Nike ganó un 35% menos en su tercer trimestre fiscal

El beneficio neto de la compañía estadounidense entre diciembre y febrero se redujo, pese a mantener ventas estables y registrar aumentos en ciertas regiones clave, mientras en China se reportó una disminución significativa según señalaron ejecutivos tras la presentación de resultados

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“El ritmo de progreso es diferente en toda la cartera de productos y las áreas que priorizamos siguen impulsando el crecimiento”, explicó Elliott Hill, presidente y consejero delegado de Nike, al referirse a la complejidad que enfrenta la compañía tras los resultados del último trimestre fiscal. Hill expuso durante una conferencia posterior a la publicación de resultados que algunas áreas de negocio están evolucionando con mayor lentitud de lo previsto, aunque destacó que la estrategia definida y la urgencia de las acciones mantienen a la empresa en la dirección deseada para mejorar su posición. De acuerdo con lo informado por Nike, la empresa estadounidense registró en el periodo comprendido entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 un beneficio neto de 520 millones de dólares (452 millones de euros), lo que representa una reducción del 35% en comparación con el mismo trimestre del ejercicio anterior, pese a haber mantenido estables los niveles de venta globales y obtener incrementos en mercados clave, mientras su desempeño en China mostró una disminución significativa.

Según publicó Nike, los ingresos durante el tercer trimestre fiscal alcanzaron los 11.279 millones de dólares (9.803 millones de euros), cifra similar a la registrada un año antes. El aumento en los costes de las ventas, que subieron un 2% hasta situarse en 6.749 millones de dólares (5.866 millones de euros), impactó en la rentabilidad de la empresa. Por regiones, las ventas en Norteamérica avanzaron un 3% interanual, con una facturación de 5.026 millones de dólares (4.368 millones de euros). El informe también indica que el mercado de Europa, Oriente Próximo y África (EMEA) presentó un alza del 2%, alcanzando 2.874 millones de dólares (2.498 millones de euros).

El comportamiento de la compañía en China difirió del resto de las regiones principales, al producirse una bajada interanual del 7% en sus ingresos, quedándose en 1.615 millones de dólares (1.408 millones de euros). En Latinoamérica y otros países asiáticos, Nike reportó un crecimiento modestamente positivo del 1%, con una facturación de 1.490 millones de dólares (1.295 millones de euros), según consignó la propia empresa tras la divulgación de sus cifras.

En el acumulado de los nueve primeros meses del ejercicio fiscal, Nike obtuvo un beneficio neto de 2.039 millones de dólares (1.772 millones de euros), lo que representa un descenso del 32%. En contraste, los ingresos totales en este periodo aumentaron ligeramente en un 1%, situándose en 35.426 millones de dólares (30.791 millones de euros). Nike remarcó (tal como consignó en su comunicación oficial) que el crecimiento en mercados estratégicos como Norteamérica y EMEA no logró compensar la desaceleración en China, cuya importancia para el negocio global se ha incrementado en los últimos años.

Durante el encuentro con analistas tras la presentación de resultados, Hill aseguró que la base de la empresa “se está fortaleciendo” y manifestó la expectativa de completar en lo que resta de año todas las acciones necesarias para obtener avances inmediatos en la rentabilidad y la estructura operativa de la organización. Hill añadió: “La dirección es clara, la urgencia es real y la base se está fortaleciendo. Para finales de año, esperamos haber finalizado nuestras acciones para lograr resultados inmediatos”.

Matthew Friend, vicepresidente ejecutivo y director financiero de la empresa, anticipó que las medidas implementadas en el trimestre más reciente mostrarán beneficios tangibles durante el ejercicio fiscal 2027 y su efecto continuará incrementándose hasta el ejercicio fiscal 2028, según detalló Nike en su reporte. Además, Friend adelantó que para el cuarto trimestre fiscal tanto la facturación global como los resultados podrían presentar un descenso de entre el 2% y el 4%. Este ajuste se compensaría con un leve crecimiento en la región de Norteamérica, balanceado por una continuada caída en China así como en la marca Converse, filial de Nike.

A lo largo de su presentación, la directiva de Nike insistió en los retos asociados con la gestión internacional de la demanda y los cambios en el comportamiento del consumidor, factores que marcan el desempeño de los distintos mercados. La diversificación de productos y estrategias, así como la focalización en áreas consideradas prioritarias, se mantuvieron como ejes centrales del discurso ejecutivo ante los accionistas y analistas.

Nike subrayó que las acciones emprendidas buscan restaurar márgenes y posicionar de nuevo la empresa ante la competencia, respaldándose en un seguimiento constante del avance de cada unidad de negocio. Según reportó la compañía, la meta es que estas iniciativas lleven a una recuperación de los niveles de rentabilidad en el mediano plazo y permitan responder a la volatilidad detectada especialmente en el mercado chino.

El informe de resultados de la compañía de Oregón, consignó que, a pesar de la solidez observada en Norteamérica y EMEA, la complejidad del entorno global y los costos ascendentes han incidido en los márgenes, mientras que la estrategia definida apunta a acelerar la transformación del portafolio y a centrar recursos en las líneas de negocio con mayor potencial de crecimiento.