
La operación de la Policía Nacional permitió constatar la existencia de fuertes lazos familiares entre los implicados, lo que habría reforzado la cohesión y la operatividad del grupo delictivo, según detalló este cuerpo en un comunicado. En esta intervención, que formó parte de una investigación iniciada tras el robo de un coche en el distrito madrileño de Latina en octubre pasado, las autoridades lograron el arresto de nueve personas presuntamente vinculadas a la sustracción y despiece de vehículos de alta gama. Según informó la Policía Nacional, estos hechos llevaron al descubrimiento de una estructura criminal jerarquizada dedicada al robo y manipulación de automóviles de lujo valorados en más de 1.600.000 euros.
Según publicó la Policía Nacional, los detenidos, a los que se les imputa la sustracción de al menos 40 coches de gran potencia, actuaban bajo un sistema de encargos específicos y empleaban diversas tácticas para dificultar su identificación. Entre las medidas de seguridad adoptadas por los responsables del grupo destaca la utilización de gorros, bragas de cuello y mascarillas para ocultar sus identidades, así como el uso de dispositivos técnicos avanzados capaces de inutilizar los sistemas electrónicos de seguridad de los vehículos. Esta tecnología les permitía acceder y poner en marcha los automóviles sin generar desperfectos visibles, lo que complicaba las labores de detección y recuperación de los vehículos robados.
Tras los robos, los vehículos eran equipados con matrículas falsas pertenecientes a coches de iguales características, una estrategia destinada a simular legalidad y a evadir controles de las fuerzas de seguridad. Luego de instalar las placas simuladas, desplazaban los automóviles hacia diferentes puntos de la capital, donde permanecían al menos 24 horas para verificar que no contasen con sistemas de localización GPS. De acuerdo con el comunicado policial, este periodo de espera era fundamental para garantizar que no se podía rastrear la ubicación de los turismos y así evitar la implicación de las autoridades en el traslado posterior.
Una vez concluido este proceso, parte de la flota robada se trasladaba a municipios de la provincia de Toledo, en concreto a naves industriales y talleres clandestinos situados en zonas apartadas. El medio policial indicó que durante estos desplazamientos, los coches sustraídos iban acompañados por otros vehículos que tenían la misión de realizar tareas de contravigilancia, controlando el entorno e incluso bloqueando el tráfico si lo creían necesario ante la posibilidad de una intervención policial.
Dentro de las instalaciones clandestinas, los coches de alta gama eran desmontados hasta sus componentes principales para proceder a la venta internacional de las piezas, lo que generaba importantes ingresos ilícitos a la organización, informó la Policía. Otra parte de los turismos robados se vendía completa a otros grupos delictivos, que los utilizaban para cometer nuevas actividades criminales. Esta colaboración entre organizaciones delictivas ampliaba el alcance de las operaciones y contribuía a un flujo constante de vehículos robados.
El operativo policial más reciente incluyó registros en cuatro naves industriales ubicadas en distintos municipios de Toledo, donde se hallaron numerosos vehículos robados y una gran cantidad de piezas procedentes del despiece. En estos registros, según consignó la Policía Nacional, se procedió a la detención de nueve personas, quienes ya han pasado a disposición judicial por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza, falsedad documental, seguridad vial y dos homicidios imprudentes asociados a las actividades de la trama.
Según los datos ofrecidos por la propia Policía Nacional, de los 40 vehículos de lujo sustraídos, ocho ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios. La valoración del total de automóviles robados supera 1.600.000 euros, una cifra que refleja la magnitud de las actividades ilícitas del grupo desmantelado. Los líderes de la red criminal fueron detenidos mientras planeaban un próximo robo en el barrio de Barajas, según especificó el comunicado oficial.
La investigación policial reveló que dos de los principales miembros del grupo se ocupaban de seleccionar y localizar los vehículos que más interesaban, tanto para la propia organización como en respuesta a peticiones de otros grupos delictivos, que requerían modelos concretos. Esta dinámica de operar bajo pedido evidencia un funcionamiento adaptado a las demandas del mercado ilegal de automóviles y sus componentes, destacó la Policía Nacional.
La utilización de dispositivos tecnológicos sofisticados, sumada al uso de identidades protegidas mediante prendas que dificultaban el reconocimiento, formaba parte esencial de un plan organizado para evitar la acción policial. Las tareas de contravigilancia, tanto antes como durante el traslado de los vehículos, implicaban la coordinación de varios integrantes de la organización y el empleo de vehículos adicionales para detectar o impedir posibles seguimientos.
La Policía Nacional identificó en la existencia de vínculos familiares entre los detenidos un factor que aportaba cohesión e implicación en las distintas fases del delito, desde la selección y sustracción del vehículo hasta su despiece y venta. Esta característica, de acuerdo con lo reportado por el cuerpo policial, habría fortalecido la estructura de mando y confianza interna. Entre los delitos atribuidos al grupo figuran, además del robo de vehículos y la pertenencia a organización criminal, falsedad documental mediante la manipulación de matrículas y documentos de los turismos intervenidos.
La operación permitió detectar y recuperar vehículos y piezas almacenadas en condiciones que dificultaban su localización, extendiendo así el alcance de la investigación, indicó la Policía Nacional. El avance logrado hasta la fecha se ha traducido en la recuperación de parte de los bienes sustraídos y la neutralización de talleres clandestinos que operaban en diversos municipios. Según reportó la Policía, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones que puedan derivarse del análisis del material incautado y las diligencias en curso.