La Justicia de EEUU desestima la denuncia de X contra varios anunciantes por boicot contra la red social

Una magistrada federal concluyó que la compañía no presentó pruebas suficientes sobre daños derivados de una campaña presuntamente coordinada por corporaciones para frenar la contratación publicitaria, desechando así el caso presentado tras la adquisición por Elon Musk

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El fallo de la jueza Jane Boyle señaló que la empresa X no ha presentado acusaciones que permitan concluir que las actividades atribuidas a las compañías anunciantes hayan dado lugar a la monopolización del mercado publicitario ni a bloqueos efectivos para la venta de espacios a clientes finales, careciendo así de pruebas directas sobre perjuicios a la plataforma. Según publicó el medio, la magistrada consideró que el expediente no contenía elementos que sostuvieran la reclamación por daños económicos ocasionados tras la supuesta coordinación empresarial para evitar la contratación de espacios en X.

De acuerdo con lo publicado, el tribunal federal de Estados Unidos desestimó la denuncia interpuesta por la compañía, propiedad de Elon Musk, que acusaba a varias firmas de organizar una campaña de boicot con la intención de frenar la inversión publicitaria en la antigua Twitter, actualmente llamada X. La demanda, presentada en 2024, responsabilizaba a empresas integradas a través de la Alianza Global para Medios Responsables —una iniciativa de la Federación Mundial de Anunciantes (WFA, por sus siglas en inglés)— de acordar medidas colectivas para reducir o cancelar inversiones publicitarias en la plataforma tras la adquisición por parte de Musk, citando empresas como Mars, CVS Health, Colgate, Shell y Pinterest.

La resolución judicial afirma que, según el texto recogido por la Justicia estadounidense, la compañía X no pudo probar que las acciones descritas hayan provocado una merma tangible en su capacidad de comercialización o bloqueado la competencia. Entre los argumentos de la magistrada se encuentra el análisis sobre el impacto en el mercado, indicando que “si la conspiración tenía como objetivo eliminar la competencia a nivel de anunciantes, X no ha alegado que el boicot de los demandados le impidiera vender a sus clientes finales”. Además, la jueza agregó que si el supuesto plan buscaba beneficiar a otros competidores, “la compañía no ha alegado que las actividades de los demandados permitieran a dichas competidoras monopolizar la oferta en detrimento de los intereses de los consumidores”.

Según consignó el medio, la defensa de X había centrado sus argumentos en que los integrantes de la mencionada Alianza y las compañías vinculadas habrían actuado en común acuerdo para afectar negativamente la imagen y el desempeño financiero de la red social. La denuncia invocó presuntas infracciones a la ley antimonopolio en el contexto de las políticas de moderación de contenidos aplicadas tras la llegada de Musk. En sus presentaciones, la empresa de Musk sostuvo que la campaña de boicot tuvo como objetivo sancionar la nueva orientación en la gestión de la plataforma bajo su propiedad.

El dictamen de la magistrada recalca que no se han identificado elementos suficientes para determinar que los presuntos llamamientos colectivos hayan causado un perjuicio económico atribuible a una práctica prohibida por la legislación antimonopolio. El fallo concluye, según lo informó la fuente, que la demanda de X carece de sustento probatorio y, por tanto, queda desestimada. La resolución judicial no solo descarta los daños reclamados, sino que también cierra la vía para que X continúe por esta vía legal en la disputa contra los anunciantes señalados.

En el contexto de la controversia, la Federación Mundial de Anunciantes y la Alianza Global para Medios Responsables figuraban como los principales espacios de interlocución y coordinación entre las empresas acusadas, según la denuncia expuesta por la red social. X alegó que estas entidades funcionaron como escenario para planificar acciones que limitaran la divulgación comercial en la plataforma, pero la Justicia estadounidense, de acuerdo con el texto publicado, no halló elementos suficientes que confirmaran la existencia de una campaña con capacidad legal para configurar un boicot prohibido por las normas de defensa de la libre competencia.