
El ex primer ministro francés Gabriel Attal ha anunciado este viernes su candidatura a las elecciones presidenciales de 2027 como abanderado de la centroderecha para suceder a quien fue su mentor, Emmanuel Macron, con un mensaje a la población: "Reconectar el país a través del progreso individual y colectivo".
Attal, de ganar los comicios, llegaría a la Jefatura del Estado con 38 años, un año menos que el propio Macron tras su victoria en las elecciones de 2017, en lo que se trataría de la culminación de un rapidísimo ascenso político que le habría llevado a la cima del poder en menos de 15 años, cuando comenzó su vida política como asesor del Ministerio de Salud.
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El candidato cuenta con bastante respaldo dentro del partido Renacimiento, fundado por Macron y en el que ejerce como secretario general, pero la realidad es que sus relaciones con quien fuera su padre político están más distanciadas que nunca: Attal ha criticado duramente en repetidas ocasiones la decisión de Macron de disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas en 2024, cuando era primer ministro, una de las causas fundamentales de la actual inestabilidad política de Francia.
"Le advertí de las consecuencias: en el mejor de los casos, un país ingobernable; en el peor, una mayoría a favor de la Agrupación Nacional", menciona Attal sobre sus avisos a Macron sobre la reemergencia de la ultraderecha de Marine Le Pen en su reciente libro 'Un hombre libre', donde combina un repaso a su vida política y personal con un compendio de ideas y aspiraciones para su futuro mandato.
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Attal, además, va a enfrentarse con otro "renegado" de Macron como es el ex primer ministro Édouard Philippe (2017-2020), a quien una encuesta por la empresa de sondeos Elabe publicada en marzo declaró como el rival ideal de la ultraderecha. Attal podría quedar eliminado en la primera vuelta, por detrás tanto de la extrema derecha como de la izquierda.
De momento, Attal ha presentado su candidatura en el pueblo de Mur-de-Barrez, Aveyron, con la idea de apartarse de su imagen urbanita y empezar a rascar los votos rurales. El sábado, tiene la intención de participar en la fiesta de la trashumancia en la meseta de Aubrac, antes de presentarse en el mercado de Rodez, la capital del condado.
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