Israel reivindica ataques contra la academia militar de la Guardia Revolucionaria de Irán

El ejército israelí confirmó haber dirigido operaciones contra instalaciones clave en un complejo académico militar de alto nivel, donde presuntamente se desarrollaban misiles balísticos y armas químicas, causando graves daños y numerosas víctimas entre altos mandos iraníes

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El complejo de la universidad Imam Hosein, sede central de la academia militar de la Guardia Revolucionaria iraní, resultó gravemente afectado y sufrió la pérdida de numerosos dirigentes clave en recientes operaciones, según confirmaron fuentes iraníes. Más de 1.500 personas perdieron la vida en la ofensiva, entre ellas figuras importantes del aparato de seguridad y gobierno de Irán, como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib. Este ataque sin precedentes contra el núcleo de la estructura militar e ideológica de la República Islámica coincide con una creciente presión internacional y una escalada de tensiones regionales.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) asumieron la autoría de una serie de ataques dirigidos a la principal universidad militar iraní, confirmando daños significativos en instalaciones estratégicas. De acuerdo con un comunicado emitido por el Ejército israelí, el objetivo central de las incursiones consistió en desmantelar la infraestructura destinada a la investigación y desarrollo de armamento avanzado, asociada directamente a la Guardia Revolucionaria de Irán. El medio reportó que las acciones militares se concentraron en la destrucción de túneles de viento subterráneos, los cuales eran utilizados para la prueba y perfeccionamiento de misiles balísticos.

Según publicó el Ejército israelí, los operativos también incluyeron el ataque a un centro especializado en la investigación y el desarrollo de armas químicas, así como otras instalaciones dedicadas a la fabricación de misiles balísticos y equipamiento militar avanzado. Las FDI resaltaron que el propósito principal de las ofensivas fue debilitar notablemente la capacidad del régimen iraní para producir y desplegar armas sofisticadas, a fin de limitar el margen de acción de la Guardia Revolucionaria en materia de defensa y tecnología armamentística.

El medio consignó que estas incursiones forman parte de una secuencia de ataques contra centros de producción de armamento en la capital iraní y que ocurrieron durante la noche, según confirmó el propio Ejército israelí este lunes. Esta estrategia militar se enmarca dentro de una 'hoja de ruta' que Israel mantiene en paralelo a exigencias de Estados Unidos, que insiste en un acuerdo con Teherán para cesar las hostilidades. Las acciones bélicas han elevado la tensión en la región y desencadenado un proceso de condenas y preocupaciones sobre la estabilidad futura tanto dentro de Irán como en el ámbito internacional.

La universidad Imam Hosein ha sido identificada por las autoridades israelíes como una pieza fundamental en la estructura de investigación y desarrollo de sistemas balísticos, tecnología que ha aportado capacidades estratégicas a las fuerzas iraníes. La afiliación directa de la institución con la Guardia Revolucionaria amplifica el impacto de estos ataques, dado que representa no solo una pérdida de infraestructura, sino también un golpe a los cuadros de máxima jerarquía y a los proyectos en curso en el ámbito militar y de seguridad, según reportó el Ejército israelí.

El saldo de víctimas incluye a altos funcionarios y mandos de las Fuerzas Armadas, así como personal de organismos clave de la seguridad iraní, precisaron las autoridades. Esta pérdida constituye uno de los golpes más contundentes contra el liderazgo militar de Irán en los últimos años, de acuerdo con información difundida por el propio Ejército israelí. Las reacciones oficiales en Teherán se centraron en la denuncia de la ofensiva y la promesa de tomar las medidas necesarias para responder a estos ataques y preservar la capacidad defensiva del país.

El escenario dejado por los ataques, según consignó el Ejército israelí, pone de manifiesto la magnitud de las operaciones y la importancia estratégica de los objetivos alcanzados. Tanto la destrucción de los túneles de viento subterráneos utilizados en pruebas de misiles, como el daño a instalaciones dedicadas a armas químicas, tienen potenciales repercusiones sobre el equilibrio militar de la región y sobre la proyección de poder de la Guardia Revolucionaria iraní.

La ofensiva se suma a otra serie de acciones previas dirigidas a comprometer la capacidad operativa de las fuerzas armadas de Irán, en un contexto tenso en el que las grandes potencias analizan posibles vías diplomáticas para evitar una nueva escalada bélica. Mientras Estados Unidos mantiene su postura de presión para alcanzar un cese de la guerra, la situación en Teherán se torna cada vez más compleja tras la eliminación de numerosos miembros de alto rango del entramado político-militar, según informó el ejército israelí.