Rusia confirma el diálogo entre sus servicios de Inteligencia y la CIA para abordar la ofensiva contra Irán

El director de Inteligencia ruso asegura que existen contactos entre Moscú y la CIA para analizar la escalada en Oriente Próximo, mientras niega el intercambio de información militar con Irán y rechaza las acusaciones de medios estadounidenses

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Consultas entre autoridades rusas y funcionarios estadounidenses han incluido análisis sobre la actual escalada militar en Oriente Próximo, en particular la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán. El director del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, Sergei Narishkin, confirmó que existen contactos con la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) en el contexto de esa crisis, postura difundida por la agencia de noticias TASS. Según informó dicha agencia, Moscú sostiene además consultas con otros gobiernos respecto a la evolución del conflicto, que desde hace más de un mes involucra ataques de fuerzas iraníes contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región del golfo Pérsico.

Narishkin reconoció que el intercambio entre los servicios de inteligencia de Rusia y Estados Unidos tiene como objetivo abordar la tensión militar y gestionar el impacto internacional de la confrontación. La noticia sobre estos contactos fue publicada por la agencia TASS, que citó la declaración textual de Narishkin: “Sí, mantenemos contactos con ellos”, en referencia a la CIA. El directivo ruso añadió que las relaciones con Irán permanecen "muy estrechas", especialmente en el ámbito del armamento, aunque subrayó que Moscú no está proporcionando información de inteligencia de carácter militar a Teherán.

De acuerdo con lo reportado por la agencia TASS, la postura de Rusia ante la crisis en Oriente Próximo descarta cualquier tipo de apoyo informativo a Irán en relación con los movimientos militares estadounidenses e israelíes. Moscú ha insistido en que su comunicación con Irán se limita a la cooperación armamentística y no incluye el intercambio de inteligencia militar. En días recientes, medios estadounidenses señalaron que Rusia podría haber ofrecido a Estados Unidos la suspensión del intercambio de información con Irán, a cambio de que Washington dejara de compartir datos con Ucrania en el marco de la invasión rusa. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, desmintió estas versiones y calificó como “falsas” las acusaciones relativas al supuesto traspaso de información confidencial sobre actividades occidentales a las autoridades iraníes.

El medio TASS resaltó que la escalada actual es catalogada por las autoridades rusas como la “crisis más grave” en la región de Oriente Próximo, factor que motivó el establecimiento de contactos multilaterales. Narishkin explicó que Moscú mantiene abiertas vías de diálogo no solo con Washington, sino también con otras capitales interesadas en contener el conflicto y amortiguar riesgos para la estabilidad internacional. Este enfoque de comunicación múltiple busca facilitar el análisis compartido y la prevención de acciones que escalen la confrontación armada o detonen una extensión del conflicto fuera del golfo Pérsico.

La semana anterior, tal como consignó TASS, Rusia reiteró que no participa en el suministro de inteligencia sobre los movimientos de las fuerzas estadounidenses o israelíes a Irán. Desde que se acentuó la guerra regional, funcionarios rusos han sido objeto de numerosos señalamientos vinculados a supuesta colaboración informativa con Teherán, situación que Moscú rechaza categóricamente. El Kremlin considera que esas informaciones forman parte de intentos por erosionar la relación diplomática entre Rusia y los países involucrados en Oriente Próximo.

En cuanto a los vínculos con Irán, la agencia TASS detalló que la cooperación ruso-iraní se centra en áreas militares y técnicas, pero no abarca el intercambio de inteligencia operativa durante las operaciones en la región. Dimitri Peskov, en nombre del Kremlin, enfatizó que las alegaciones sobre transferencia de datos militares a Irán no solo carecen de fundamento, sino que obedecen a intereses externos. Asimismo, el funcionario subrayó que Rusia solo mantiene consultas estratégicas con sus socios en el marco de la legalidad internacional y el respeto a la soberanía de cada estado.

Medios estadounidenses se hicieron eco de rumores que señalaban un supuesto pacto de reciprocidad informativa: Moscú habría sugerido a Washington cesar el flujo de inteligencia a Kiev sobre la guerra de Ucrania, a cambio de que Rusia hiciera lo mismo con Teherán respecto a la ofensiva en Oriente Próximo. Esta versión fue negada por el Gobierno ruso, que recalca que cualquier contacto mantenido con Estados Unidos responde exclusivamente a la necesidad de evitar que la situación en Oriente Próximo se agrave y desestabilice más la región.

Los ataques iraníes en el golfo Pérsico, dirigidos hacia posiciones estadounidenses e israelíes, han incrementado las tensiones y llamado la atención de la comunidad internacional. El canal de comunicación entre Moscú y Washington, en este contexto, representa una de las medidas puestas en práctica para evitar un mayor deterioro de la seguridad colectiva y prevenir nuevas escaladas que puedan afectar a otros países.

La agencia TASS concluyó que las autoridades rusas seguirán defendiendo una política de no intervención directa en los flujos de información militar sobre el conflicto en Oriente Próximo, remarcando que cualquier acusación contraria responde a campañas de desinformación que buscan alterar los equilibrios diplomáticos internacionales.