Petrobras y Ecopetrol anuncian el descubrimiento de un campo submarino de gas frente a las costas de Colombia

Un hallazgo en el pozo Copoazú-1, frente a la costa norte de Colombia, podría reforzar la seguridad energética nacional y regional según comunicados de las empresas, que avanzan en el desarrollo conjunto de esta reserva clave para el Caribe

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El pozo Copoazú-1 se encuentra a una distancia superior a 8 kilómetros respecto a las instalaciones descubridoras y delimitadoras de los pozos Sirius-1 y Sirius-2, una ubicación estratégica que responde a la necesidad de mapear con mayor precisión la extensión del campo gasístico submarino en el Caribe colombiano. Con este nuevo hallazgo, Petrobras y Ecopetrol han reforzado la proyección de desarrollo energético en la región, según se detalla en los comunicados emitidos por ambas compañías.

De acuerdo con Petrobras y Ecopetrol, el descubrimiento se realizó en el bloque GUA-OFF-0, a 36 kilómetros mar adentro frente a la costa norte de Colombia y a una profundidad de 964 metros bajo la superficie del mar. Este pozo exploratorio amplía el alcance de la explotación gasífera en el Caribe y sitúa a Colombia en una mejor posición para asegurar su suministro energético, en sintonía con los esfuerzos internacionales de diversificación de fuentes y seguridad en el abastecimiento de hidrocarburos, reportó Petrobras.

Según el comunicado conjunto, las tareas de perforación comenzaron el 11 de noviembre de 2025. Durante este proceso, las empresas ejecutaron intervalos de exploración mediante perfiles eléctricos y muestreo de fluidos, lo que permitió confirmar la presencia de gas en niveles que superan el objetivo inicial previsto para la campaña. El uso de técnicas avanzadas de exploración facilitó la identificación de nuevas zonas de interés energético más allá de lo planificado en la fase inicial.

La explotación comercial del campo Copoazú-1 se gestionará como una iniciativa conjunta, en la que Ecopetrol tendrá una participación del 55,56% mientras que la filial colombiana de Petrobras será responsable del 44,44%. Este régimen de ‘joint venture’ refuerza la colaboración entre ambas compañías, que han trabajado en conjunto para consolidar la capacidad productiva del bloque y maximizar los beneficios para la región, detalló la nota oficial de Ecopetrol.

El descubrimiento de gas en Copoazú-1 representa un avance relevante dentro de la estrategia energética de Colombia, ya que se suma a los recursos identificados en los campos Sirius-1 y Sirius-2, que previamente habían permitido delimitar las posibilidades de producción en la zona. Según publicó Petrobras, estos pozos sirvieron como referencias técnicas y geológicas para las nuevas actividades en el bloque GUA-OFF-0.

El anuncio también aporta información sobre la evolución de los sistemas de exploración aplicados en aguas profundas, subrayando la importancia que este tipo de descubrimientos tiene para el futuro energético del Caribe colombiano. Las compañías consideran que el potencial acumulado permitirá diversificar las fuentes de suministro tanto a nivel nacional como regional, aspecto que adquiere relevancia en un contexto de búsqueda de alternativas a los combustibles tradicionales.

El medio informó que a través de este hallazgo, Colombia podría consolidar un perfil de exportador en el sector gasístico, abriendo la puerta a oportunidades para suministrar energía no solo al mercado interno, sino también a países vecinos que forman parte de la red interconectada del Caribe. La presencia de importantes reservas de gas natural responde a desafíos recientes en el sector hidrocarburífero, donde la autosuficiencia energética se ha convertido en un objetivo primordial.

Los datos suministrados por Petrobras y Ecopetrol detallan que el pozo Copoazú-1 no solo cumple con los estándares técnicos requeridos para la producción en aguas profundas, sino que también se enmarca en las políticas de sostenibilidad y eficiencia operacional que ambas compañías mantienen. La experiencia acumulada en la región, sumada a la colaboración binacional, fortalece la capacidad de desarrollo y explotación de recursos energéticos en entornos complejos, reportó Petrobras en su comunicado.

La perforación a intervalos habilitó el análisis detallado de las formaciones geológicas presentes bajo el lecho marino, incrementando la certeza sobre el volumen recuperable de gas y posibilitando la planificación de fases adicionales de desarrollo y extracción. Estos procedimientos se presentan en consonancia con las prácticas internacionales y apuntan a reducir los riesgos tecnológicos y económicos asociados al desarrollo de campos submarinos, según consignó el medio en su cobertura del anuncio.

El pozo Copoazú-1, al sumar reservas a la matriz energética de la región, desempeña una función clave en la hoja de ruta para el abastecimiento sostenible de Colombia y sus mercados vecinos. El proceso de cooperación entre Petrobras y Ecopetrol se proyecta como un modelo para futuras alianzas transnacionales en el Caribe, con el objetivo de garantizar un abastecimiento continuo y seguro de hidrocarburos que permita atender la demanda creciente tanto en la industria como en el consumo doméstico.