Alemania crecerá en 2026 un 0,6%, menos de la mitad de lo esperado anteriormente, según institutos alemanes

Las nuevas estimaciones de institutos económicos en Alemania pronostican un repunte insuficiente de la economía para 2026 debido a la escalada de costes energéticos y la persistente inflación, anticipando también mayor endeudamiento y desempleo en el país

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La inflación continúa ejerciendo presión sobre los hogares en Alemania. Según el informe bianual de los principales institutos económicos del país, los precios al consumidor, excluida la energía, experimentarán un incremento promedio de 2,4% en 2026 y de 2,8% en 2027. Este aumento en la inflación subyacente se atribuye principalmente al impacto tardío de los costes energéticos, una tendencia que persistirá durante al menos los próximos dos años. Este contexto de crecimiento paulatino de los precios, combinado con el repunte insuficiente de la economía, marca el tono para las proyecciones de los próximos ejercicios.

De acuerdo con el estudio elaborado por las instituciones IFO de Múnich, DIW de Berlín, IfW de Kiel, IWH de Halle y RWI de Essen, el Producto Interior Bruto (PIB) de Alemania registrará un crecimiento de solo 0,6% en 2026. Esta cifra representa menos de la mitad del 1,3% previsto en el otoño anterior, una revisión drástica motivada por la escalada de los precios energéticos derivados de la guerra en Oriente Próximo. El informe resalta que, pese a los obstáculos, se espera que el Gobierno implemente una política fiscal expansiva con el objetivo de evitar una contracción económica más fuerte y sostener el nivel de actividad.

Los institutos pronostican que, tras un 2025 en el que la economía apenas avanzó un 0,2%, después de un periodo de dos años consecutivos de recesión, el ritmo de recuperación será muy limitado. Para 2027, las estimaciones apuntan a una expansión del 0,9%, cifra también por debajo del 1,4% proyectado anteriormente. Estas previsiones señalan, reportó el consorcio de institutos, que Alemania tardará más de lo esperado en recuperar su dinamismo económico previo a las sucesivas crisis energéticas y geopolíticas.

El medio detalló que la inflación media en Alemania alcanzará el 2,8% en 2026 y subirá hasta el 2,9% en 2027, lo que representa un incremento respecto a los pronósticos anteriores, que preveían cifras entre cuatro y cinco décimas más bajas. Las nuevas expectativas surgen tras la escalada del conflicto en Oriente Próximo, que ha intensificado la crisis energética y generado presión sostenida sobre los precios de consumo. El informe precisa que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría llegar hasta el 2,9% en el segundo trimestre de 2026, ajustando el poder de compra de los hogares alemanes a la baja.

Respecto a los precios de la energía, el análisis bianual anticipa una eventual reducción gradual de los mismos, aunque alerta sobre la permanencia de niveles elevados durante un periodo prolongado, en comparación con los registrados antes del inicio del conflicto armado. Según publicó el grupo de institutos, estas perspectivas alimentan un ambiente de incertidumbre para los consumidores y las empresas, que enfrentan costes operativos en aumento y una menor capacidad adquisitiva en los hogares.

En materia de empleo, las expectativas también se han visto ajustadas. La proyección señala que la tasa de desempleo se situará en 6,4% para 2026, y bajará levemente a 6,2% en 2027. Estas cifras suponen un aumento frente al 6,1% y 5,6% estimados en el informe de otoño, reflejo del impacto de la desaceleración económica sobre el mercado laboral nacional.

La política fiscal adoptada por el Ejecutivo federal juega un papel central en el escenario futuro de las cuentas públicas. Tal como publicó el grupo de análisis, el déficit presupuestario de Alemania subirá del 2,7% del PIB en 2025 a 3,7% en 2026, para alcanzar el 4,2% en 2027. Simultáneamente, la deuda pública pasará del 63,6% del PIB al 67,2% en el mismo periodo. Los expertos vinculan este deterioro financiero a la decisión de mantener medidas expansivas para sostener la recuperación, a pesar de las condiciones adversas en el contexto internacional.

El profesor Timo Wollmershäuser, subdirector del Centro de Macroeconomía y Encuestas del Ifo, explicó al consorcio de medios que la crisis de los precios de la energía, desencadenada por la guerra con Irán, ha golpeado la recuperación económica de Alemania. Sin embargo, subrayó que la política fiscal expansiva del gobierno federal contribuye a evitar una caída aún mayor, balanceando la contracción con un estímulo dirigido a las principales áreas productivas.

El informe advierte de posibles escenarios alternativos si la guerra en Irán evoluciona de forma adversa, ya que la escalada de los precios de la energía podría restar entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales adicionales al crecimiento del PIB en 2025 y 2026 respectivamente. Según consignó el pool de institutos, la expansión del conflicto más allá de los límites actuales o un mayor impacto sobre los mercados financieros elevaría el riesgo de deterioro económico adicional.

El estudio también anticipa que la economía real podría enfrentar consecuencias más severas si el conflicto en Oriente Próximo se extiende a otros países, o si el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante períodos prolongados. El informe indica el riesgo asociado a interrupciones en las cadenas de suministro y las restricciones que ello impondría a la producción industrial en Alemania, factores clave para el desempeño económico del país.

En síntesis, según los datos recopilados y evaluados por IFO, DIW, IfW, IWH y RWI, las perspectivas macroeconómicas de Alemania para los próximos años sugieren una recuperación más débil de lo esperado. La combinación de crisis energética, presión inflacionaria, déficit público en aumento y un desempleo persistentemente elevado define el contexto en el que deberá actuar la mayor economía de Europa, envuelta en un entorno de incertidumbre internacional y ajustes fiscales continuados.