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Roma recurre al Tíber como escudo climático y transforma sus riberas en parques

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Roma, 23 ago (EFE).- Ante las intensas olas de calor que azotan el sur de Europa durante los meses estivales, el Ayuntamiento de Roma ha recurrido a convertir las riberas del río Tíber en una red de espacios verdes y refugios climáticos con los que busca combatir las altas temperaturas y ofrecer nuevos lugares de ocio a residentes y visitantes.

La capital italiana encadena durante julio y agosto jornadas con temperaturas superiores a los 30 grados, una situación que ha llevado al Ayuntamiento de la capital italiana a incorporar la adaptación al calor a su planificación urbana.

Desde el pasado año, las orillas del Tíber han adquirido un nuevo protagonismo como espacios para pasear en bicicleta, practicar deporte o simplemente buscar alivio frente al calor, al tiempo que acogen terrazas panorámicas y actividades culturales.

Desde marzo de 2025, el Ayuntamiento ha inaugurado hasta ocho parques fluviales, el último de ellos es el nuevo parque 'Tiberis', situado cerca de la basílica de San Pablo Extramuros, que ha transformado la antigua "playa romana" de uso estival en un parque abierto todo el año.

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El nuevo recinto combina zonas verdes con espacios destinados al ocio y al deporte, y podrá acoger durante todo el año eventos culturales, espectáculos y sesiones de cine al aire libre.

Uno de sus principales atractivos es la 'Piazza dell'Acqua' ('Plaza del agua'), una piscina de 30 metros de largo y 40 centímetros de profundidad donde las familias se refrescan sin salir de la ciudad.

"Para mí, la piscina es lo más importante, porque para los niños es fundamental; es lo único que los atrae y los mantiene un poco tranquilos en el agua", explica a EFE Nicola, vecino de la zona, que ha incorporado la visita a este parque en su rutina diaria.

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El parque cuenta además con dos pistas de vóley playa completamente renovadas, una zona de descanso con tumbonas, sombrillas y duchas, un espacio vallado para perros, aseos y un quiosco con una zona de restauración a la sombra.

El equipamiento se completa con una plataforma de madera prefabricada de 200 metros cuadrados equipada con fuentes de agua alimentadas mediante la recuperación y recirculación del agua de los tradicionales "nasoni", las fuentes públicas de Roma.

El parque permanece abierto al público de 8:00 a 22:00.

Para algunos vecinos, la transformación del Tíber supone también una alternativa económica a las vacaciones en la costa, en un verano marcado por el aumento de los precios y los desplazamientos.

Francesca, una joven romana recién graduada, valora este espacio como una oportunidad para quienes no pueden viajar y reclama espacios como el 'Tiberis' en cada barrio de la capital.

"Este lugar podría parecer muy caluroso, pero en realidad, debajo del puente, como podéis notar, corre el viento gracias al Tíber. Durante las horas de la tarde está muy bien ventilado. Es un buen sitio para pasar todo el día y estar tranquilo; el verde de los árboles ayuda mucho", explica a EFE.

En la misma línea coincide Leopoldo, otro vecino de la zona: "Es un buen pulmón verde, sobre todo para la gente que vive cerca. De hecho, yo, que antes iba siempre a la playa, ahora vengo a menudo aquí porque llego en bicicleta en 5 o 10 minutos".

Más allá del ocio, uno de los objetivos centrales del proyecto es recuperar la vegetación de las riberas y favorecer la renaturalización del Tíber.

Durante las obras se limpiaron más de 11.400 metros cuadrados de maleza y se plantaron 101 nuevos árboles, entre ellos robles, fresnos, alisos y plátanos.

A esta vegetación se suman 1.430 arbustos y 630 especies palustres y acuáticas, además de la recuperación de unos 5.400 metros cuadrados de césped, con el objetivo de favorecer la renaturalización de las orillas del Tíber.

El Ayuntamiento pretende así que la recuperación de las riberas tenga también un efecto climático, mediante la creación de espacios verdes que ofrezcan sombra y zonas de descanso frente a las temperaturas extremas.

"Es un lugar que regenera a las personas y la naturaleza, convirtiéndose en uno de los mejores refugios climáticos para la ciudad", concluyó a EFE la concejala de Agricultura, Ambiente y Ciclo de Residuos del Ayuntamiento de Roma, Sabrina Alfonsi.

Claudia Sacristán