famosa 'marea naranja'.

Recién renovado hasta 2030 y sexto en la clasificación general con 112 puntos, la distancia de ciento veinte respecto a Antonelli descarta a 'Mad Max' para la lucha por el título, máxime si se atiende al rendimiento irregular de la escudería austríaca, que se mantiene más lejos de las posiciones de cabeza de lo que acostumbró en campañas anteriores.

En la zona baja, y a pesar de un fin de un semana en el que se evidenció una mejora, pero en el que también quedaron expuestas las deficiencias del AMR26, Aston Martin obtuvo el premio de la novena posición del español Fernando Alonso, su mejor resultado en una temporada en la que la escudería solo ha puntuado en dos ocasiones, con el bicampeón del mundo como protagonista en ambas.

Los dos puntos cosechados por Fernando en Zandvoort se suman al de Mónaco para salvar un gran premio en el que había puestas muchas expectativas con la incorporación de la nueva unidad de potencia suministrada por Honda y hasta cinco mejoras aerodinámicas.

Aunque el ritmo de los únicos libres del viernes presagiaba un salto adelante importante, los resultados en las dos sesiones de clasificación, en las que tanto el canadiense Lance Stroll como Fernando Alonso no fueron capaces de superar el primer corte, hicieron a Aston Martin crujir por las costuras.

Tanto el asturiano como su compañero reportaron problemas de manejabilidad con el nuevo motor, además de dificultades con la aerodinámica activa. No obstante, hace un par de carreras Aston Martin estaba a cuatro segundos de la cabeza y, tras el GP de Países Bajos, parece estar en torno al segundo y medio.

Los británicos deberán dar un paso adelante con vistas al GP de Italia, que se disputará entre el 4 y el 6 de septiembre, y sobre todo al de España, donde Alonso -y también Carlos Sainz, que tuvo un fin de semana desastrosos con Williams- estrenará el nuevo circuito de 'Madring' ante multitud de aficionados españoles esperanzados en ver a su ídolo peleando de nuevo al menos por los puntos.

Pablo Pérez Espino